¿Salud o economía? las dos caras de la misma hoja

Opiniones

Argentina está en condiciones de considerar la pandemia con dos caras de la misma hoja de ruta tanto a la salud como a la economía básicamente por qué no tiene la espalda de los países desarrollados y su situación es muy delicada en el segundo campo cuando lideró positivamente el campo de la salud privilegiándola.

Lo he expresado en más de una oportunidad: “No hay éxito económico sino hay éxito sanitario”. Decía el poeta y escritor español Francisco de Quevedo: “La posesión de la salud es como la de la hacienda, que se goza gastándola, y si no se gasta no se goza”. El madrileño dijo esto en pleno Siglo XVII cuando su España aún gozaba de los beneficios posteriores a la colonización de América. Hoy su España con su economía detenida plantea lo mismo que nuestra Argentina pero con muchos más recursos que nosotros para hacer frente a esta pandemia. No hay gozó hoy por hoy en el incremento del gasto público para financiar esta pandemia pero en el caso Argentino el costo futuro de esta decisión es aún desconocido aunque con estimaciones de caída del PBI en 2020 de entre 5% (más optimista) a 10% (más pesimista) de acuerdo a la duración del aislamiento social y cuarentena.

Con un Estado de Bienestar a flor de piel en el mundo los sondeos de opinión pública sobre las acciones de los diferentes líderes políticos para hacer frente a la pandemia es diferente. Quienes privilegiaron la economía frente a la salud encuentran resultados disimiles. De acuerdo Gallup el modo en que Donald Trump está combatiendo el Codvid-19 tiene una aceptación del 60 % de los norteamericanos y su imagen logró un record positivo del 49 %. Para el primer Ministro de Reino Unido, Boris Johnson con resultado positivo de Corona Virus de acuerdo a Bloomberg el 72 % aprueba su accionar hasta el momento que implica un record desde la conducción de Tony Blair del Partido Laborista y primer Ministro entre 1997 y 2007. Para Jair Bolsonaro también pro economía de acuerdo a Datafohlha solo el 34 % está conforme con el liderazgo del presidente de Brasil para enfrentar la pandemia. Incluso para Sebastián Piñera presidente de Chile que venía con un nivel de aprobación de solo el 11 % su imagen de acuerdo Cadem ascendió al 18 % post marchas de la indignación de la clase media.

En Argentina la aprobación de la gestión de Alberto Fernández para enfrentar la pandemia obtiene números altísimos del 80,7% de acuerdo a la Consultora Zuban-Córdoba elaborado sobre 1200 casos en población mayor a los 16 años en conglomerados nacionales proporcionales a la población provincial. Por su parte, ha extendido la cuarentena hasta después de semana santa. Es decir, la intención de cumplir dos ciclos del contagio del virus nos llevará hasta 15 días más de actividades económicas paradas. En relación a esta situación, el 54 % de los mismos argentinos encuestados se ven afectado por su situación económica. El presidente expresó que “los empresarios están ganando menos no perdiendo”. No es la situación del mipyme que en 15 días más con esta situación en muchos casos irá a la quiebra por no poder cumplir con sus compromisos ni calificar para crédito en un período tan corto de tiempo. También están en este grupo profesionales independientes y prestadores de servicios paradas y el comercio minorista tradicional con actividad considerada no esencial.

Argentina tiene una carta a su favor. Tomo la decisión de un aislamiento social preventivo en la ciudad de Buenos Aires ya hace dos semanas y media y aislamiento nacional obligatorio ya hace 12 días. Así como tienen un comité de expertos en el área de la salud deberá armar un urgente un comité de expertos en el área económica (macro, finanzas, microeconomía, etc) así como sociólogos y psicólogos sociales que colaboren en las soluciones para este “parate económico” formidable que llega a más del 50 % del producto bruto interno detenido comience a ver luces de salida.

Argentina está en condiciones de considerar la pandemia con dos caras de la misma hoja de ruta tanto a la salud como a la economía básicamente por qué no tiene la espalda de los países desarrollados y su situación es muy delicada en el segundo campo cuando lideró positivamente el campo de la salud privilegiándola.

El paquete de medidas de contención para salud, asistencia social y económica de casi $700.000 millones hasta ahora (se espera que crezca aún más). Esta crisis no tienen nada que ver con la crisis financiera de 2008 o con la epidemia de Sars de 2003, la gripe aviar de 2005, la pandemia de gripe A de 2009-2010 o la gripe de ébola de 2014. Solo comparable como pandemia de la gripe A, en aquel caso se generó una crisis de oferta en los mercados por shock y destrucción de la riqueza que fue superado con fuertes intervenciones con inyección de dinero, estímulos fiscales y salvatajes financieros por parte de los Estados. Esta gripe es una pandemia global que encuentra su único remedio y cura en el aislamiento social lo cual ha generado que un tercio de los hogares del mundo estén aislados socialmente generando una crisis de demanda global inusitada. No solo Argentina se verá perjudicada por el menor nivel de exportaciones de bienes y servicios que podrá vender al mundo sino que además su apuesta al consumo en el mercado interno en estas condiciones está pérdida.

