¿Pero por qué el Gobierno de Alberto Fernández con cifras de crecimiento mayores al 5% del PBI, no remonta la situación de la economía argentina? – Es que las catástrofes tienen etapas. En principio una catástrofe natural es un evento que supera la capacidad de respuesta, generando un número significativo de víctimas. Los desastres pueden ser causados por peligros naturales o generados por el hombre. Los daños y destrucción de la infraestructura afectan las instalaciones sanitarias, las escuelas y las viviendas. Los niños se enferman más a menudo y tienen menos acceso a cuidados de salud; reciben menos estimulación, educación y socialización y, en algunos casos son excluidos del sistema. Financiando el déficit fiscal con el objeto de saquear el Estado, destruyeron el financiamiento del gasto primario necesario para que funcione un país. Detrás llego una pandemia y una guerra.
El gobierno de Cambiemos dejó el país con un agotamiento conclusivo de la ordenación económica. Dislocaciones y dislates que generaron una inflación de 54%, con destrucción de empleo productivo, sin inversión privada; sin pandemia y sin guerra. Aquella confabulación de Macri, Donald Trump, Lagarde y el FMI, había reforzado la bomba que el Gobierno siguiente tendría que recibir, antes de la pandemia y la guerra en Europa.
Se apeló a una farsa que había comenzado en 2016. “El Directorio Ejecutivo del FMI concluye la Consulta del Artículo IV con Argentina”(10 de noviembre de 2016). Entonces, con la conspiración del FMI, que más que asegurar la macroeconomía, el cumplimiento de metas y cuantificar urbanidades, fue flexibilizándose para asegurar que los desembolsos siguieran llegando para que puedan escapar los capitales golondrina. También para que Macri no caiga y gane el peronismo. El FMI continuó profundizando el desaguisado de aquel trágico Gobierno, pagando con el dinero de los plomeros y los carpinteros. El recurso “carpinteros y plomeros” pertenece a Paul O’Neill, secretario del Tesoro de los Estados Unidos de Bush. Él dijo que con un rescate financiero esos dos gremios, que encarnaban al americano medio, pagarían la irresponsabilidad de quienes prestaron dinero a la Argentina y a quienes tomaron ese dinero. Reaparecieron para hacerlo.
Las convicciones del peronismo, aun desordenado el FDT, es un descomunal inconveniente para los ajustes crueles y las apelaciones inhumanas de López Murphy. Aún con un complejo desbarajuste macro y organizacional heredado del macrismo y esos cómplices periféricos, más la pandemia y la guerra; se sigue renovando la deuda en pesos y controlando la situación cambiaria. El “club de la devaluación” no ceja en sus intentos, ni hay esperanzas de “quit”. Cuando hablan de sinceramiento, hablan de provocar un caos, que el Gobierno viene evitando. No hay ninguna duda que el monstruo neoliberal querrá aprovecharse de la vulnerabilidad de la economía.
La oposición tiene todas las herramientas en sus manos para generar una corrida de depósitos y embrollar las renovaciones de la deuda para empujar un resultado fatal. Y el oficialismo la va a pelear, aun en un año electoral, tratara de evitar las maniobras con pertrechos excesivamente limitado. Si se llega bien, pero vuelve la calamidad amarilla, va a efectuar todos los ajustes “lo mismo, pero más rápido”, pagando un precio político cercano al del helicóptero, “igual, pero más rápido”.
Después de la apertura de las Sesiones Ordinarias del Congreso, un pacto de colaboración entre Gobierno y oposición no parece viable para evitar que el frente anti peronista visceral persiga una crisis e intente espiralizara. De todos modos, no la tendrán fácil, el Gobierno puede llegar a las PASO, y el peronismo puede preparase para dar batalla políticamente.
Si gana el anti peronismo veremos el start up del ajuste feroz y su quiebra temprana. Apenas asuma el esperpento que se visualiza, tratará de unificar el mercado de cambios devaluando y desatando una hiperinflación por el “pass through” o corrección de precios. Van a disparar las tarifas, generando una recesión extraordinaria.
