Claves para entender el liderazgo en el contexto actual

Opiniones

En periodos de crisis, como los que nos tocan vivir, los líderes quedan expuestos tanto por su nivel de conducción como piloto de tormenta o como motivador de equipo en la adversidad.

Mucho se ha escrito sobre los estilos de liderazgo. Tanto a nivel general como para el campo político, corporativo o religioso por dar algunos ejemplos.

Diversas disciplinas, como la psicología, la filosofía, la sociología o las ciencias políticas intentan aproximarse al fenómeno desde distintas perspectivas. Incluso, miles de páginas de Internet se ocupan de distinguirlo de palabras como conductor, jefe o autoridad. Lo cierto es que el tema concita gran atención.

Líder deriva del verbo en inglés “to lead” que significa conducir o guiar; por definición, involucra una relación entre personas, que interactúan y se comunican bajo un contexto determinado.

Analistas e investigadores del mundo entero se concentran en estudiar este concepto y coinciden en resaltar dos características adicionales a las tradicionales habilidades descriptas:

  • Capacidad de adaptación
  • Cooperación para sobrevivir en los turbulentos contextos nacionales.

En periodos de crisis, como los que nos tocan vivir, los líderes quedan expuestos tanto por su nivel de conducción como piloto de tormenta o como motivador de equipo en la adversidad.

Empresarios, dirigentes y directores entienden que la mirada de muchas personas se ha colocado en ellos esperando que decidan, hagan o gestionen las respuestas apropiadas.

Existe cierta expectativa de acción, conducción y comunicación que ilumine el camino, pero también explique el destino.

¿Qué se espera de ellos?

  • Empatía, para ponerse en el lugar del otro, comprensión al máximo.
  • Firmeza, en sus convicciones. En la misión de la organización,
  • Guía, para explicación y sobre todo persuadir a los fieles y seguidores o al público en general.
  • Valentía, para desafiar el statu quo o perseverar hacia los objetivos planteados.
  • Habilidad en la tarea planteada.
  • Eficiencia y eficacia en los resultados, sin ellos los caminos se hacen cuesta arriba. Si los triunfos no llegan más complicado es el desarrollo
  • Valores destacados en primer plano. Mucho más que consignas vacías o ideas ególatras de enaltecer su propio nombre.

Además…

Culturalmente concebimos a los líderes con una serie de características muy particulares. Como si debieran tener varias de estas habilidades: los concebimos transformadores, de una inteligencia superior, motivadores, fuertes, decididos, ganadores, efectivos hasta carismáticos…. Esperaríamos que las tuvieran. Seguramente si no las tienen, marquemos eso como una falta, como una cuestión que debe mejorar.

(*) Especialista en Comunicación Politica.

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