3 de mayo 2005 - 00:00

Baseotto se considera aún obispo castrense

El obispo castrense, Antonio Baseotto, viajó ayer a Europa y afirmó que el único que puede removerlo de su cargo es el Papa, a quien quizá visite en el Vaticano.
El obispo castrense, Antonio Baseotto, viajó ayer a Europa y afirmó que el único que puede removerlo de su cargo es el Papa, a quien quizá visite en el Vaticano.
El obispo castrense (en estado de conflicto) Antonio Baseotto emprendió ayer un viaje a Europa que podría incluir un encuentro con el Papa Benedicto XVI, de quien recibió una carta «avalándolo». Antes de partir, insistió en que sus dichos sobre el ministro de Salud, Ginés González García, «fueron mal interpretados». Dijo que le mandó una carta al Presidente aclarando su postura y que nunca fue contestada. Baseotto afirmó que sigue siendo obispo castrense. «Naturalmente, claro que sí», respondió al ser interrogado. Dijo que «hace rato» que no tiene «vinculación con el gobierno» y ratificó la postura eclesiástica de que el Vaticano es el único autorizado para remover al obispo castrense. «Es así la cosa; no la puedo cambiar yo», señaló.

Baseotto
, que fue separado por el gobierno de sus funciones como obispo castrense, aclaró que, cuando mencionó la necesidad de «tirar al mar» a quien estuviera de acuerdo con la despenalización del aborto, no se estaba refiriendo a González García. «Yo no me refería específicamente al ministro de Salud, sino que simplemente hice una cita del Evangelio referida a castigar a quienes pretenden quitar la vida», señaló Baseotto en el Aeropuerto de Ezeiza, pocos minutos antes de embarcar con destino a Roma.

En cuanto al viaje iniciado, si bien Baseotto abordó un vuelo que tenía como destino final Roma, el sacerdote se apresuró a aclarar que, en realidad, se dirigía a la ciudad de Fátima, en Portugal. Pese a esa afirmación y ante una consulta, no descartó que, luego de visitar el pueblo donde la Iglesia da por probado que apareció la Virgen María, se traslade a Roma para ser recibido por Benedicto XVI, con quien podría analizar el polémico episodio que lo tiene como protagonista.

Frente a una pregunta sobre si quería seguir siendo obispo castrense, Baseotto contestó: «Quiero cumplir lo que Dios quiere de mí». En cuanto a la existencia de una carta enviada por el entonces cardenal Joseph Ratzinger -ahora convertido en el Papa Benedicto XVI-, en marzo pasado, aceptó «haberla recibido» y señaló: « Naturalmente la considero de apoyo».

• Relación

La misiva -cuyo texto se conoció dos días después de que Ratzinger fuera elegido como sucesor de Juan Pablo II- guarda relación con otra carta que Baseotto le había enviado a Ratzinger, ex presidente de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Con ese respaldo, Ratzinger apoyó la continuidad de Baseotto como obispo castrense, pese a que el gobierno nacional lo ha desplazado formalmente del cargo, e incluso, Kirchner firmó un decreto quitándole el salario que tenía desde la administración de Eduardo Duhalde.

Por su parte, el ministro de Defensa,
José Pampuro, indicó que la resolución del conflicto con la Iglesia por este tema «está bien encaminada» en el ámbito de la Secretaría de Culto. Dijo escuetamente al ser consultado sobre el tema ayer por la mañana en el Edificio Libertad (ver vinculada).

Dejá tu comentario

Te puede interesar