#Niunamenos: por una sociedad libre de violencia y con igualdad de géneros

Opiniones

Entre el 20 de marzo y el 14 de mayo de este año hubo 49 femicidios en el país. Del total, 24 fueron en la provincia de Buenos Aires y 7 de cada 10 fueron cometidos por sus parejas o ex.

La violencia contra niñas y mujeres es la expresión más acabada de las muchas desigualdades que existen entre los géneros. Se trata de una pandemia en si misma que, al combinarse con la emergencia del Covid-19, ha mostrado alarmantes niveles de crecimiento. Bajo el lema Quédate en casa empezó el aislamiento social, preventivo y obligatorio hace ya 60 días. Sin embargo para muchas mujeres, este pedido significa quedarse encerradas con sus agresores, con sus violadores y en el peor de los casos con sus femicidas. El aislamiento en estas circunstancias las aísla del virus, pero también las aísla de sus redes de contención y de sus contactos con el afuera para pedir ayuda.

La violencia machista asesinó a 108 mujeres en nuestro país desde que comenzó el año. Según datos publicados por La Casa del Encuentro, entre el 20 de marzo y el 14 de mayo de este año hubo 49 femicidios en el país, 24 de ellos en la provincia de Buenos Aires y 7 de cada 10 fueron cometidos por sus parejas o exparejas. No hay dudas entoces que desde que comenzó el aislamiento en nuestro país, aumentó el calvario de miles de mujeres que pusieron en cuarentena hasta su propia supervivencia. Esta es definitivamente la otra pandemia, esa que se lleva una mujer cada 29hs y que deja en evidencia que lo que venimos haciendo para que esto cambie, todavía no alcanza.

Es en este contexto que, desde el Bloque de Diputados de Juntos por el Cambio de la Provincia de Buenos Aires, propusimos declarar la emergencia en violencia familiar, de género y diversidad. Porque ya no podemos seguir esperando a que haya más víctimas. En la última semana, a Elizabeth Quilogran su marido la mató a hachazos en la cabeza y la presencia de tierra en sus pulmones, indicaron que aún estaba viva cuando la enterró. Días antes, en San Pedro María Esperanza Fernández fue asesinada por su marido a martillazos en la cabeza. No podemos ser indiferentes a esta brutal realidad.

Es realmente importante que la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, haya logrado consensuar entre todas las fuerzas políticas, un proyecto de ley que viene a reafirmar la lucha contra la violencia familiar, de género y diversidad como una política de estado. Con esto nos referimos a que trascendamos fronteras políticas y mandatos: la lucha por la igualdad y por los derechos de las mujeres no es de ningún partido político, sino de toda la sociedad. Trascendemos gobiernos cuando logramos poner en valor lo que ya estaba funcionando de la gestión anterior y lo mejoramos, construyendo sobre lo construido. Así contribuimos a lograr que se convierta en una política de largo plazo, que garantiza derechos e interpreta a la lucha de los derechos de las mujeres y colectivos de diversidades en el marco de los derechos humanos. El proyecto sancionado recoge los cimientos construidos por María Eugenia Vidal, dotándolos de mayores recursos y nuevas herramientas necesarias en el marco de la pandemia. El proyecto propone reforzar el SIP (Sistema Integral Provincial) y la Red Provincial de Hogares de Protección Integral ambos creados en 2016, como así también inyectar más recursos a los Fondos Especiales de Emergencia para las víctimas que desde 2018 la provincia ya venía implementando y el uso de las tobilleras duales para mantener a los agresores lejos de las víctimas.

Estamos convencidos que estos avances en materia de prevención, asistencia y contención no solo deben continuar, sino que se deben profundizar y potenciar. Es por ello que en este proyecto se prevé disponer y reasignar partidas presupuestarias para asistir a las víctimas en forma inmediata; contratar de forma directa alojamiento temporario para aquellos casos en que resulte imposible atenderlos en los Hogares de Protección; aumentar los recursos destinados a las campañas de difusión masiva de prevención y asistencia de la violencia, enfocadas en los recursos disponibles para las víctimas; fortalecer los equipos especializados en violencia en el primer nivel de atención y articular con las organizaciones sociales, universidades, instituciones de educación y servicios de asistencia voluntaria.

El camino hacia la igualdad es largo, pero cada paso que damos hace la diferencia. Gracias a la lucha del movimiento feminista avanzamos mucho, pero aún falta mucho más. No aguantamos más. Hablamos por las niñas y mujeres víctimas de algún tipo de violencia cuando decimos que esto no da para más. Queremos decir basta. Basta de matarlas: con palabras, con gestos, con golpes, con puñaladas, con hachazos. La emergencia en violencia familiar, de género y diversidad requiere de una respuesta impostergable, inteligente y coordinada. Por eso deseamos profundamente que esta media sanción se convierta pronto en ley, y no demoremos un día más en que el Estado tenga más y mejores herramientas para estar cerca, prevenir y ayudar a todas las niñas y mujeres. Y también entonces, estemos un poco más cerca de construir la sociedad que todos deseamos: en igualdad.

Diputados provinciales de Juntos por el Cambio

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