23 de mayo 2001 - 00:00

Asila De la Rúa a víctimas de Ibarra

Fernando de la Rúa salió al rescate de radicales desplazados de la gestión porteña por la reestructuración que hizo Aníbal Ibarra en su staff de la Capital Federal, a los que de a poco está reubicando en las esferas nacionales.

El frepasista apuntó especialmente al sector Participación, la línea presidencial de la UCR, y dentro de esa porción dejó cesante a allegados, no sólo a la tropa partidaria oficialista, sino a la familia De la Rúa.

El delarruismo quedó doblemente herido con esa movida que realizó el jefe porteño sin aviso previo, no sólo por la pérdida de funcionarios de la gestión de la Capital, sino porque la mayoría había integrado el gobierno de De la Rúa en la Ciudad y además por los argumentos poco elegantes que recibieron de Ibarra, tales como «inoperancia».

No es momento para más pujas en la Alianza, por eso De la Rúa, más que enfrentarse por el tema con Ibarra decidió prestigiar a los maltratados funcionarios radicales y llevarlos con él.

Casa de Moneda

Ayer, por ejemplo, se conoció la designación de María Luisa «Marilú» González Estevarena de Díaz Vega como presidenta de la Casa de Moneda. La funcionaria fue removida por Ibarra de la titularidad de AUSA, el organismo encargado de autopistas con peajes incluidos. «Marilú» antes de ocupar la presidencia de ese directorio, manejaba la tesorería de la Fundación de De la Rúa, de la que se ocupaba Inés Pertiné, la esposa del Presidente, también sorprendida por la remoción.

Antes de Estevarena, el directorio de AUSA estuvo un tiempo a cargo de Nicolás Gallo, quien fuera uno de los encargados de las finanzas de la campaña del radical. Para no romper con las coincidencias, Ibarra nombró ahora en el organismo de autopistas a Laura Morresi, quien fuera jefa de su despacho cuando el frepasista era legislador y quien manejó los fondos de su campaña a jefe de Gobierno de la Ciudad.

Otro de los cesantes de la gestión de la Capital resultó ser Pablo Fazio, que estaba en la dirección de informática y quien con conocimientos de esa materia hizo también trabajos para la campaña de Ibarra, de la mano de Fernando «Aíto» de la Rúa, su amigo.

Fazio
pasó ahora al área presidencial de la Casa Rosada, mientras el delarruismo intenta sostener a otro lastimado: el director general de Inmuebles de la Ciudad, Pablo de Zorzi.

A este radical directamente le suprimió la dirección que tenía a cargo y pasó la administración de más de 5.000 propiedades porteñas a la Escribanía General de la Ciudad, donde Ibarra nombró a su amigo y ex compañero del Nacional Buenos Aires, Gaitán. El escribano mayor, al parecer no quiere que el traspaso de funciones incluya al funcionario, porque quiere a «alguien de su confianza». De Zorzi, resistirá a pedido de la tropa delarruista «hasta que se lo ubique en otro puesto en el gobierno nacional».

Médico familiar

También en la órbita nacional se está buscando un lugar para Eduardo Trevisono, ex secretario de Salud del Gobierno de la Ciudad y también un militante radical con lazos en la familia presidencial a partir, como Estevarena, de su colaboración en la Fundación de De la Rúa. Trevisono es el médico personal de Aíto de la Rúa.

Ibarra
reformuló su gabinete con la incorporación de más alfonsinistas y menos chachistas, tal el caso de la designación de Aldo Neri en Salud, en reemplazo del delarruista Marcos Büchbinder y como consecuencia el desplazamiento de Trevisono, dos hombres de confianza del ministro Héctor Lombardo.

En el momento en que llegó la noticia de las remociones a la Casa Rosada, se le prestó mayor atención a los casos más cercanos al Presidente, como Estevarena y Trevisono -éste a su vez integrante del grupo de amigos de los hijos del Presidente-pero a pesar del intento, sólo el delarruismo pudo suspender el despido de De Zorzi, que se produciría en estos días, según aseguraron asesores de Ibarra.

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