En este sentido, las pymes que dependen del consumo en el mercado interno son el 97 % del volumen empresario y el 70 % del empleo tendrán grandes problemas para pagar sus sueldos en los próximos 15 días con los siguientes inconvenientes reales que trasladan los empresarios de “carne y hueso”:

  • Crédito con tasa del 24 % para capital de trabajo: los bancos no estarían dispuestos a prestar y ofrecer estos créditos masivos y ya muchos empresarios pymes se han encontrado con respuesta negativa para acceder a los mismos. Ven un mercado con poca liquidez y priorizan el riesgo crediticio no la emergencia financiera de las Pymes. El Banco Central de la República Argentina deberá dar respuesta a esta situación de la que cuelgan miles de comercios, prestadores de servicios y pymes.
  • Repro Express: El gobierno nacional promete agilizar el trámite para que las pymes puedan acceder a este programa que les permite pagar un poco menos del 50 % del salario. Si el sueldo básico de comercio es de $ 41000 este programa incluye el subsidio de $ 16875 por trabajador durante 12 meses. Sin embargo deberá ser muy eficiente y flexible su otorgamiento para quienes lo requieran ya que el año pasado en promedio solo 40 empresas por mes podrían acceder al mismo cuando la necesidad actual en Pandemia será de miles de micro, pequeños y medianos empresarios.
  • Compensación de Cheques: la apertura del clearing ha generado un problema importante en la cadena de pagos. Debió haberse dividido entre sectores esenciales con capacidad instala en muy bajo nivel pero en funcionamiento y sectores no esenciales con capacidad instalada nula en el actual contexto. CAME solicito que la compensación de cheque sea gradual a lo que habría que agregarle que para sectores no esenciales en el giro en descubierto sea a Tasa 0 % vía asistencia del BCRA a los bancos públicos y privados con devolución de los montos por parte del sector privado a partir de la salida de la cuarentena.
  • Segmento sin certificado pyme: las penurias de la economía salen en la luz en estos casos de crisis. Miles de pequeños emprendimientos están en la informalidad por que no pueden soportar la presión tributaria del estado. Si debiesen pagar todo lo que el Estado les exigen no existirían ni ellos ni el empleo informal que hay detrás por lo cual la asistencia social del Estado debería ser mayor. No se puede caer ese segmento que pueden llegar a los 250.000 emprendimientos en todo el país. El BCRA debería permitir que los bancos públicos y privados que no los puede calificar les permita acceso a un crédito a solo presentación de garantía (casa, auto, local comercial, etc).
  • Medidas Tributarias de impacto fiscal: El Estado apuesta hasta ahora no disminuir impuesto sobre el sector privado pero lo deberá hacer en las próximas semanas por que si las empresas entran en quiebra la recaudación futura será mucho menor y el problema fiscal y social mucho mayor. Se deberá atender el pago de los monotributos generando la exención del pago del impuesto para todas las categorías en actividades no esenciales, el régimen de autónomos deberá bajar la presión tributaria permitiéndoles volver a estar en el régimen simplicado con nuevas escalas de facturación entre inscripto y simplificado de por lo menos hasta los $ 10 millones anuales con evolución de la alícuota impositiva de acuerdo a escalas. A su vez, el impuesto a los créditos y débitos debe poder tomarse a cuenta del pago de ganancia futura para aquellos que excedan este límite.

El gasto discrecional oficia como termómetro de los hogares que tienen preferencia por la liquidez desestimando el consumo no esencial lo cual perjudica a muchos sectores de la economía pero también limita la aceleración inflacionaria en esos sectores a costa de una caída de la actividad que pone en riesgo muchas empresas y fuentes de trabajo. La contracara de la moneda lo estamos viendo en consumo masivo donde la aceleración de precios se sigue produciendo en alimentos, artículos de limpieza y cuidado personal a pesar del intento de control de precios. Si la oferta de bienes no crece en términos de la moneda circulante para financiar este paquete económico “pandémico” de emergencia la inflación se acelerará tarde o temprano en categorías básicas generando mayor impacto en los niveles de pobreza.


Salud y economía deben comenzar a formar parte de la misma hoja de ruta. Argentina lo necesita y está en condiciones de hacerlo. Las condiciones lo exigen no lo consultan.

(*) Analista Económico y Director consultora Focus Market

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