Por la deuda que contrajo el gobierno de Mauricio Macri, Prat Gay, Sturzenegger, Dujovne y Caputo, https://www.ambito.com/opiniones/debate-la-deuda-publica-cronica-un-default anunciado-parte-iv-n5663391 el país vive en un quebradizo contexto de inestabilidad financiera que erige el riesgo y el pretexto de que suceda o se establezcan intencionalmente las posibilidades de caos.
El gobierno de Cambiemos estuvo favoreciendo el manejo insolente de instrumentos financieros con intereses en pesos extravagantes en Lebacs/Leliqs, y en dólares, a tasas 4 veces más altas que el gobierno populista de izquierda de Evo Morales. Siempre lejano de solucionar los inconvenientes, hicieron explotar el dólar en las PASO e intentaron irresponsablemente desplazar su impacto al día después de las elecciones de octubre 2019.
En 4 años de Macri la ratio deuda a PBI se había incrementado a partir de 52% hasta 98% en diciembre 2022. Hoy ese índice experimenta un descenso de 12 %, llegando a 77 %. Lo mejor es que además se verifica una desdolarización de la deuda. La proporción de deuda en dólares cayó del 70% en 2019 al 52% hoy. La tasa del Tesoro es 0.65 % anual y la del Tesoro más la del BCRA promedia (-6%).
Sin embargo, el demencial odio antagónico juega a que el Gobierno tenga dificultades financieras y le estalle la economía para vencer en las presidenciales. Para desconsuelo de la oposición, en la última licitación el Gobierno colocó $ 345 millones y logró un financiamiento neto de $ 75 millones, dinero fresco por $ 182 millones en febrero.
Lo único cierto es que si gana JxC va a volver a defaultear la deuda en pesos, como lo hizo en 2019 el ministro Lacunza, luego de la dimisión del ministro Dujovne.
Se revela dificultoso un pacto de no agresión. Lo más factible es que se siga renovando la deuda con el sistema financiero que, no pudiendo invertir en dólares, no posee otra elección. Debe seguir comprando títulos públicos, hasta que termine el mandato.
En otro orden de hostilidades, las limitaciones cambiarias son aprovechadas por los exportadores presionando al ministro Massa, para que vuelva a darles un dólar con el que se sientan satisfechos. Por ahora no le tuercen el brazo, porque se extenderán las restricciones a las importaciones y se progresa con un sorpresivo swap con bancos extranjeros. El FMI apunta a reducir las próximas metas trimestrales de reservas netas, considerando el mínimo ingreso de divisas emergente del menoscabo de las circunstancias de la agricultura.
El programa con el FMI fracasó de entrada con Macri, a sabiendas del FMI. Aquel adefesio recurrió a contabilidad creativa e ingenios diversos para simular formalidad, con lo cual las metas nunca trascendieron como cuantificaciones reales de las correcciones que debía hacer Macri para reducir los desequilibrios. Directamente se fueron adaptando las cifras fiscales y de reservas para llegar al fin del mandato, con la connivencia del FMI para que los desembolsos siguieran facilitando los dólares para la fuga y el tiempo para que no caiga el gobierno de Macri como Fernando De la Rúa. Si el FMI quiere seguir recaudando pagos, está profundizando una equivocada orientación de política económica vigente en todos los desastres que siempre produjo en el pais. El agravante hoy es que Argentina tiene una enorme proporción de su cartera de crédito que lo puede hacer cojear. Para terminar, el FMI sigue incrementando las posibilidades que el próximo Gobierno comience su mandato imposibilitado de cumplir los compromisos originarios y aun refinanciados.
“Acierto, y creo que digo bien, si digo que ya está bien de ver vender a tanto tonto inepto lo cierto es que el huerto es para quien trabaja en él...” (La saga continua).
(*) Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani
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