Aprobaron anoche polémica ley sobre esterilización
-
Renunció Carlos Frugoni en medio de un escándalo por propiedades no declaradas en EEUU
-
Sturzenegger justificó los despidos en el Servicio Meteorológico y planteó una reforma total del organismo
Elisa Carrió
Sin embargo, ni siquiera la reunión que varios legisladores kirchneristas mantuvieron, el martes por la tarde, en el Arzobispado de Buenos Aires a cargo de Jorge Bergoglio, pudo torcer su decisión.
Hasta ahora, las provincias que han legislado sobre este asunto son Mendoza, Chaco, Río Negro, Neuquén, Santa Fe, Buenos Aires y Tierra del Fuego, mientras que en Corrientes la iniciativa tiene media-sanción de la Cámara de Diputados. El proyecto que se debatió ayer establece que las intervenciones «deben ser realizadas sin cargo para quien lo requiera en los establecimientos del sistema público de salud» y establece que las obras sociales y de medicina prepaga « tienen las obligación de incorporar estas intervenciones médicas a su cobertura».
El tema dividió a todos los bloques y hasta mermó la presencia de legisladores kirchneristas. En la UCR, Pedro Azcoitti, médico cirujano de profesión, explicó que no hubo un debate suficiente y que se debería haber consultado a la Academia Nacional de Medicina. En el PRO, Paula Bertol fue una de las más fervientes detractoras de la iniciativa, y en el Frente para la Victoria, el formoseño Rodolfo Roquel también priorizó sus convicciones religiosas ante la disciplina partidaria.
El más sorprendente caso de divergencia de opiniones se dio en el bloque del ARI. Al discurso de la diputada Marcela Rodríguez defendiendo la iniciativa -postura que acompañó la mayoría de sus colegas de bancada- le siguió la réplica de Elisa Carrió, rechazando el proyecto: «Cuando el requerimiento de esta técnica esté fundado en un mero deseo o goce sin circunstancias mínimamente objetivas que demuestren una necesidad, el Estado no debe prestar el servicio ni garantizar su reversión y el derecho, es decir la ley, no debe promover su utilización».
A través de un documento, la diputada arista agregó: «No es, en consecuencia, que estemos en desacuerdo por una cuestión religiosa (...) es sólo que creemos que el derecho como norma y parte inescindible de la cultura debe tender a promover, en todo momento, que la libertad sea posible y la libertad no es más que el desafío de volver a comenzar todos los días».
El proyecto fue elaborado sobre la base de una serie de iniciativas presentadas por las diputadas Juliana Marino y Graciela Gutiérrez (Frente para la Victoria-PJ); María del Carmen Rico ( Peronismo Federal); Marcela Rodríguez (ARI); Irene Bosch de Sartori y la ex diputada del socialismo, María Elena Barbagelata.




Dejá tu comentario