El empresario Lázaro Báez pidió a la Cámara Federal porteña que la audiencia que tendrá el próximo lunes en el Tribunal de Apelaciones sea a puertas cerradas con los tres camaristas, sin sus abogados ni los de otras partes, y sin periodistas.
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Lo hizo mediante un escrito entregado por sus abogados Daniel Rubinovich y Rafael Sal Lari a la Sala II del Tribunal de Apelaciones, que lo convocó para las 11.15, informaron a la agencia Télam fuentes judiciales.
Los abogados ratificaron que el pedido de audiencia provino de Báez desde la cárcel, y explicaron que el procesado titular de Austral Construcciones -detenido desde el 5 de abril pasado- quiere verse a solas con los camaristas Horacio Cattani, Eduardo Farah y Martín Irurzun.
El empresario argumentó que la presencia de otras partes "distorsionaría" la intención de exponer cuestiones de su "situación personal vinculada al trámite de la causa".
El Tribunal tiene que resolver si confirma el primer procesamiento por lavado de activos dictado a Báez por el juez federal Sebastián Casanello. El magistrado volvió a procesarlo ayer, pero por el reingreso al país de 33 millones de dólares a través de una maniobra de compra de títulos de la deuda soberana argentina vía la empresa suiza Helvetic Group, que se adjudica a Báez.
Los camaristas convocaron para el mismo lunes, a las 10, a los abogados de uno de los hijos de Báez, Leandro, para ampliar argumentos de la recusación que éste presentó contra Casanello para apartarlo de la causa.
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