10 de abril 2006 - 00:00

Un ocupa vs. los ocupas

(El piquetero y funcionario Luis D'Elía explicó por qué él, que hizo carrera como ocupante de tierras ajenas, se queja ahora de una ocupación de tierras en el barrio de Barracas en la Capital Federal. Dio una explicación insólita: que antes se justificaban las ocupaciones porque no había conciencia de la necesidad de vivienda de la gente, algo que ahora sí ocurre con el gobierno al que pertenece. De paso, justificó que lo hayan designado en un cargo público como responsable de Viviendas Populares en la cartera de Julio De Vido pese a que aún lo investigan por la toma violenta de la comisaría de La Boca. Fue en diálogo con Elizabeth De Luca por radio « Argentina».)

PERIODISTA: Usted está denunciando una toma de tierras y usted en La Matanza hizo una toma hace varios años. En La Matanza usted también es un usurpador...

Luis D'Elía: Nosotros después le compramos el lote al Estado nacional en 250 mil dólares. En 1986 no había políticas de tierra, ni de viviendas. No se hacían ni viviendas, ni barrios, ni nada. Acá de lo que se trata es que en esa tierra van a hacer 500 viviendas para la villa, más hubiésemos querido nosotros hace 20 años que alguien hubiera pensado programas sociales de tierras o de viviendas para nuestro sector. En aquella época no había conciencia de esa necesidad de vivienda.

P.: Su lógica es que no había conciencia por un lado y además eran tierras adjudicadas a nadie, por eso justificó en su momento la toma de tierras. ¿No es el mismo caso ahora de Barracas?

L.D'E.: El que no quiere entender no entiende, por más que le expliquemos es inútil. Ahí estaban previstas 500 viviendas, que van a hacer que la villa desaparezca. Antes no había nada. Los ricos de este país construyeron su fortuna ocupando ilegalmente tierras en la década del 80; son los mismos que se quejan cuando un pobre hace lo mismo.

P.: ¿Cómo fue lo de Barracas?

L.D'E.: En la villa 21-24 de Barracas se está haciendo lo que en la jerga arquitectónica se denomina «esponjar la villa», es decir que en 5 hectáreas linderas se están construyendo viviendas definitivas a los efectos de que la villa desaparezca y quede parado un barrio digno. En estas 5 hectáreas ya se habían hecho las cloacas, el agua corriente, se había instalado el obrador y el día 20 se abrían los sobres de la licitación para adjudicar las casas. Misteriosamente, el domingo pasado aparecieron tomadas las tierras, tierras que dejan sin alternativas a la villa que además en el año '92 el Estado nacional se había adjudicado en posesión mediante un boleto de compraventa a la mutual Flor de Ceibo, que es la mutual de la villa.

P.: ¿Cuánta gente iba a vivir ahí?

L.D'E.: En principio son 500 viviendas, cuando se mudan 500 familias de los ranchitos a las casas definitivas se demuelen los ranchitos y se hacen 500 viviendas más, o sea, están previstas mil viviendas.

P.: ¿Quiénes piensan que fueron los ocupantes?

L.D'E.: No sé. Lo único que nosotros hicimos fue ratificar en la Justicia federal la denuncia echa por la mutual Flor de Ceibo.

P.: ¿Qué le diría a la gente que no entiende cómo le dieron un puesto en el gobierno, cuando usted tomó una comisaría?

L.D'E.: Está probado en el expediente que nosotros no tenemos responsabilidad ninguna en el tema de la comisaría. Está acreditado con testigos calificados, como la propia cooperadora de la Comisaría 24ª, que denuncia por su rotura al el comisario inspector Kirsich.

P.: ¿Cómo?

L.D'E.: Cuando se van los vecinos, él ordena destruir la comisaría. Por eso nosotros vamos a ser sobreseídos por la Justicia argentina. Lamentablemente vamos a ser condenados por los medios del establishment económico que culpabilizándome a mí entienden que le hacen daño al presidente de la República

P.:
Pero aun sin sentencia le dieron un cargo público.

L.D'E.: En la Argentina debe estar 80% de los dirigentes políticos y sociales con alguna causa, lo que exime de ejercer cargos públicos son condenas. Me parecería arbitrario que teniendo un proceso se haga semejante cosa.

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