Acto del gobierno hoy en Plaza de Mayo: en defensa propia y desafiando al paro
Por cuarta vez en una semana, Cristina de Kirchner hablará hoy sobre el conflicto entre su gobierno y el campo, que llega a su día número 20. Esta vez lo hará frente a una Plaza de Mayo que imaginan masiva, organizada -y financiada- por el gobierno para mostrar una señal de fuerza y tratar de intimidar y debilitar a los huelguistas que ayer decidieron continuar con sus medidas de fuerza. Se presume que repetirá el tono conciliador de los últimos días, no el matiz aguerrido de su primera intervención luego de un largo silencio. Sin embargo, la sola existencia de una plaza repleta de piqueteros, militantes traídos por los intendentes desde el conurbano y gente de los gremios, no parece el mejor escenario para hacer, otra vez, un llamado al consenso nacional. No será el mensaje adecuado frente a los cacerolazos que anoche volvieron a sonar, aunque acotados, en diversas ciudades del país y mientras se mantienen, firmes, los piquetes en la rutas.
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La fiesta de todos (los kirchneristas). Pocas veces se vio antes, salvo en campañas electorales, la saturación de publicidad proselitista. Es para justificar la convocatoria hoy a la Plaza de Mayo para un acto del gobierno en defensa propia.
Allí, la Presidente alineará a más de diez gobernadores. Estarán Daniel Scioli, Sergio Urribarri (Entre Ríos), Jorge Capitanich (Chaco), Walter Barrionuevo (Jujuy), Luis Beder Herrera (La Rioja), Juan Manuel Urtubey (Salta) y el pampeano Omar Jorge, entre otros.
Ayer, por momentos, se especuló hasta con la posibilidad de que participe Hermes Binner. La versión no fue confirmada. Sí, en cambio, habrá radicales K: Ricardo Colombi (Corrientes), Miguel Saiz (Río Negro) y Maurice Closs (Misiones).
La duda, anoche, era dónde se ubicará Néstor Kirchner. En tanto, se programa la presencia de todo el gabinete nacional sobre el escenario.
La base de la convocatoria, tal como detalló ayer este diario, girará sobre tres columnas: la de los intendentes del conurbano, la que aporten los gremios y la de los movimientos sociales.
Pero ayer Kirchner agregó una tercera caravana: pidió que todos los grupos de la juventud kirchnerista se encolumnen detrás de una sola bandera, roja y negra, que dirá «Juventud Peronista». Es una especie de homenaje histórico: el nombre y los colores remiten a la JP de los 70.
Entre esas organizaciones, se destacará La Cámpora, que patrocina Máximo Kirchner. El hijo del ex presidente y la actual Presidente estuvo, en 2006, en la plaza del sí que saludó a Kirchner. Había rumores cruzados respecto de si hoy estará.
Lo demás será el elenco habitual del kirchnerismo. Los piqueteros de la FTV de Luis D'Elía, el Frente Transversal de Edgardo Depetri y el Movimiento Evita de Emilio Pérsico. También Libres del Sur de Humberto Tumini, además de otros grupos menos ruidosos como Militancia Social de Ariel Passini, Octubres de Gastón Harispe y el MUP de Federico Martelli.
Se proyecta populosa, en paralelo, la columna gremial: por un lado, entrarán los Camioneros de Hugo Moyano, escoltados por otros sindicatos moyanistas, como Taxistas de Omar Viviani y Panaderos de Abel Frutos.
Pero por su lado entrarán algunos de los gremios enrolados en «los gordos» como Comercio de Armando Cavalieri, de los llamados líberos como UOCRA de Gerardo Martínez y UPCN de Andrés Rodríguez.
Sobre la hora, decidieron movilizar las 62 Organizaciones, que preside Gerónimo «Momo» Venegas. Pero éste no estará porque su gremio, UATRE, que representa a los peones de campo, mantiene una postura equidistante en el conflicto entre el gobierno y el campo.
De hecho, Venegas insiste en proponerse como mediador en ese conflicto aunque, por ahora, no tuvo eco su autoproclamación para interceder entre las dos partes.
La sumatoria de esos sectores, más el supuesto de una concurrencia espontánea, llevaba al gobierno a estimar una presencia de 100 mil personas. Claro que eso será lo que digan: después, en la Plaza, firmes, el número -se confiesan los organizadores- será mucho menor.




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