5 de junio 2024 - 18:13

Las intervenciones libertarias en el mercado de trabajo argentino (segunda parte)

La administración de Javier Milei también regula las subas salariales y el salario mínimo vital y móvil, en ambos casos a pérdida contra la inflación.

A pesar de su liberalismo, Milei interviene en el mercado de trabajo. 

A pesar de su liberalismo, Milei interviene en el mercado de trabajo. 

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Existe hoy una marcada diferencia entre la evolución de los salarios y la inflación. Según una encuesta de Marina Dal Pogetto desde 2018 a 2023 el salario subió 13 veces, mientras que los precios de los bienes y servicios se elevaron 15 veces.

Asimismo, para analizar los últimos meses, podemos señalar que los salarios de los trabajadores formales acumularon una caída del 17% de su poder adquisitivo (es decir que los precios de los bienes y servicios aumentaron más que los salarios). Con relación a lo anterior, el 11 de mayo del corriente se publicó una encuesta de la consultora Circuitos donde el 90,4% de los entrevistados reclama que los salarios empaten o le ganen a la suba de precios. Esto evidencia que el clima “en la calle” es univoco y el clamor se hace notar, respecto del notable atraso salarial en el mercado de trabajo argentino.

Cuáles fueron las intervenciones realizadas por el gobierno actual

  • La intervención sobre las negociaciones salariales libres

Lo interesante de la cuestión es que dentro de un paradigma político instalado por el Gobierno donde “el mercado es perfecto” según nuestro Presidente, es decir donde la oferta y la demanda negocian libremente hasta alcanzar un precio de equilibrio, la Secretaría de Trabajo de la Nación se negó a homologar una paritaria (Sindicato de Camioneros) y presionó sobre otras (Aceiteros) por considerar los valores negociados elevados y por encima de la inflación.

Es decir, la paritaria es el lugar donde la parte trabajadora (representada por el Sindicato o grupo de Sindicatos con personería gremial agrupados en una Unión o Federación) negocia libremente con la parte empleadora (representada por una o más cámaras del sector) hasta alcanzar un acuerdo que incluye valores salariales, premios, adicionales, condiciones de trabajo, etc.

Este ámbito fue intervenido por el Gobierno a los fines de fijar precios máximos, tendientes a la baja por sobre lo negociado.

Lo cierto entonces es que la negociación no es tan libre como parece, pues pese a haberse puesto de acuerdo las partes, el Estado, a través de la Secretaría de Trabajo de la Nación interviene para frenar dichos acuerdos.

  • La intervención sobre el precio del salario mínimo (SMVM)

No podemos pasar por alto el precio del Salario Mínimo Vital y Móvil que es fijado por el Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil, que depende también de la Secretaría de Trabajo de la Nación y repercute en un montón de prestaciones que toman dicho valor como referencia (sirve como valor testigo para definir algunas prestaciones sociales como el Potenciar Trabajo o las becas Progresar, así como también los límites para el pago del impuesto a las Ganancias).

En este caso en particular, el mismo en diciembre de 2023 era de $ 156.000 y para el 1 de mayo de 2024 alcanzaba la suma de $ 234.315, esto significa que el mismo tuvo un aumento del 50,2%, mientras que la inflación INDEC para el mismo periodo fue de 107,04%. Es decir que, la intervención estatal sobre el precio del salario mínimo fue más violenta, ya que le quitó un 57,02% de poder adquisitivo al mismo respecto de la evolución inflacionaria.

Consecuencias para los trabajadores

Las intervenciones libertarias en el mercado de trabajo argentino presentan un panorama de claroscuros. Pues por un lado, liberan (en todo o en parte) el resto de los precios de la economía nacional (alimentos, educación, energía, combustibles, medicina prepaga), mientras que mantienen encepado el precio del salario.

Esto trae como consecuencia necesaria una clase trabajadora más pobre y una sociedad más dispar con mayor concentración del capital económico en manos de cada vez mas pocos. Las consecuencias del agravamiento de estas políticas serán mayor pobreza, mayor exclusión, menor consumo, mayor recesión, mayor cierre de fabricas y despidos masivos.

Resta por analizar posibles ajustes y alternativas a las políticas actuales, tal vez la reforma laboral – actualmente de trámite en el Senado - buscando un equilibrio que favorezca tanto el crecimiento económico como el bienestar de los trabajadores argentinos.

Nahuel Altieri es abogado, Presidente de Abogados del Fuero y profesor de Derecho del Trabajo de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires.

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