Se discutía ayer en el gobierno la conveniencia de denunciar a quienes, según el oficialismo, han estimulado muchos de los saqueos. Al margen de los informes de inteligencia sobre organizaciones de izquierda, de tradición para operar en estas circunstancias, las posibles revelaciones apuntaban a más de un dirigente político del justicialismo y a dos sindicalistas connotados. Se los reputa como «autores intelectuales» en algunos casos y, en otros, como responsables de aceitar económicamente a determinados grupos. Aunque todavía no se han dado nombres, la acusación que involucraba a gremialistas apuntaba a dos connotados, uno con fuerte respaldo en sectores combativos y el otro, más allegado al sector de «los gordos». El gobierno llegó a decir que «hubo orquestación política». Quizá debiera avanzar en otras identificaciones porque el saldo de ayer registró 4 muertos en todo el país.
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