9 de agosto 2007 - 00:00

Activistas aún presionan a Telerman por prebendas

Organizacionespiqueterasayermarchandodel Obelisco aPlaza deMayo, enplena mañana,para pedirsoluciones alproblema delas viviendasy parareclamar mássubsidiossociales.
Organizaciones piqueteras ayer marchando del Obelisco a Plaza de Mayo, en plena mañana, para pedir soluciones al problema de las viviendas y para reclamar más subsidios sociales.
Jorge Telerman recibe más presiones ante el traspaso de mando que deberá realizar a Mauricio Macri el 10 de diciembre.

El jefe de Gobierno ayer se vio forzado por piqueteros de variado origen -ultraizquierda y kirchnerismo y otros-a suscribir un acta que lo obligará a encontrarse la semana que viene con una catarata de demandas, en este caso, por viviendas sociales y que se frenen desalojos de inquilinos, una batería de reclamos, casi imposibles de conceder. También ayer pasó a un cuarto intermedio la negociación con el sector gastronómico que exige al Gobierno de la Ciudad que aumente el precio de las viandas en comedores escolares, hospitalarios y geriátricos, para poder recibir un aumento de salarios.

La protesta, en la que hubo hasta forcejeos con la Policía, es otra de las movidas que resiste Telerman de los sectores que buscan avanzar en concesiones, que creen no conseguirán con Macri en el gobierno. Una situación que, seguramente no imaginó Telerman cuando dispuso anticipar las elecciones porteñas que provocan hoy que resten cuatro meses para la sucesión. Sin que eso acelere las pretensiones del electo Macri, diversos sectores buscan ya un efecto de oposición anticipada. Entre ellos el oficialismo.

Desde que perdió la votación para ser reelecto, Telerman se enfrenta a diario con batucadas de bajo calibre y hasta paros de sectores chicos de su administración que quieren mantener sus contratos de locaciones de servicios, si es posible durante la era Macri, como si Telerman pudiera asegurarlo.

  • Pretensiones

  • Si bien el jefe de Gobierno -en un acuerdo con el gremio municipal-concede el pase a cierta estabilidad que será la herencia que recibirá Macri, los empleados no quieren perder lo que les toca por descuentos sociales y otros pretenden que se les renueven sus contratos aun cuando hay una baja en las actividades producto del recorte que requiere Telerman para equilibrar el Presupuesto.

    A eso se sumó ayer una manifestación de más de 1.500 personas, alentadas por una veintena de organizaciones que aspiran a conseguir que se avance en obras de viviendas cuya ejecución, aseguran, estaría frenada, como en 400 departamentos en el barrio de Villa Lugano. Exageran, en las demandas, con «el panorama amenazante que muestra el macrismo».

    A esa movida se plegó el Foro por una vivienda digna, que tiene como referente al titular de Cascos Blancos, Gabriel Fuks, y al ex titular del Instituto de la Vivienda porteño, Luis Ostrej. Pero también participaron grupos ligados a la CTA, el Movimiento Villero, la Cooperativa El Ceibo, el Frente Popular Darío Santillán y el Polo Obrero, organizaciones barriales y la Corriente Clasista y Combativa.

    Los adherentes a esos reclamos se plantaron frente a la Jefatura de Gobierno y además de provocar complicaciones en el tránsito casi intentaron acceder al Palacio Municipal.

    Finalmente, Telerman evitó recibir a los manifestantes, pero aplacó la furia enviándoles un acta de intención donde se compromete a recibir a los delegados de esas organizaciones la semana que viene. Algunos de esos demandantes ya complicaron al Instituto de la Vivienda ocupando sus instalaciones días atrás.

    Fogonean, además, que se extienda una ley que declara la emergencia habitacional en la Capital Federal para frenar desalojos, entre otras cuestiones.

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