8 de marzo 2007 - 00:00

Carrió la armó y se fue de viaje

Elisa Carrió comenzó a dejar que rueden posibles nombres «sorpresa» (así lo anunció) para candidatos del ARI a jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y se fue del país. «No hay ninguna decisión tomada», repetían ayer sus voceros a este diario sobre la elección del candidato a jefe de Gobierno porteño.

Sin embargo, con esos trascendidos, Carrió volvió a romper la calma en su tropa, con rebrote de alarma por otro dato que anticipó la legisladora: se desafilia del partido. Las dos noticias generaron entre los aristas de la Capital Federal una química que bulle por estas horas. Se menciona a Jorge Lanata, pero también a Alfonso Prat-Gay, quien encaja con todas las características que dijo Carrió buscar (joven, prestigioso, no político...), pero que, para los aristas presenta varias dudas y entre las principales es la imagen de conocimiento o adhesiones que podría tener ese candidato. Gusta al parecer Carrió de cierto perfil conservador a la hora de buscar aliados.

Ahora Prat-Gay, horas atrás Enrique Olivera y anteriormente Gustavo Gutiérrez (ex compañero de fórmula en su aventura por la presidencia de la Nación en 2003). Pero también siente atracción por personajes altamente mediáticos, como el periodista Lanata. Carrió conversa con frecuencia con el ex titular del Banco Central, pero no habría definido que fuera él el nominado para la Capital Federal.

  • Dilema

  • Pero, además de cualquier cuestión de línea de pensamiento que pudiera molestar en las filas de la conducción del ARI porteño que ejerce Fernando Cantero (un ex radical del grupo «No bajan las banderas») el dilema es más profundo si la diputada no es la candidata a la Ciudad: la desafiliación deja al partido sujeto a las definiciones personales de la legisladora. Por eso los aristas esperan más explicaciones, como que el ARI integrará y será central dentro del frente cívico que intenta armar Carrió con aliados como Patricia Bullrich, el rabino Bergman y asociaciones variadas. Ya descartó la conducción nacional del ARI que Ricardo López Murphy pudiera ser su candidato a presidente (también descartó López Murphy que pudiera haber un pacto con Carrió).

    Ahora la diputada se fue a meditar tras el barullo que consiguió implantar y en busca de un silencio para dirimir contrapuesto a la ansiedad de los aristas, concentrados en saber si tendrán destino en las papeletas electorales del 3 de junio o del 28 de octubre.

    «Lilita piensa que ahora puede tocar con la varita mágica a cualquiera y le pasa los votos que tiene en Capital, y eso no sucede más», confiaba ayer a este diario uno de los seguidores porteños de la candidata. «Doy fueros», suele ironizar la diputada acerca de su predicamento público.

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar