Argentina concluyó con éxito la presidencia de turno del Consejo de Seguridad de la ONU tras un mes particularmente difícil por la toma de grandes decisiones, como la declaración para que Irán renuncie a sus ambiciones nucleares.
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El embajador argentino, César Mayoral, manifestó que la idea principal durante su mandato es que "la transparencia en las negociaciones no fuera tan sólo un enunciado". Recordó que se realizaron ocho reuniones de carácter público, en las que pudieron también participar otros países que no forman parte del Consejo de Seguridad. Lamentó, sin embargo, que la cuestión nuclear iraní "haya eclipsado el resto de temas relevantes que se trataron en el Consejo durante todo el mes", en gran parte debido al procedimiento en las negociaciones de la declaración presidencial.
Los cinco miembros del Consejo de Seguridad que tienen poder de veto (EEUU, Reino Unido, Francia, China y Rusia) negociaron primero por separado el documento y luego lo hicieron con el resto del Consejo. "Está claro que el método de discutir las cuestiones debe ser más transparente. Pero en este caso, como presidente del Consejo no puedo impedir que estos cinco países se reúnan por su cuenta", indicó.
Reconoció que existió un cierto sentimiento de frustración por parte de los diez miembros no permanentes por no haber participado en las discusiones preliminares, pero manifestó que en todo momento fueron informados de los avances en la negociación. Mayoral destacó que otro de los asuntos de importancia que se trataron fue la situación de Haití, en un debate abierto que contó con la participación del presidente electo haitiano, René Préval. Resaltó la adopción de una declaración presidencial de apoyo al nuevo gobierno de haití y que insta a los países donantes a que hagan efectivos sus compromisos para financiar programas de desarrollo en esa nación, la más pobre de Latinoamérica.
Otra gran decisión fue la autorización al secretario general, Kofi Annan, a empezar las negociaciones con el gobierno del Líbano para la creación de un tribunal internacional que juzgue a los sospechosos del asesinato del ex primer ministro libanés Rafic Hariri. La situación en Sudán, especialmente en la convulsionada región de Darfur, también centró las discusiones, con la aprobación de dos resoluciones, a la espera de que la Unión Africana (UA) transfiera el mandato de la misión que tiene desplegada allí a un operativo bajo bandera de la ONU.
El tráfico de armas ligeras y pequeñas mereció una sesión especial, y pese a que el diplomático argentino mostró su pesar de que no se haya aprobado una resolución al respecto, debido a la oposición de EEUU, indicó que posiblemente se adoptará bajo la presidencia de China, que comienza el primero de abril. La elección del nuevo secretario general de la ONU también fue motivo de consultas durante el mes, y Mayoral destacó la necesidad de un "proceso transparente" y propuso que los candidatos al puesto más alto de la diplomacia mundial presenten su visión a los grupos regionales de la Asamblea General. "La idea es que la Asamblea General tenga un papel real en la decisión, aunque todos sabemos que dependerá en gran medida de lo que decidan los cinco miembros permanentes del Consejo", indicó Mayoral.
El éxito de Argentina durante la presidencia del Consejo fue puesto de manifiesto por las delegaciones de los países miembros, entre ellas la de Francia, que señaló que "ha sido muy profesional, y con un buen equilibrio de la autoridad y gran tacto en las negociaciones, en un mes que fue muy atareado y difícil". Esta es la segunda presidencia de Argentina en los dos años de pertenencia a este órgano de máxima decisión de la ONU, que concluyen el próximo mes de diciembre.
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