15 de enero 2001 - 00:00

Álvarez, furioso con radicales que quieren renovar la banca

Carlos Chacho Alvarez salió ayer a condicionar su aceptación de la candidatura a senador por la Capital Federal. Dijo que no podía aceptarla mientras la Alianza no debata el proyecto del nuevo Senado. Tampoco mientras quieran volver a ser electos «quienes lo han degradado», con lo cual involucró a sus aliados radicales. Duhalde calificó de «ridícula» una eventual candidatura de Chacho, porque, sostuvo, no soportó las presiones y terminó renunciando a la vicepresidencia de la Nación.

Desconcertante, porque su proyecto consiste en ser candidato a senador por la Capital Federal, Carlos Chacho Alvarez volvió ayer a condicionar la posibilidad de presentar esa candidatura, cuestionando no sólo la actual integración del Senado sino también a quienes buscan renovar sus mandatos después del sonado tema de los sobornos. Es decir que sería candidato si ningún radical hoy senador lo acompaña en las listas. No puso esa misma condición a los senadores peronistas. Con lo cual, y al no dar nombres, terminó involucrando a los representantes de todas las provincias, incluidos los socios radicales de la Alianza, como son los casos del porteño José María García Arecha y el bonaerense Leopoldo Moreau. El primero, un delarruista que exige internas en la Alianza porteña para determinar las candidaturas a senador, mientras el segundo, aliado interno de Federico Storani en la UCR, espera que la nominación de Raúl Alfonsín por la provincia de Buenos Aires no cuaje para poder aspirar a renovar su mandato.

Eduardo Duhalde
calificó de ridícula la postulación a senador de Chacho Alvarez. Consideró « correcta la idea de 'Chacho' de no presentarse a los próximos comicios a senador», ya que, según señaló, « no resolvió nada de lo que se había propuesto» durante el lapso en el que ejerció la presidencia de la Cámara alta.

Crítica

«Chacho Alvarez armó un alboroto bárbaro con el tema de los ñoquis, típico del que no sabe cómo se resuelven los problemas, porque con su sola firma lo resolvía, pero él hizo un bochinche mediático y los ñoquis siguen estando», dijo Duhalde. En esa misma línea, el bonaerense criticó al ex compa-ñero de fórmula de Fernando de la Rúa al expresar que «otro problema que se le presenta a un hombre que estuvo una década hablando de luchar contra la corrupción es que en el primer caso cercano a él dice que tiene un problema estomacal, que no le resiste el estómago, y se va».

Apenas regresado de la Patagonia, donde estuvo de vacaciones en Villa La Angostura, Chacho Alvarez salió a condicionar su postulación a una banca en el Senado, tras subrayar que la Cámara alta «sigue tan degradada como antes». Según él la Alianza « no planteó un nuevo modelo institucional» de ese cuerpo, cuestionado luego de las denuncias no comprobadas de presuntos pagos de coimas.

Alvarez
salió así al ruedo, luego que públicamente Fernando de la Rúa y el ex presidente Raúl Alfonsín respaldaran su hipotética postulación. Lo mismo que Aníbal Ibarra, Graciela Fernández Meijide y Federico Storani. Claro que Alvarez, impredecible, en su momento también dijo que renunciar a la vicepresidencia de la Nación « sería una cobardía» y terminó renunciando.

«No me entusiasma una candidatura y no estoy preparado para eso, porque no veo un clima de debate acerca de los cambios que deben darse en la política», enfatizó el ex vicepresidente, centrando en esa bandera toda su estrategia electoral -su entusiasmo, que más adelante puede mudar- y minimizando la reforma política que lleva adelante el gobierno. Señaló que « antes de discutir nombres, la Alianza por lo menos debería plantearse qué modelo de Senado hay que construir».

En declaraciones radiales, Alvarez lamentó que no haya en el país «un clima de debate sobre los cambios que deben darse en la política», y se quejó porque la coalición « agita con anticipación cuestiones electorales, cuando no se reflexionó acerca de lo ocurrido» en la Cámara alta.

Un hombre que junto a
Graciela Fernández Meijide armó su promoción mediante el uso de los medios de difusión, dijo curiosamente ayer: «Soy adversario de ver que en los medios se debate el tema de los candidatos, porque faltan diez meses para las elecciones y, además, porque es muestra de que la política cada vez está más desfasada de lo que necesita la gente».

Compromiso

Dijo también que «se están poniendo los caballos detrás del carro», y reafirmó que « si se trata de discutir en una elección la refundación del Senado, lo primero que hay que tomar en cuenta -y me excluyo de la candidatura- es un compromiso con la ciudadanía sobre qué cuerpo se va a construir».

Como si estuviera en campaña, formuló duras críticas a la Alianza, al recordar que «
no cumplió con sus promesas electorales» en lo que respecta a la transparencia institucional e insistió en que el Senado « sigue tan degradado como antes».

Pese a que negó su postulación «
por falta de entusiasmo», anticipó que en la primera quincena de febrero el Frepaso dará a conocer una propuesta sobre el modelo legislativo que tendría que tener el país, condición que planteó como « imprescindible» para poder empezar a hablar de los comicios. Y de paso poder levantar una bandera que los habilite para negociar con la UCR las listas de candidatos.

«
Se arma el clima electoral de atrás para adelante», opinó Alvarez, quien embistió también contra los actuales senadores que aspiran a renovar su banca, al sostener que «es burlarse abiertamente de la gente el hecho de que alguien que estuvo en este Senado se postule como precandidato y no dé cuenta de cómo funcionó el cuerpo hasta ahora».

Como en el caso de algunas opiniones en el Frepaso de la Capital Federal, quizá
Chacho se refirió a la existencia de partidos sin internas, sin punteros, sin militantes y sin afiliados.

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