El fiscal Stornelli en rebeldía, la Procuración de Casal inactiva

Política

El procurador mantiene casi paralizado el trámite. Debe decidir si lo suspende, sanciona o si merece el jury por no presentarse a declarar. Actuó distinto con otro fiscal.

El procurador general de la Nación interino, Eduardo Casal, y el secretario Disciplinaria y Técnica del organismo, Juan Casanovas, mantienen casi paralizado el trámite que busca dilucidar si el rebelde Carlos Stornelli merece una suspensión, sanción o pedido de jury para su destitución.

La primera alerta que recibió Casal sobre el accionar de Stornelli se emitió el 12 febrero pasado. Fue el propio juez federal Alejo Ramos Padilla quien le solicitó al procurador que abra una investigación sobre su empleado. El magistrado de Dolores encontró en la causa contra el supuesto espía y falso abogado Marcelo D’Alessio suficientes motivos para hacer ese pedido.

Pero Casal se negó y dijo que esa no era su atribución y, que en todo caso, le remita a su despacho todas las pruebas recabadas sobre la red de espionaje ilegal que involucra a Stornelli, legisladores y otros funcionarios de los tres poderes del Estado. Ramos Padilla decidió entonces enviarle el procesamiento con prisión preventiva de D’Alessio con las menciones al fiscal y su rol en una posible asociación ilícita.

No conforme con los hechos concretos y sin ánimos de sancionar a Stornelli sin fundamento, Casal le exigió a Ramos Padilla que aclare cuál era la situación procesal del fiscal de los cuadernos y sostuvo los brazos en alto. Bien alto. Casi un mes después de la primera advertencia, el juez de Dolores no tuvo más remedio que enviarle al procurador una copia de la citación a indagatoria, la primera de todas, con las gravísimas sospechas que recaen sobre el exjefe de seguridad de Boca Juniors.

En el medio Elisa Carrió le envió a Casal una nota que luego hizo pública para presionarlo, donde le exigió que “no tome” ninguna medida contra Stornelli. Y no menor fue el apoyo público que en las últimas horas llevó adelante una treintena de diputados de Cambiemos. Sin embargo, rendido ante la abrumadora cantidad de información circulante, Casal finalmente decidió abrir un dilatado expediente disciplinario contra Stornelli.

Con distinta vara actuó el procurador bonaerense, Julio Conte Grand, quien en un trámite exprés recomendó a la Corte provincial la suspensión por 90 días del fiscal de Mercedes Juan Ignacio Bidone y promovió de inmediato el juicio político en su contra. Bidone admitió intercambios de información sensible con D’Alessio.

La ausencia de Stornelli a la cuarta citación judicial de Ramos Padilla (fueron tres un una prórroga) ensombrece el accionar de Casal y su subalterno.

El expediente disciplinario en manos de Casanovas, hijo del exministro de Justicia bonaerense del gobernador Carlos Ruckauf, concentra ahora todas las miradas dentro del Poder Judicial. Y de Casa Rosada. El trámite burocrático arranca con una certificación de la causa D’Alessio, en análisis de las pruebas que allí se recolectaron, la solicitud de un descargo a Stornelli y el envío de todo ese material a un grupo asesor de notables, quienes deben elaborar un informe al procurador donde expliciten si hay motivos suficientes para abrirle un sumario o iniciar un proceso sancionatorio. El sumario podría desembocar en un jury, paso previo a la destitución.

Casal, como Conte Grand, también tiene la atribución para recomendar a la Corte Suprema de la Nación una suspensión provisoria o directamente el inicio del enjuiciamiento. Como le ocurrió a Bidone.

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