Política

Bloques autónomos, alerta PJ sobre futuro Senado oficialista

La falta de señales y orden político en el Frente de Todos activó una insólita disputa. Soldados de Cristina de Kirchner deslizan posibilidad de bancada única.

La silenciosa trifulca entre camporistas y peronistas sobre el futuro oficialismo en el Senado tuvo, en la previa de la sesión realizada anteayer en la Cámara alta, un nuevo episodio de tensión. El jefe del justicialismo, Carlos Caserio -el cordobés se manejó con muchas dudas durante el encuentro en el recinto, donde se discutió la crisis en Bolivia-, aseguró que “no se ha hablado nada ni se ve otro modo de funcionar”, y que “por ahora somos bloques autónomos”.

En caso de no llegar a una resolución antes del 10 de diciembre, el Frente de Todos regalaría una insólita situación, con dos bancadas separadas en su funcionamiento -ni siquiera unidos como interbloque, al estilo Cambiemos- que responderían al Ejecutivo que comandará el presidente electo Alberto Fernández.

“Después se verá cómo se resuelve -la interna por los bloques-, pero lo importante es que el gobierno entrante va a tener votos para sacar leyes y sacar el país adelante”, señaló Caserio minutos antes de iniciar la sesión de anteayer, y agregó: “Me da impresión que Alberto Fernández, sumando de algún modo el bloque del Frente para la Victoria y otros provinciales, tendrá quorum propio y mayoría”.

A inicios de la corriente semana, Cristina de Kirchner extendió su estadía en Cuba -fue a visitar a su hija, quien está allí desde hace meses por una dolencia -según informa su entorno- y la tensión del futuro oficialismo en el Senado continuará, al menos, hasta su regreso. Sin embargo, la tropa más cercana a la vicepresidenta electa deslizó en los últimos días a Ámbito Financiero la necesidad de cerrar una bancada única y evitar la conformación de un interbloque, punto que piden los legisladores que responden a gobernadores justicialistas para mantener cierta independencia.

Reestructuración

El problema que tiene el PJ es que, con el recambio legislativo, el camporismo tendrá mayor cantidad de senadores y, con Cristina de Kirchner de titular de la Cámara alta, el justicialismo tendrá poco margen de maniobra. Aún confían en Alberto Fernández, su “palabra final” y la “lapicera” del Ejecutivo para interceder en disputas, aunque catadores del plumaje cristinista advierten un panorama más que desalentador.

Como si fuera poco, y mientras Caserio espera desde hace semanas algún guiño -sólo hubo contactos con equipos técnicos para descomprimir tensión-, Fernández aparece cada vez más mimetizado con Cristina de Kirchner. Días atrás, el presidente electo dejó claro: “Una vez que logramos la unidad, Cristina y yo somos lo mismo. Vamos a ser ‘frentetodistas’”. Y agregó: “Buscan que nos enfrentemos. Pero nunca más vamos a dividirnos. Si lo hacemos, la que sufre es la gente”.

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