3 de marzo 2006 - 00:00

Adelantan sentencia, será próximo martes 7

La Sala Juzgadora de la Legislatura porteña deliberó ayer por más de cuatro horas para intentar un acuerdo sobre cómo y cuándo votarán los 15 diputados que la integran, por la destitución o no de Aníbal Ibarra. El suspendido jefe de Gobierno, acusado de presunto mal desempeño en sus funciones por el caso Cromañón, deberá aguardar hasta la semana que viene para conocer el veredicto, pero ayer los legisladores anticiparon la fecha prevista.

Aunque faltaba el voto de tres diputados para acordar fecha y hora definitivas, ganaba ayer la moción de votar el próximo martes 7 de marzo, pero recién el viernes 10 los diputados le entregarían al juez Julio Maier -presidente de la Sala Juzgadora y del Tribunal Superior de Justicia- los fundamentos de la medida.

Si la Sala reúne 10 votos (o más) para la destitución, el 10 le elevan el dictamen a Maier y asume Jorge Telerman la jefatura de Gobierno en reemplazo de Ibarra, una vez que le comuniquen la decisión.

En cambio, si Ibarra consigue seis votos a su favor el día 7, inmediatamente vuelve a ocupar su cargo.

Las razones para demorar el acuerdo fueron particulares durante la reunión. El izquierdista Héctor Bidonde pidió «tiempo libre» para que cada diputado exprese sus razones sobre la decisión que adopte, como en su caso sería destituir al jefe porteño. A esto se oponían los legisladores que ya no quieren pasar largas horas en el recinto y propusieron que cada diputado se tome 10 minutos para el discurso.

Casi imposible resultaba en esa tenida conciliar posturas, pero lo que sí acordó la Sala es que el voto se hará en público, y no en privado al estilo de los jueces, una opción que les había dado Maier.

Ante la complicada discusión,
Helio Rebot -presidente de la Sala, aun cuando Maier ocupa el lugar por tratarse del juicio contra el jefe de Gobierno- propuso que el 7 se vote por sí o por no a la destitución y que se preparen los fundamentos para que el 10 los lea Maier.

De los 15 legisladores faltaron tres a la cita: el zamorista
Gerardo Romagnoli (considera que el juicio «es un circo»), el socialista Norberto La Porta (por razones de salud) y la independiente Florencia Polimeni. Resultó que la ibarrista Laura Moresi, curiosamente, se abstuvo, quizá porque su tropa se encuentra desorientada sobre cuál será el desenlace y tampoco quiere aventurar si es preferible anticiparlo o prolongarlo más.

De ese modo hubo 7 votos a favor de definir el martes que viene y 4 en contra.
Rebot se comprometió a pedirles el voto a los ausentes, pero si los tres quisieran que el 10 se resuelva todo junto -voto y fundamentos- el empate lo define el titular de la Sala, es decir el mismo Rebot.

Por eso, salvo algún pedido especial de último momento, ayer el acuerdo se cerraba en definir el martes próximo la suerte del jefe de Gobierno.

Por ahora,
Ibarra no está seguro de regresar a su puesto, como tampoco de dedicarse de lleno a partir de la semana próxima a la vida doméstica.

Para el retorno aún le falta al menos dos votos. Cuenta seguro con el de
Moresi y La Porta y cree sumar a dos kirchneristas, pero duda que el tercero en la Sala, Rebot, termine en sintonía con su propio partido político. También es una incógnita si Romagnoli luego de descalificar el proceso se animará (tal vez a pedido de los familiares de las víctimas de Cromañón) a desdecir esos conceptos y levantar la mano cuando llegue el momento.

El macrismo, de acuerdo con las declaraciones de
Mauricio Macri de ayer, quien dijo que «hubo casi 200 muertos por un Estado ausente», no tendría dudas en sumar los cuatro votos que tiene en la Sala por la destitución.

Ante la incertidumbre,
Ibarra en cambio está convencido de acudir a la Justicia si el fallo le resulta adverso. Los ibarristas ya tienen lista esa petición con la que, creen, deberá resolver la Corte Suprema en tiempo veloz.

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