12 de julio 2004 - 00:00

2005: Quiénes de los que dejan la banca en Buenos Aires pueden reelegir

La pelea por poner o vetar nombres en las listas de candidatos va a animar la relación Kirchner-Duhalde en el año y medio que resta hasta la elección legislativa. Las cabezas de lista son la obsesión de los partidos; Eduardo Duhalde contó en su momento con el nombre fetiche de Oscar Alende, que fue en dos elecciones el primer nombre en la lista de diputados nacionales, como antes lo había sido Italo Luder. Esa preferencia por la veteranía la quebró con el caso de su esposa Chiche González pero alienta para el año que viene las aspiraciones de Antonio Cafiero de permanecer en el Palacio del Congreso, aunque cambiando de cámara. Es imposible que todos los legisladores que terminan su mandato reelijan en la banca; todos, salvo excepción, dan pelea para lograrlo aunque la estadística les corra en contra. Pero hay otra lucha, quizás más encarnizada. Es la que librarán los legisladores -16 por el peronismo de ese distrito-que terminan su mandato y aspiran a renovarlo o, por lo menos, a retirarse con honores hacia otras canonjías o empleos. Veamos la situación de cada cual de una nómina en la que Duhalde tiene gente propia a la que querría defender para un nuevo mandato:

Carlos Brown, Jorge Casanovas, Saúl Ubaldini y Jorge Villaverde
Carlos Brown, Jorge Casanovas, Saúl Ubaldini y Jorge Villaverde
RODOLFO FRIGERI

Fue ministro y presidente del Banco Provincia con Duhalde gobernador. Se alejó de él cuando fue ministro, por una semana, de Adolfo Rodríguez Saá. Está en su segundo mandato y se mantiene con bajo perfil. Duhalde puede imponer su reelección para ponerlo a recaudo de reproches por su gestión en el banco que pueden complicarlo a él.

CARLOS BROWN


Ex ministro provincial con Duhalde, cometió deslices que lo alejaron del tronco partidario. Compitió en 2003 por la intendencia del partido de San Martín por fuera del PJ y perdió. En ese mismo año asistió -horror-al acto de Carlos Menem en River cuando éste era candidato presidencial. Es corresponsable de que el PJ haya perdido la intendencia de San Martín pero ha trabado un acuerdo con los Barrionuevo. Si Graciela Camaño -hoy una de las figuras clave en el manejo de la Cámara de Diputadosapoya su reelección puede lograr que Duhalde lo ponga sobre la mesa. Brown es un keynesiano que objetivamente defiende las consignas Kirchner, pero Olivos no lo identifica como propio.

JESUS BLANCO


Es reelegible casi seguro porque tiene una condición que todos le envidian: es un duhaldista histórico pero le maneja a Kirchner la Comisión de Energía en la Cámara de Diputados, quizás la única que le interesa al Presidente. Es muy amigo de Kunkel, pero tiene un dominio territorial importante que le ha ganado el mote de el «Quindimil del interior» de la provincia. Fue intendente en el partido de 9 de Julio y está vinculado al Sindicato de Luz y Fuerza.

MARCELA BIANCHI


Como dice la propaganda de un montepío privado, «además de la mejor cotización se le respeta el valor de sus afectos», que son por lo menos mudables. Nació a la vida pública como una ultraduhaldista inquebrantable. Tanto que manejó el Instituto de la Vivienda, una caja mayor de la provincia de Buenos Aires y va por su segundo mandato de diputada. Por los afectos, se aventuró en una quimera: disputarle poder en Ezeiza a Alejandro Granados por fuera del PJ. Eso la proyectó a las tinieblas exteriores, adonde la albergó el kirchnerismo de la cámara. El Presidente puede negociar su reelección en una mesa y probar ahí si es cierto lo que se dice: que simula kirchnerismo por orden de Duhalde.

JUAN C. CORREA


Es reelegible casi seguro porque es uno de los lugartenientes de José María Díaz Bancalari en el manejo del bloque PJ (el otro es el salteño Juan Manuel Urtubey). Es clave hoy en el nivel de Graciela Camaño para que se enciendan las luces. Ganó experiencia durante 16 años como diputado provincial junto a otro maestro, Osvaldo Mércuri, de quien fue también mano derecha. Llegó a la cámara «castigado» -en Buenos Aires es más ser diputado provincial que nacional-. Tiene bajo perfil y está acostumbrado a la adversidad: viene del partido de Gonzales Chaves, dominado por los radicales. Gran pisador de proyectos, su principal «expertise» es hacer que un tema no salga nunca. Lo va a defender Díaz Bancalari como kirchnerista y lo admitiría Duhalde que lo llama cariñosamente «Correíta».

JORGE CASANOVAS


Ex camarista en lo penal, ex ministro de Carlos Ruckauf, se ha mostrado como un crítico agrio de la política de seguridad del tándem Béliz-Arslanian. Eso le resta posibilidades de seguir en la banca, pero igual sobreactuó duhaldismo en el acto por los 30 años de Juan Perón en San Vicente la semana pasada. Estuvo en la grilla para ser designado procurador provincial pero le ganó, por duhaldista extrema, María del Carmen Falbo.

LUIS CIGOGNA


Fue socio del estudio jurídico de Alberto Balestrini, quien lo promovió como diputado nacional. No juega en política y su continuidad depende de los acuerdos que haga su padrino intendente de La Matanza. Como éste ayudó a Kirchner a ser presidente, puede lograr que lo tengan en cuenta; por las dudas, Cicogna cumple con los rituales duhaldistas. Tal vez conspire en su contra que Balestrini puede tener en horas más un segundo diputado, Aníbal Stella, otro matancero que ingresará en la cámara en lugar de la procuradora Falbo.

