Belicosos del día

Política

Nada sorprende ya en un país cada vez más enardecido. La falta de respuesta oficial a los reclamos -que no sea, claro, la imposición de la voluntad propia a cualquier precio- genera reacciones inflamadas. Aquí van tres muestras de lo mucho que se escuchó ayer, referidas a los tres principales epicentros del conflicto político: el PJ, el campo y la CGT.

JOSE MANUEL DE LA SOTA: "Néstor Kirchner debe entender que el PJ no tiene dueño ni pensamiento único. Eso no nos gusta, menos cuando se ven componentes stalinistas."

ALFREDO DE ANGELI: "Quieren administrar pobreza y nosotros no queremos. Ahora producimos diez veces más alimentos, no es culpa nuestra: la riqueza está mal distribuida."

LUIS BARRIONUEVO: "Yo conocí a Cristina de Kirchner como una mujer capaz. No puede ser que la hayan llevado adonde la llevaron todos los zánganos que tiene al lado."

«Quien hoy preside el PJ debe entender que este partido no tiene dueño, ni pensamiento único. Eso no nos gusta, y menos cuando se ven componentes estalinistas.» La advertencia la hizo ayer José Manuel de la Sota. Fue una de entre las numerosas y fuertes críticas que despachó contra Néstor Kirchner, en un ámbito que las acogió con entusiasmo.

El ex gobernador cordobés fue invitado por Eduardo Duhalde a participar de una de las clases y charlas que semanalmente congregan a justicialistas antikirchneristas en las oficinas del Movimiento Productivo Argentino.

En un notable coqueteo con su futura candidatura presidencial (y luego de advertir que «los que perdemos muchas veces, cuando empezamos a ganar, no paramos»), De la Sota criticó «el hiperpresidencialismo reinante». Aun así, ensayó un pleno apoyo a Cristina de Kirchner.

«Espero que la Presidenta tenga todo el apoyo para concluir con éxito su mandato», dijo, aunque condicionó ese resultado a que «Néstor Kirchner encuentre la paz y tranquilidad que debe tener quien preside el partido. Que sofrene su actividad que perjudica al gobierno de quien fue votada para gobernar. No debemos permitir que se estrelle el Partido Justicialista».

Se remitió en tres oportunidades a palabras del presidente brasileño, Lula da Silva, a quien calificó de «demócrata, socialista y popular. Poco tiene que ver con el populismo autoritario que vimos en nuestra patria en los últimos tiempos».

Entre los más de 300 oyentes que escucharon a De la Sota y sintieron el calor como consecuencia de una sobrecarga eléctrica que no permitía encender el aire acondicionado sin que se corte la luz (lo que ocurrió en más de cinco oportunidades), se encontraban Jorge Sarghini (firme al lado de Duhalde, sentados en primera fila), Chicho Basile, Hugo Toledo, Fernando Galmarini, Miguel Angel Toma, Carlos Brown, Cristian Ritondo, Jorge Pereyra de Olazábal y Beatriz Halak.

Se le guardó especialmente un asiento bien ubicado a esa diputada cordobesa, apenas una devolución de gentileza luego de que Halak junto con sus pares Jorge Montoya y Arturo Heredia, y los entrerrianos Gustavo Zavallo, María Petit y María Cremer de Busti (ex primera dama provincial), y Felipe Solá presentaron su propio proyecto con modificaciones a las retenciones móviles, en oposición al presidencial.

En este tema no se explayó De la Sota (que fue acompañado de su mujer, no así Duhalde que asistió sin Chiche). Sí dijo que sorprendió que en las negociacionescon el campo «no vimos al ministro de Economía ni al secretario de Agricultura, sino a otros a los que se les dieron atribuciones para llevar adelante la negociación y conducirla al fracaso». Y que «es incomprensible que se desatara un conflicto así por un impuestazo».

Duhalde, en cambio, en sus palabras de presentación se limitó a hablarde ese tema: «La cosa se está poniendo fea para el campo. Es lamentable haber perdido más de 100 días en los que parecía que no había solución».

Estos fueron otros de los principales pasajes del discurso de José Manuel de la Sota ayer:

  • En el gobierno actual hay una concentración infernal de poder económico y de manejo de los recursos.

  • Corrupción no es sólo tener funcionarios corruptos. También es tener funciones superpuestas.

  • La inflación no puede resolverse falseando índices del INDEC, sino con más producción.

  • El Estado no puede ser una suma de compartimentos estancos de los que algunos ministros son propietarios.

  • Más correcto sería incentivar un plan de carreteras y de mejoramiento del material ferroviario antes que embarcarse en el proyecto del tren bala.

  • Espero que los intendentes no estén dibujados y que los gobernadores no tengan miedo al látigo o a la chequera.
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