6 de agosto 2007 - 00:00

Abre el Congreso con canje: baja Ganancias por autonomía

Hugo Moyano
Hugo Moyano
La Cámara de Diputados intentará liquidar esta semanalas dos leyes que más interesan hoy a oficialismo y oposición, en una sesión donde pretenden que la modificación en el Impuesto a las Ganancias para reducir la carga sobre los sueldos medios arrastre a la votación del modelo que armó el kirchnerismo para incrementar la autonomía porteña. La reforma a Ganancias tiene ya dictamen de comisión, aunque en el caso del Impuesto a las Ganancias haga falta una mayoría especial por no haber transcurrido el tiempo reglamentario, pero la autonomía de la Capital Federal exigirá algunas tareas previas.

La discusión sobre el traslado o no de los fondos a la Ciudad para financiar la Policía parece ya agotada: Mauricio Macri no contará con los $ 900 millones necesarios para pagar las competencias de la Policía Federal que atienden a la Capital.

El mismo miércoles el kirchnerismo emitirá en la Comisión de Asuntos Municipales el dictamen de un proyecto que deroga el artículo 7 de la «ley Cafiero», donde se fija que «el gobierno nacional seguirá ejerciendo, en la Ciudad de Buenos Aires, su competencia en materia de seguridad y protección de las personas y bienes».

El camino, de todas formas, está allanado ya que el kirchnerismo aprobó una preferencia con despacho de comisión para debatirlo en el recinto. Es decir, con emitir el dictamen basta para que el proyecto esté habilitado para votarse.

En la «ley Cafiero» se estableció, además, que «la Policía Federal Argentina continuará cumpliendo funciones de policía de seguridad y auxiliar de la Justicia en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, dependiendo orgánica y funcionalmente del Poder Ejecutivo Nacional».

Tampoco se puede, por esa norma, «crear organismos de seguridad sin autorización del Congreso de la Nación».

  • Límite

    Hasta allí avanzará el kirchnerismo esta semana. Es decir, permitirán que Macri organice su propia policía, pero con fondos propios. «Esa es una discusión que no se dará aquí en el Congreso», dicen convencidos. Ese es el límite de la elástica promesa que Néstor Kirchner le hizo al electo jefe de Gobierno porteño.

    Y aunque se anuncia que en la firma del dictamen se buscarán consensos con la oposición, nada se habla de la Justicia, los puertos o el juego, como pretende Macri. No parece, tampoco, que haya predisposición a negociar mucho más: «Es lo único que tienen para votar, no hay razón para que no vayan a la sesión. Pero si el macrismo no quiere votar este proyecto para nosotros no hay inconvenientes, seguimos con la votación del Impuesto a las Ganancias y listo», sentenciaban ayer en la mesa de conducción del kirchnerismo de Diputados.

    La semana pasada fracasó una sesión especial donde la oposición sólo logró reunir 40 diputados convocada para debatir el proyecto más amplio de autonomía que impulsa el macrismo. El Frente para la Victoria no bajó y tuvo que soportar luego una conferencia de prensa de Macri desde el Salón de Pasos Perdidos acusando al gobierno de mentiroso.

    Desde la Casa Rosada le insistieron a Macri que es imposible financiar el traslado de la Policía, lo que fue acompañado por un coro de diputados y senadores provinciales.

    En respuesta, el macrista Eugenio Burzaco advirtió: «No lo podemos aceptar, la Policía no puede ir sin los fondos porque la Constitución es muy clara».

    Pero a pesar de esa negativa, las posiciones comenzaron a aflojar. Sabiendo que conseguir los fondos sería imposible, en el bloque que preside Federico Pinedo están ahora más dispuestos a aceptar la firma del convenio por 180 días para negociar el futuro de la Policía Federal en la Ciudad.

    Con esa música de fondo, el kirchnerismo apuró entonces la votación esta semana del primer paso legal para incrementar la autonomía al eliminar el artículo 7 de la «ley Cafiero». Confían, entonces, en que no será necesario utilizar la presión de una sesión donde se debatirá una mejora en el Impuesto a las Ganancias que beneficiaría, inclusive, a los propios diputados, para «arrear» a la oposición al recinto y sacarse así de encima la ya molesta promesa de Kirchner a Macri.

    Mucho más importante para la campaña de Cristina Kirchner y la pacificación con algunos sindicatos es apurar la modificación en el Impuesto a las Ganancias, que implica una suba en el mínimo no imponible y la eliminación de la « tablita» de José Luis Machinea -que redujo proporcionalmente las deducciones posibles al impuesto de acuerdo con el nivel salarial- para los sueldos inferiores a $ 7.000 mensuales, verdadero problema para los sueldos medios que gracias a esa limitación deben resignar a favor de la AFIP parte de los aumentos salariales que fue negociando cada gremio. Por eso el apuro de Hugo Moyano o los gremios petroleros por eliminar esa «tablita».

    Así, a través de un aumento en las deducciones por esposa, hijo, familiares a cargo y deducción especial, el mínimo no imponible pasará a $ 4.600 para trabajadores casados con hijos y a $ 3.400 para solteros.

    Una vez que sea aprobada en Diputados, la ley pasará al Senado, donde se espera que se convierta en ley en la sesión del miércoles 22 de agosto.
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