ALBERTO COTO


Fue hombre de Carlos Ruckauf, como muchos integrantes de este turno legislativo que se forzó en 2001, cuando «Rucucu» era gobernador, no tenía pelo y medía 60 puntos en las encuestas. Presidió su fundación pero, como otros, terminó peleado con el ex canciller. Se ató a Roberto Lavagna y ofició de vocero en los primeros tiempos del ministro en el cargo. Sigue conservando esa relación, pero no es claro que Lavagna tenga la fuerza para poner un hombre en la lista de candidatos.

JOSE A. ROMERO


Tiene todo para ser reelegible si se tiene en cuenta que fue ministro de Obras Públicas de Duhalde gobernador, es de Lomas de Zamora y pertenece a Luz y Fuerza. Pero, como saben los duhaldistas, esos mismos méritos pueden servir para mandarlo a la casa. Entró como suplente porque en 2001 no figuró entre los favoritos que estaban en los puestos «entrables» de la lista.

DOMINGO VITALE


Otro hombre de corazón elástico. Viene de Olavarría de la mano también de Ruckauf, se inflama de kirchnerismo sin respuesta del otro lado y termina en estas horas descubriéndole nuevas propiedades (en el sentido farmacéutico) a Eduardo Duhalde, de quien busca apoyo para la reelección. Sobreactuó copiando el proyecto que aprobó el Senado la semana pasada en apoyo del ex presidente y condenando a Luis D'Elía. Pero fue a destiempo. Ahora ese proyecto -como dijo Duhalde cuando se enteró enojado de este exceso en defensa de él-«es sólo para quilombo».

SAUL UBALDINI


Nadie supo nunca por qué fue diputado, empleo que desempeña como un retiro de vaya a saber qué trabajo. Está en su segundo mandato como representante de los «gordos» con los cuales ya ha perdido confianza. Ahora corteja al duhaldo-kirchnerista Gerónimo «Momo» Venegas, jefe de la virtual «62» y pone la casa para las perrerías partidarias del gobierno. Venegas es un hombre de códigos y, si se lo piden los «gordos» o Duhalde, puede empujar para un tercer mandato más inexplicable que los dos anteriores. Es inocuo pero mejor, según algunos, que un gremialista revoltoso en la Cámara.

RICARDO RAPETTI


No renueva, no sólo porque también entró de la mano de su padrino Ruckauf. Hace un año que no va a cámara por enfermedad. Hombre de Vicente López.

MIRTA RUBINI


Es una duhaldista hoy molesta en Lomas porque desde que una abominable pueblada le incendió su casa en Junín (su hijo está con detención domiciliaria y procesado por haber disparado a la turbamulta que atacó la propiedad) y reclama que el ex presidente busque los medios para pagarle los daños que sufrió. No está bien posicionada para renovar.

SILVIA MARTINEZ


«Chichista» de la primera hora, ejerce hoy la presidencia de la Comisión de Niñez de la Cámara en nombre de ella. Tiene la pasión duhaldista por repartir, y si los Duhalde fueran libres de hacer la lista a su antojo, reelegiría. Tiene chance si Duhalde controla el proceso, pero choca con la línea «Margarito Tereré»: los seguidores de Alicia Kirchner que se identifican con una margarita sobre el pecho y creen que es más eficaz su relación con el «quebracho» Emilio Pérsico.

JORGE VILLAVERDE


Uno de los duhaldistas «pesados». Está en la lista in péctore de Duhalde para un nuevo mandato y tiene mala relación con el gobierno. Tiene con él una deuda, no haberle dado continuidad como senador nacional en 2001 y no haberlo hecho ministro de Defensa cuando él fue presidente. Es el dueño político de Almirante Brown -tierra de Ricardo López Murphy-, no ha hecho kirchnerismo y esto en Lomas se paga.

CARLOS MARTINEZ


Está apadrinado por el intendente Julio Alak, dómine del peronismo en La Plata. Este alcalde tiene buenas relaciones con Duhalde y no está muy lejos de Kirchner, con quien tiene poco trato. Si lo pide a Martínez le van a cumplir porque le respetan a Alak el trabajo por el peronismo en La Plata.

DANIEL BASILE


Movedizo ex cafierista, traduce bien en público las estrofas del duhaldismo, aunque frecuenta menos de lo que se cree al caudillo de Lomas. Fue su secretario de Medios cuando más importaba, en el último tramo de la gobernación y la campaña presidencial de 1999. En la Casa de Gobierno se lo anota en una lista pero no de candidatos, sino negra. Dialéctico, es hoy un felipista encendido y predica por los pueblos la posición del gobernador sobre la Ley de Coparticipación. Ariete mediático de Duhalde, le va costar renovar si Kirchner gana la partida. Si empata o gana Duhalde, es número puesto para repetir. Un dato clave: tiene la mejor relación con el peronismo santacruceño y maneja claves poco accesibles de, por ejemplo, la política de Kirchner en Río Turbio.Fue ministro y presidente del Banco Provincia con Duhalde gobernador. Se alejó de él cuando fue ministro, por una semana, de Adolfo Rodríguez Saá. Está en su segundo mandato y se mantiene con bajo perfil. Duhalde puede imponer su reelección para ponerlo a recaudo de reproches por su gestión en el banco que pueden complicarlo a él.

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