Gils Carbó acusó a Macri de haber usado el aparato del Estado para su persecución

Política

Gils Carbó estaba dispuesta "a resistir a todo", pero el límite fue que se metieran con sus hijas.

La exProcuradora General de la Nación Alejandra Gils Carbó aseguró a la justicia haber sido perseguida por el expresidente Mauricio Macri, quien utilizó el “aparato del Estado” para presionarla y obligarla a presentar su renuncia al organismo.

Antes de declarar bajo la modalidad zoom en una de las causas en las que se investiga una mesa judicial de Cambiemos que se habría dedicado a presionar a jueces y fiscales, Gils Carbó se enteró que un magistrado, Julián Ercolini la enviaba a juicio oral por un viejo caso.

Ante la justicia, según fuentes judiciales, Gils Carbó relató toda la historia de la persecución de la que fue víctima desde que Macri era candidato a presidente, hasta que finalmente lo fue. Y lo que ocurrió ya con él en el poder: “Usó todo el aparato estatal para lograr lo que había anunciado cuando era candidato, sacarla de la Procuración”.

Relató con lujo de detalles cómo le armaron la causa de la compra del edificio con una denuncia anónima dejada por debajo de la puerta de la fiscalía de Carlos Rivolo acusándola de un supuesto "negocio familiar" de ella y su exmarido que finalmente se comprobó que no fue así.

A pesar de ello quedó procesada porque según dicen, “quería un edificio señorial”. Para la exprocuradora es ridículo porque ella ya estaba en un edificio señorial en la calle Guido, en pleno barrio de Recoleta y pasó a un edificio en Perón y Florida, en el medio del microcentro.

La exjefa de los fiscales había pedido el apartamiento de Ercolini de la causa pero la Cámara Federal, con la firma de Pablo Bertuzzi ratificó al magistrado en el caso.

Las sospechas de falta de imparcialidad fueron rechazadas por Bertuzzi y a las pocas horas Ercolini elevó a juicio el expediente contra Gils Carbó.

Al rechazar apartarse, el juez Ercolini negó el contenido de una conversación que habría mantenido con el propio presidente Alberto Fernández. Este último contó que el magistrado le había dicho “tengo que procesarla”.

Gils Carbó declaró hoy como testigo en la causa impulsada por diputados oficialistas y que lleva adelante el fiscal Franco Picardi, en la que numerosos jueces han ratificado haber recibido presiones del entonces gobierno de Mauricio Macri.

Para Gils Carbó no hay duda de que el expresidente “utilizó el aparato estatal” para llevar adelante su persecución que terminó con su renuncia en octubre de 2107.

La exfuncionaria piensa que Macri jamás le perdonó el hecho de que ella como fiscal frenó las intenciones del ex mandatario de convertir la Ciudad de Buenos Aires en un paraíso fiscal que amparaba sociedades offshore.

La causa a cargo de la jueza María Eugenia Capuchetti y que tiene delegada Picardi ya suma numerosa prueba que compromete a Macri y los entonces integrantes de lo que fue su mesa judicial.

Gils Carbó contó que fue objeto de muchas presiones. Pero lo que rebalsó el vaso fue que se metieron con su familia. Al día siguiente del procesamiento por la compra del edificio, Clarín publicó el número de celular de su hija quien empezó a recibir amenazas de todo tipo.

Y después vino la amenaza que el fiscal Gabriel de Vedia trasmitió proveniente de “Pepin” Simón, de que Gils Carbó no renunciaba, ella y sus hijas iban a terminar presas.

Frente a todo este cuadro decidió renunciar al cargo. Estaba dispuesta a resistir a todo, pero el límite fue que se metieran con sus hijas y desde el propio aparato estatal, contó Gils Carbó según fuentes judiciales.

En esta investigación fue introducido recientemente el nombre de Fabián “Pepín” Rodriguez Simón, como la persona que directamente operó para obtener la renuncia de Gils Carbó.

A “Pepín”, que está prófugo en otra causa judicial, y con una circular roja de Interpol, lo señaló el fiscal Gabriel de Vedia, quien contó a la justicia que fue Simón quien en una reunión le pidió que le llevara la renuncia de Gils Carbó, bajo amenaza de ponerla presa a ella y a sus hijas.

Gils Carbó se sumó a la lista de jueces y fiscales que dijeron haber sido sujetos de la persecución y hostigamiento del gobierno de Cambiemos. Varios jueces laborales declararon en ese sentido cuando recordaron que hasta el entonces ministro de trabajo Jorge Triaca iba a tribunales a pedirles “consensuar” fallos.

El impulso a la causa lo dio en su momento la jueza de la Cámara Federal de Casación Penal Ana María Figueroa cuando relató que a su despacho la había ido a visitar un enviado del Poder Ejecutivo cuando ese tribunal debía fallar sobre la causa del Memorandum con Irán.

También están los casos de la jueza Martina Forns, la camarista civil Marcela Perez Pardo, exesposa del entonces juez de la Cámara Federal Eduardo Freiler destituido por el macrismo, que dijeron haber sido hostigados por ese gobierno.

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