"Para los granos, el mercado del futuro es electrónico"

Opiniones

Un abismo separa los inicios del comercio organizado de granos en el país de la operatoria actual en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Son 150 años a través de los cuales el campo cosecha poco más de 70 millones de toneladas de granos, y la Bolsa de Cereales comercializa 20 millones de toneladas. El futuro del negocio pasará, inevitablemente, por la operatoria electrónica que. A lo largo de su trayectoria, José María Gogna fue presidente de la entidad por varios períodos desde 1974 hasta el '80 y desde 1999 hasta hoy. Con ese antecedente, desglosa cómo será el mercado del futuro y cómo los caminos de las Bolsas tienden a confluir en nuevos proyectos y negocios.

El sector agrícola va a seguir creciendo, y las inversiones apuntan hacia la infraestructura. Desde los mercados, el futuro pasa por el electrónico, aunque yo no estoy de acuerdo." Con sus 72 años, José Gogna espera con ansiedad el acto central de los 150 años de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires que se realizará mañana. «Yo, que siempre tuve bajo perfil, vivo como presidente este tan importante aniversario de nuestra entidad...», dice y relata sus experiencias y su visión del futuro de la entidad.

Periodista:
¿Cómo recuerda sus inicios en la Bolsa de Cereales?

José María Gogna: Yo llegué de pantalones cortos, trabajaba en lo que era el otro mercado de futuros para la empresa de mi padre. En 1965 se hizo un movimiento de unificación del sector cerealero. Y fue avanzando cada vez más la actividad cerealera y los negocios en la Bolsa.Ahora estamos operando 20 millones de toneladas. Yo era chico y don Martín Belocq junto con cinco o seis personas más, García Oliver, Tetamanti, Elordy firmaban documentos en este edificio porque aquí no había plata. Ellos firmaban los documentos avalando la construcción del edificio. El Mercado a Término también prestaba plata y había mucha participación de los molineros.


P.:
¿Con qué gobierno fue más fácil intercambiar ideas o negociar?

J.M.G.: A partir del '91, el Estado dejó de tener incidencia en nuestro negocio. Siempre tuvimos buena relación. En general, en la Bolsa conviven los distintos gremios, Acá se juntan 22 entidades que representan a la oferta y a la demanda. Esto hace difícil pelear por consenso en muchas cosas. A veces, nos critican porque no salimos a hablar públicamente sobre determinado tema y no lo hacemos porque no podemos.


P.:
¿El operador de hoy en qué difiere del hombre de negocios de 50 años atrás?

J.M.G.: En todo. En mi oficina, yo llego y prácticamente sólo firmo los cheques. Hoy, todo se maneja con jóvenes con computadora e Internet. Antes, el trato era más personal. A la Bolsa venían los dueños de las empresas corredoras y ahora manejan todo los chicos de la mesa que hablan continuamente por teléfono.


P.:
¿Antes todo se basaba en la confianza?

J.M.G.: Contratos hubo siempre, pero, a lo mejor, se hacían a los dos o tres días..., pero ahora también se hacen contratos millonarios por teléfono. El que quiebra las leyes del juego desaparece del sistema. Igual en la Cámara Arbitral: quien tiene un fallo en contra desaparece comercialmente.


P.:
¿Cómo analiza los anuncios de inversiones lanzados por empresas vinculadas al sector?

J.M.G.: El sector va a seguir creciendo. Y pareciera que las empresas están más enfocadas a la infraestructura.Además, hay una generación de muchachos jóvenes que van para adelante... Parece que las casas matrices encuentran en la Argentina un buen lugar... Pero ante el crecimiento deben de temer que se le compliquen las posibilidades de embarques...


P.:
¿Tiene previsto juntarse con otras entidades como la de Rosario y generar un gran mercado regional?

J.M.G.: Es un tema que está ahí, pero... Yo estoy a favor, aunque es difícil. Tenemos una reunión permanente de las Bolsas de Córdoba, Bahía Blanca, Entre Ríos, Rosario y nosotros.


P.:
¿Y juntarse con otros mercados para generar nuevos productos?

J.M.G.: Eso, en realidad, lo está manejando el Mercado a Término con la Bolsa de San Pablo. Estuvimos en Brasil, pero hay algunas dificultades técnicas, distintas maneras de operar.


P.:
Y en el mercado local, ¿no piensan en una unión con la Bolsa de Comercio?

J.M.G.: Estuvimos y estamos en tratativas para lanzar otros productos, pero aquí estamos listos ya; allá, no...; hay buen diálogo. Creo que vamos a llegar a alguna idea para hacer un trabajo juntos.


P.:
¿Y cómo se imagina este mercado en 50 años?

J.M.G.: Yo me imagino todo electrónico. Como viene la mano...., los viejos como nosotros... Yo soy partidario de que se opere en el piso, que haya electrónico, pero también operación en piso. Si no hay «piso», se pierde lo bueno del mercado y también las fuentes de trabajo. Creo que para las instituciones es más importante la presencia física que lo electrónico.Algunos me dicen que estoy equivocado... Digo sólo lo que siento.


P.:
¿Hay mucha puja por este tema?

J.M.G.: No, lamentablemente. Ojalá hubiera dos listas y pudiéramos competir. Pero veo que la generación que nos sigue no está dispuesta a ocupar los puestos nuestros. Es desinterés; la vida moderna los lleva por otros caminos... Yo ya no compito ni utilizo esto como un trampolín, y los dueños de las casas grandes, los que tienen mi misma edad y podrían haber ocupado este lugar en los últimos años, se siguen dedicando a sus negocios y me dicen «vos quedate...».


Entrevista de Patricia Van Ploeg

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