17 de noviembre 2004 - 00:00

Acuerdan reanudar ejercicios militares con los EE.UU.

Los ministros de Defensa José Pampuro y Donald Rumsfeld, ayer al salir de la reunió n que mantuvieron en Quito, Ecuador, adonde asisten a una cumbre de funcionarios sobre temas militares.
Los ministros de Defensa José Pampuro y Donald Rumsfeld, ayer al salir de la reunió n que mantuvieron en Quito, Ecuador, adonde asisten a una cumbre de funcionarios sobre temas militares.
Quito, Ecuador - En 45 minutos de conversación, el ministro de Defensa, José Pampuro; y su par norteamericano, Donald Rumsfeld, acordaron ayer la reanudación de las ejercitaciones militares bilaterales que fueron suspendidas por razones de política interna argentina. También Pampuro hizo gala de un conocimiento pormenorizado de la situación de Haití y pidió a Rumsfeld -luego de recibir felicitaciones por la actuación del contingente argentino que interceda ante la ONU para agilizar el envío de tropas internacionales que restan para completar el plantel de la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de ese país (Minustah).

Atrás quedaron las disculpas por la suspensión en octubre de 2003 de maniobras importantes para el adiestramiento de las fuerzas armadas criollas como el Aguila III de la Fuerza Aérea, equivalentes al entrenamiento «Top Gun» de los aviadores norteamericanos o los «Ribereños» que cumple la Infantería de Marina en la zona del Delta del Paraná. Claro que no se sabe qué solución política se dará al pedido de inmunidades que el gobierno norteamericano exige para sus soldados, eso será materia de las cancillerías.

Rumsfeld, casi con tono oficialista, relevó a Pampuro de tener que dar explicaciones sobre el árido camino que debe recorrer el pedido de inmunidades en el Congreso Nacional. Eso sí, aprovechó para reiterar la necesidad de que el país cuente con un sistema eficaz de control de vuelos furtivos y de fronteras. Es sabido que distintas fuentes norteamericanas atribuyen a la región en que limitan Paraguay, Argentina y Brasil la condición de ser una especie de santuario para la actividad de presuntos terroristas y traficantes.

• Seguridad

Las estrictas medidas de seguridad en torno al funcionario estadounidense obligaron a montar guardia para dar con el momento exacto de la entrevista, pues los voceros intentaron despistar a la prensa con horas ficticias. Por el lado argentino, participaron el ministro Pampuro, el secretario Jaime Garreta, el almirante Guillermo Iglesias, flamante representante del país ante la Junta Interamericana de Defensa, y el jefe de Gabinete, Ernesto López. En tanto Rumsfeld estuvo secundado por el nuevo jefe del Comando Sur, general Bantz Craddock. La comitiva argentina se desconcentró unos instantes antes de ingresar a la sala de reuniones al igual que varios funcionarios latinoamericanos, algo turbados por la presencia de una treintena de beldades que compiten por el cetro de la Reina de Quito. Rara combinación consiguió el país anfitrión, Ecuador, en el lujoso Swissotel: uniformados en sesudas jornadas de debate sobre la defensa al mismo tiempo que ponderación de atributos femeninos en traje de baño.

El encuentro de Pampuro y Rumsfeld se adelantó un día a la inauguración formal de la VI Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas -hoy a las 9.30 se abre el plenario con la asistencia de 34 ministros de la región- que tiene el propósito de redefinir la seguridad continental y la cooperación castrense multilateral. La crisis de Haití es el modelo que puso por primera vez en marcha la cooperación entre un gran número de países latinoamericanos, liderados por Brasil, en el campo militar, y por Chile, en el marco político de las Naciones Unidas para restablecer el orden en un país del propio hemisferio-.

El jefe del Pentágono escuchó el pedido de Pampuro, quien trasladó la preocupación por la demora de la ONU en completar el esquema militar que necesita el general brasileño Augusto Ribeiro Pereira, comandante de la Minustah, para controlar a ciento por ciento la violencia política que se desató en Haití.

• Caso test

Es que el conflictivo país caribeño es un caso test, por no decir una brasa caliente, para el flamante esquema de seguridad regional que protagonizan los países que intervienen en la Minustah (Brasil, Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Ecuador y otros). Allí se dan amenazas que serán motivo de análisis y debate por parte de los representantes de la defensa: narcotráfico, tráfico ilegal de armas y personas, santuario para el terrorismo. Colombia, en mayor escala, sigue al tope de la agenda que permite a la administración de George Bush encuadrar al Hemisferio tras el flagelo del narcoterrorismo. Pero en el diálogo de Pampuro con Rumsfeld sobre Haití, se percibió un metamensaje que parece común a lo que dirían sus pares de Brasil y Chile: la dilatación del compromiso de la ONU en la misión de Haití amenaza la credibilidad política de los países de la Minustah. En síntesis: la IV Cumbre Hemisférica trata de avanzar en un modelo regional de seguridad, pero el modelo podría fracasar con Haití antes de que se logre el marco institucional al que todos aspiran.

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