"Papeleras": tres criterios para explorar un acuerdo
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Este fenómeno declamatorio de protección no es sólo uruguayo o argentino, las actuales primeras declaraciones de Evo Morales en Bolivia respecto de empresas foráneas así lo han demostrado.
Refiriéndose al tratado de protección de inversiones, el ministro de Relaciones Exteriores uruguayas asombró con esta descarnada y polémica manifestación: «Las inversiones vendrán porque este gobierno no coimea como otros» (sic - este diario 29/12/05).
En Uruguay, a través del avance sin interrupción de obras criticadas ambientalmente, se podría percibir un subyacente apoyo casi incondicional de las autoridades locales y/o nacionales a la inversión extranjera haciendo oídos sólo de compromiso a las protestas de especialistas y comunidades afectadas y sin hacer aunque sea un alto en las construcciones para estudiar la situación con mayor profundidad, lo que nunca es malo.
Tal como se percibe la tesitura de la autoridad, esto provocará que los afectados se encuentren con los hechos consumados repitiéndose la conocida historia de colocar el carro delante del caballo.
b) Conflicto sobre el río Uruguay
Referido a las «papeleras» que no son tales sino fábricas de pasta de papel (pulp mills) entiendo que ambos países deben evaluar:
1. La Argentina no debe olvidar que le conviene tener un socio en el Mercosur que haya restaurado su economía, en cuyo proceso una inversión como la aludida no es un componente menor.
Por otra parte es altamente probable que empresas o individuos argentinos participen también en el proceso de construcción y desarrollo de las plantas así como es factible que éstas compren también materia prima argentina.
2. El Uruguay debe asumir que de resultar polutivas las plantas y lesivas del medioambiente las forestaciones el primer perjudicado va a ser el propio país y no otro.
3. El corte de entradas a un país vulnera tratados internacionales y toma de rehenes a personas de ambas nacionalidades totalmente ajenas al tema.
4. Ni el Banco Mundial, cuya función es financiar, ni ningún otro banco puede ser el que patrocine una auditoría de impacto ambiental.
5. No hay en la Argentina una tradición de confiabilidad de los organismos de monitoreo de las empresas privadas como para garantizar en el futuro el funcionamiento de los mecanismos antipolución planteados.
c) Los riesgos de la sustentabilidad
En la última década, el concepto de sustentabilidad ha aparecido como una concepción superadora del ambientalismo.
Como es sabido, sustentabilidad es la superposición de la ecología con lo económico y social, y en esta concepción se justificaría para los habitantes de Fray Bentos su daño ambiental compensado de alguna manera con la apertura de fuentes de trabajo y la presumible reactivación económica para la región y aun para el país (más de mil ochocientos millones de dólares por ahora de inversión más otros mil doscientos en una futura planta sobre el río Negro son cifras conmovedoras para Uruguay).
Ahora bien, ¿qué pasa con los vecinos argentinos que compartirían el daño ambiental sin gozar de ninguno de los beneficios simultáneos sino probablemente sufriendo las consecuencias ambientales y económicas derivadas?
Queda claramente patentizado acá el tan alertado riesgo de una visión seudosustentabilista que no puede aplicarse sino a través de estudios de impacto regional mucho más exhaustivos que los desarrollados, ya que como está claro, el medioambiente no respeta para ejercer su influencia los límites políticos trazados por el hombre.
Por otra parte, el método aplicado recientemente de evaluar el grado de contaminación de una industria separadamente de la otra no es el adecuado. Siendo dos (por ahora) sus efectos se adicionarían si bien no algebraicamente y así debe considerarse aunque se presuma que en ese supuesto los guarismos pudieran resultar ambientalmente desalentadores.
En ocasión del Día Mundial del Medioambiente del año 2005, se expuso un estudio multidisciplinario auspiciado por la UN y dirigido por Walter Reid en el que colaboraron casi 1.500 expertos.
Este estudio, que incluyó el relevamiento de múltiples ecosistemas del mundo, sostuvo que los cambios producidos en el desarrollo a escala global, si bien han sido exitosos económicamente, han producido simultáneamente un grave proceso de degradación ambiental que ha afectado ya a la mitad de los recursos del planeta.
Debe advertirse en esta dicotomía que los beneficios económicos suelen ser circunstanciales y los daños a los recursos naturales y al paisaje pueden ser irreversibles, por lo cual no deben escatimarse esfuerzos para el análisis de los temas con la profundidad que la peligrosidad de un error exige.
d) Conclusiones
No tengo dudas de que las papeleras se construirán sí o sí, y seguramente también los controvertidos edificios. En el primer caso son demasiado importantes esas inversiones para la economía del Uruguay y al igual que, con incidencias completamente distintas la autoridad permite que construcciones cuestionadas en Punta del Este señalando la tendencia se completen para discutirlo con los hechos consumados, insisto en la necesidad de hacer una pausa para consensuar con la comunidad tal vez infrainformada y especialistas imparciales la menor e inevitable consecuencia ambiental. El papel de la Comisión Binacional, en caso de producirse un informe de común acuerdo (de lo que tengo serias dudas) debiera ser un documento básico para la evaluación del tema « papeleras».
No me atrevo a opinar ni tiene ninguna importancia qué hubiera sucedido si las obras se hubieran planteado en la Argentina donde el tema está también teñido de política en más de algún segmento. Reitero que el medioambiente no distingue nacionalidades y la preservación ecológico-paisajística es prioridad uno a escala global y no debe circunscribirse a una disputa argentino-uruguaya.
El 28 de diciembre, el Papa rezó por las víctimas de las catástrofes naturales en el mundo. Adherirnos activamente a la plegaria es asumir que nuestra desaprensiva civilización está relacionada con esos fenómenos destructivos y obrar en consecuencia con la precaución adecuada para mitigarlos.




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