Adolfo Rodríguez Saá organizó casi imperceptiblemente una poderosa estructura de campaña en la Capital Federal a la que sumó más de 700 punteros, en su mayoría del peronismo, que se distribuyeron espacios en el distrito para la competencia. «¿Cómo va a tener Aníbal Ibarra capacidad de gestión, si no sabe podar árboles?», la conclusión, a contratiempo de la conservación ambiental y el ecologismo, la dio Rodríguez Saá durante el armado de una red de punteros barriales con los que piensa sostener su campaña presidencial en la Capital Federal. Fue el martes -en la sede de la UTA y en compañía de sindicalistas-que el candidato presidencial reunió delegados para las 28 parroquias electorales de la Ciudad de Buenos Aires. En su mayoría, se trata de dirigentes barriales del peronismo y partidos chicos que ofrendan sus locales y militantes a la cruzada del sanluiseño, pero con el impulso que les da participar en la elección porteña de 2003.
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Todavía no hay candidatos para esa disputa, pero se promueven el legislador porteño Enrique Rodríguez, ex belicista y ex ministro de Trabajo de Carlos Menem, y el lobbysta empresario Pablo Challú. Además de esa fórmula para disputarle la silla a Ibarra, en las mismas urnas habrá elección de 60 legisladores y de diputados nacionales por la Ciudad de Buenos Aires, un incentivo que premiará, seguramente, a los más fervientes animadores de la campaña presidencial de «el Adolfo», con un lugar en las listas de postulantes.
En el encuentro, Rodríguez Saá estuvo acompañado por los gremialistas, Alejandro Amor (estatales) Julio Piumato (judiciales) y Juan Manuel Palacios (micreros), además de los legisladores porteños (ex belicistas), E. Rodríguez y Miguel Doy.
Para empezar, Rodríguez Saá hizo una arenga sobre los 15 puntos de su propuesta electoral, entre ellos, la revisión de toda la legislación argentina, una medida cuyo principal defensor en la Ciudad de Buenos Aires es Doy. Después repasó pocos temas porteños para abocarse exclusivamente a un extenso organigrama del distrito donde se distribuyó barrio por barrio quiénes serán los referentes de su campaña y dónde se abrirán locales partidarios del Movimiento Nacional y Popular, para la etapa de reclutamiento que tendría su pico en el verano porteño.
En realidad, la coronación de los dirigentes incluyó su valor inmobiliario, ya que cada uno ofreció sus unidades básicas o comités para acicalarlos con los afiches del nuevo candidato y transformarlos así en sedes del movimiento al que aportan.
El que se llevó más laureles en ese reparto fue el ex concejal Raúl Padró, que sumó 3 locales en la circunscripción electoral 16ª, en el barrio de Saavedra.
Entre las adquisiciones extra-partidarias, el adolfismo festejó la incorporación del socialista Luis Groisso, un frepasista que fue funcionario del gobierno de Aníbal Ibarra, y cuya hija es ahora referente de los comandos adolfistas en la parroquia 24ª.
Los punteros, o comandantes en este caso, suscribieron el documento de 15 puntos, el mismo que firmaron para su incorporación a la tropa Aldo Rico, Hugo Moyano y Melchor Posse.
En Capital Federal, el Comando, que en la organización es la autoridad superior de las bases, lo integran, entre otros, Pablo Moyano (hijo del camionero), Doy, E. Rodríguez y Emilio Del Guercio (ex Almendra).
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