Aumenta el kirchnerismo tensión con Telerman
-
Oficializaron la designación de Herrmann en reemplazo de Frugoni
-
Ministros de la Provincia pidieron identificar a los responsables de la estructura delictiva
En la misma sintonía replicaron las legisladoras Sandra Bergenfeld y Beatriz Baltroc -las últimas en acomodarse en las butacas del oficialismo-.
Lo cierto es que el kirchnerismo ha aportado funcionarios al gobierno de Telerman, por ejemplo, el ministro de Educación, Alberto Sileoni, entre otros. Es más, Vilma Ibarra puja por la designación de un director por estas horas. Pero, Telerman también ha sacudido ese reparto haciendo trascender que nombrará como director de Juventud a José Ottavis, quien anima el otro grupo oficialista porteño, Compromiso K, y llegaría de la mano de Carlos Zannini a la gestión, para reemplazar a un albertista en ese puesto.
La guerrilla parece recién comenzar. Los kirchneristas porteños creen que a fin de año estará definido quién será el postulante a jefe de Gobierno. Las tropas más replegadas al despacho de Alberto Fernández creen que la opción no será Telerman, quien viene aumentando su imagen en los sondeos que tanto mira el gobierno. Se inclinan por ensayar con Daniel Filmus, aunque saben que por ahora el mejor posicionado entre el electorado sigue siendo Daniel Scioli. Estudian incluso la alternativa de llevar la interna directamente al cuarto oscuro del año venidero, aceptando el desafío de Telerman de que competirá, si es necesario contra el candidato del gobierno. El jefe porteño por ahora ha elegido confrontar con Aníbal Ibarra, tratando de derrotar su gestión y sus dichos, como una estrategia hacia quienes consideran acertada su destitución. Por eso sacudió en el gobierno porteño el sobreseimiento con que la Justicia benefició al ex mandatario. Claro, que el jefe de Gabinete nacional sonrió con ese fallo.
Quienes compartieron horas del fin de semana con A. Fernández le han escuchado una frase, que leen como remate del contrapunto de la última semana entre el mandatario porteño y su antecesor: «Agatha Christie decía que para saber quién es el asesino hay que mirar quién se benefició con el crimen».
Es que así como en el gobierno porteño lanzan sospechas contra Ibarra (el caso de la toma de viviendas del bajo Flores, por ejemplo), del lado del ex mandatario mastican dudas si una eventual « conspiración» terminó con el pase a la vida privada del ex fiscal.
Como fuera, Telerman se verá complicado si el gobierno no bendice su reelección, o lo estarán ministros y funcionarios de las tropas de Fernández que integran el staff del gobierno porteño y que por ahora no lo abandonan. Por eso esperan que la puja se enfríe antes de la decisión presidencial.




Dejá tu comentario