11 de mayo 2005 - 00:00

Belicistas sin Béliz buscan nuevo jefe

Varios partidos políticos de la Capital Federal comenzaron a ordenar sus papeles para poder integrarse al Frente para la Victoria que quiere armar el gobierno para las elecciones de octubre. No lo logra el Frente Grande de Aníbal Ibarra, pero más cerca está Nueva Dirigencia, el ex partido del ex ministro Gustavo Béliz. Los belicistas relanzarán la agrupación para presentarse solos en el cuarto oscuro si no tienen chances en la boleta oficial, pero ya sin Béliz.

El alejamiento de la política del ex ministro, tras su desplazamiento de la cartera de Justicia, dejó a su tropa en estado de duelo; y a su partido vecinal, Nueva Dirigencia, desperdigado. Por ejemplo, su ex colaborador Jorge Srur renunció a ese sello el mismo día en que al ex funcionario le pidiera la renuncia Néstor Kirchner.

Sin embargo, Béliz ya había abandonado su propia agrupación, cuando se reafilió al peronismo con la idea de pelear desde allí una posición de candidato, que se frustró.

Ahora Nueva Dirigencia está concentrada en una asamblea de 20 miembros, que, de acuerdo con su carta orgánica, le permitiría poner en orden los trámites partidarios para sumarse al Frente para la Victoria.

Esa posibilidad concentra a los ex belicistas en otra catarsis: nadie los ha convocado todavía, ni del gobierno ni del peronismo porteño, y esperan ese llamado porque consideran haber aportado voluntades para la interna barrial que dirimió el PJ Capital el 17 de abril pasado.

En esa duda está el presidente de Nueva Dirigencia, Matías Barroetaveña, titular, además,de la Auditoría General de la Ciudad de Buenos Aires.

El funcionario asegura que en los próximos días los afiliados a ND (dicen que llegan a 6.000) recibirán cartas, quizás emotivas, anunciando el despertar de la agrupación tras el estado de lamento en que los dejó la salida de
Béliz. Esas misivas irán acompañadas de una pegatina de afiches que quieren que oficie de testimonio de la existencia partidaria.

Los ex belicistas creen que entre ellos acuñan a los mejores opositores a
Mauricio Macri, con quien supieron compartir un marcado antiibarrismo (una decena de causas judiciales contra el jefe de Gobierno, por ejemplo, fueron presentadas por Béliz) que abandonaron al compartir la adhesión al kirchnerismo. Consideran que el perfil de sus afiliados podría volcarse al macrismo en octubre, si no encuentra otra alternativa en los adherentes a Kirchner, pero, si ningún argumento fuera suficiente para estar en la lista que digitará el albertismo, estudian un plan alternativo. Ese sería pedir al gobierno una franquicia para poder portar, junto con la lista de candidatos a diputados nacionales oficialista, una propia de candidatos a legisladores locales.

Gabriel Picciano
, quien integró la lista Fuerza Porteña que animó la reelección de Aníbal Ibarra, pero no alcanzó el escaño, sería uno de los nominados para intentar nuevamente una banca.

El titular del PJ Capital,
Alberto Fernández, quiere por ahora una sola lista de candidatos a legisladores porteños, pero la demanda de lugares ya está diagramando una segunda boleta que separe a transversales de pejotistas con reserva de plazas para aliados varios.

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