Funcionarios del macrismo se vieron ayer obligados a explicar durante todo el día, ante los micrófonos radiales, de qué se trata el perdón de multas de tránsito que anunció el Gobierno porteño el miércoles pasado. Especialmente el subsecretario de Justicia, Daniel Presti, debió esforzarse en explicar lo que el día anterior había ratificado. El funcionario, en dos ocasiones insistió ante este diario que las faltas que prescribían eran «las anteriores a marzo de 2007», tal como lo había difundido por escrito el Gobierno porteño, provocando uno de los enredos más embretados de su gestión.
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La resolución que define la baja de multas que «no fueron notificadas», tal como difundió este diario, indica que son las que ya tienen dos años de antigüedad, conforme a una ley cuya redacción quieren revisar ahora legisladores porteños de la oposición, que criticaron la medida macrista.
«Fue un error», admitieron los voceros de Mauricio Macri, con respecto a los términos de la difusión del alcance de la prescripción que hace perder al Presupuesto porteño más de $ 200 millones.
El alboroto en el Gobierno porteño no fue menor, casi irreproducibles las idas y vueltas y acusaciones de unas oficinas a otras y de escritorio a escritorio en la búsqueda de dilucidar quién se propuso alardear con una amnistía, y mucho mayor que la prevista. Es que, de acuerdo con los cálculos que hizo Presti el miércoles, caducaban también las multas del último año. Ahora confirman que sólo caerán las de febrero de 2006 para atrás, que no hayan sido notificadas.
Será, como dice el macrismo, un error de administraciones anteriores, que en definitiva se decide eliminar y no corregir. Quedan perdonados los conductores que por gracia del azar burocrático no fueron intimados, nada menos que 2.500.000, pero todavía no hay proyecto que se conozca de la nueva administración para que dentro de un año otros millones de multas, que para hacerse requieren también de un costo, caigan en la basura.
Lo cierto es que el gobierno macrista dio un giro y ante la polémica por la amnistía corrigió apenas una parte de la medida, que es no perdonar las infracciones no notificadas anteriores a febrero de 2007, sino solamente las anteriores a febrero de 2006.
Fueron varios ayer los funcionarios que debieron salir al cruce del papelón.
«No hay ninguna amnistía ni perdón» para unas 2.500.000 multas de tránsito que habían sido confeccionadas antes de enero de 2006, y señalaron que, en realidad, esas infracciones «ya estaban prescriptas».
Debió, inclusive, salir a dar explicaciones el ex juez del caso Skanska Guillermo Montenegro, quien es ministro de Justicia y Seguridad y de cuya área depende la administración de faltas.
Insistió el ministro en que «lo único que se hace ahora es sacar a esas multas del sistema, porque ya están prescriptas» y que se trata de multas que «no habían sido notificadas a los infractores» hasta el momento.
«Es al solo efecto de evitar molestias, porque la persona que venía a la unidad de faltas, una vez que estuviera acá se iba a enterar que no le iban a aplicar ninguna multa porque ya estaba prescripta porque así lo dispone la legislación vigente», explicó Presti en medio de la polémica.
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