14 de noviembre 2003 - 00:00

Carrió pierde poder al llegar cese de su banca

Elisa Carrió sigue sin poder ordenar la tropa del ARI en el Congreso. Al revés que sufrió cuando pretendió que el bloque de Diputados votara en contra del salvataje a los deudores hipotecarios, se sumó anteanoche una polémica con la ex chachista María América González, devenida en una de las contradictoras domésticas de Lilita junto a Graciela Ocaña (a diferencia de Eduardo Macaluse y Elsa Quirós, que animan el entorno disciplinado de la chaqueña).

Carrió
y la González quedaron enredadas en una discusión a cara de perro sobre la forma en que debía organizarse la sesión del Presupuesto 2004 (ver más inf. en notas vinculadas). A contrario sensu de lo que venía pasando en otras querellas de entrecasa, en esta oportunidad las discrepancias quedaron al descubierto ante los ojos de propios y extraños, en pleno recinto de la Cámara baja.

El cruce se desató una vez que María América González amagó con plantear, en sintonía con un reclamo similar del socialista Jorge Rivas, un cuarto intermedio hasta las 14 en vista de que, durante la madrugada, el hemiciclo quedaría prácticamente vacío y sería un papelón debatir la ley de leyes en esas condiciones (el radical Horacio Pernasetti había propuesto continuar, con el compromiso de votarla en general a las 10).

• Desautorización

Carrió, que había tomado la precaución de reservarse un break para cenar y descansar entre las 21 y las 23.30 -previendo que el plenario proseguiría toda la noche-, salió a desautorizar a su legisladora. Después de reclamar que se respetara lo que había propuesto Pernasetti -pactado, por supuesto, con Eduardo Camaño-, Lilita recibió llamativos aplausos de las principales bancadas y reprobaciones sotto voce de aristas disconformes. No faltó el gesto caballeresco del sorprendido titular de esta ala parlamentaria por la forma en que Carrió le pintó la cara a González.

La defensora de los abuelitos recordó en sus argumentos la necesidad de avanzar con el descargo del juez de la Corte, Adolfo Vázquez, cuyo descargo se esperaba a las 11.30 (ver nota aparte), pero que debió ser levantado sobre la marcha. Curiosamente, lo que pidieron González y Rivas -franca minoría en el cuerpo- fue lo que, al final, se impuso por el propio peso de los hechos. Es decir que se suspendió la deliberación, pasadas las 2, hasta media mañana. Suficiente como para irritar a Carrió que, además, sospecha que González estaría tratando de incorporarse al kirchnerismo con la ayuda de la transversalidad y de Sergio Massa, director ejecutivo de la ANSeS.

A continuación, se reproducen los principales pasajes del cruce de González y Carrió en el recinto.

María América González:
En primer lugar, deseo aclarar que me quedaré en este recinto todo el tiempo que sea necesario. En segundo término, debo decir que disiento con la posición del señor diputado Díaz Bancalari porque no es cierto que quienes venimos trabajando desde hace tantas horas no querramos seguir adelante. Simplemente pedimos que la Cámara trabaje razonablemente porque el ser humano, luego de transcurrido determinado tiempo, ve agotada su capacidad... Lo único que pedimos es que se nos den unas horas de descanso. Por otra parte, debo recordar que el señor presidente de la Comisión de Juicio Político nos ha pedido que estemos presentes en la reunión que la comisión celebrará mañana a las 11. Entonces, mi pregunta es con qué dignidad podemos decir que honestamente estamos tratando el proyecto de ley de presupuesto...

Eduardo Camaño
(presidente de Diputados): Si mal no recuerdo, señora diputada, esta cuestión ya fue discutida en la reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria. Toda la Cámara sabe el acuerdo al cual se llegó; entonces, no hagamos ridiculeces porque hemos hablado del tema durante horas...

M.A.G.:
No se pensaba llegar a esta hora.

E.C.:
Señora diputada: es incorrecto lo que están haciendo. Es más, los diputados se arrimaron al estrado a preguntarme cómo íbamos a proceder. Hace más de una hora y media se sentaron a las bancas y no me dijeron absolutamente nada, pero ahora están haciendo un escándalo.

Elisa Carrió
(severa y molesta con María América): Nuestro bloque va a respetar lo acordado en la reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria acerca de que a la noche votaremos en general el proyecto de ley. Por ello, nos vamos a quedar hasta ese momento. Lo único que pedimos es que si el horario es absolutamente desmesurado se contemple razonablemente. Vamos a cumplir el acuerdo porque no es posible que en un lugar se diga una cosa y se diga otra en uno distinto (aplausos de peronistas y algunos radicales).

E.C.:
(sorprendido por el desplante de Carrió a su lugarteniente González): Señora diputada: agradezco eternamente sus palabras porque sino parezco una persona que habla incorrectamente.

(Conforme al tablero electrónico, sobre 177 señores diputados presentes, 155 han votado por continuar y 9 por la negativa, registrándose además 6 abstenciones).

M.A.G.:
(fuera de micrófono y furiosa por sentirse desautorizada): Lilita, ahora se te ocurre disciplinar al bloque... ¡Esto-no puede-ser!

E.C.:
(también fuera de micrófono y mordiéndose los labios): Pero, callate...

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