El primer cargamento de pasta celulosa generada en la planta de Botnia emprendió anoche el viaje desde la localidad uruguaya de Fray Bentos hacia el Puerto de Nueva Palmira, luego de haber sufrido nuevas postergaciones debido a problemas de producción de la empresa.
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Por la mañana, fuentes de la compañía finlandesa sostuvieron en principio que la calidad óptima de la celulosa aún no se había logrado, aunque ratificaron luego que finalmente anoche se «completó la primera barcaza», que tiene capacidad para trasladar 1.500 toneladas.
El traslado incluyó un operativo secreto por parte de la prefectura del vecino país, que fue mantenido en reserva para garantizar la navegabilidad por el río y el normal trayecto de la primera embarcación. En un principio, los representantes de Botnia habían anunciado que el primer envío se iba a concretar el pasado martes, pero los problemas de producción fueron dilatando el objetivo.
Ahora, las toneladas de pastade celulosa trasladadas a Nueva Palmira permanecerán allí hasta fin de mes, cuando partirá el primer embarque con 10 mil toneladas de pulpa con destino a Holanda.
Cuando la producción se estabilice, la firma de capitales finlandeses prevé enviar de forma permanente tres cargas mensuales de 30 mil toneladas cada, dos de ellas hacia a Europa y la restante a China.
En paralelo, ayer cerca de 4 mil estudiantes de todas las escuelas de la ciudad de Gualeguaychú reeditaron el denominado «grito blanco» contra Botnia. «Kirchner, Gualeguaychú es nuestro Calafate», rezó el cartel que se ubicó en el escenario montado en el paseo de la Costanera, en inmediaciones de la Virgen del Mate.
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