13 de octubre 2004 - 00:00

CGT espera aumento a cambio de lealtad

Susana Rueda, José Luis Lingieri y Hugo Moyano, miembros del triunvirato que conduce la CGT, están esperando que Néstor Kirchner les conceda una nueva audiencia. La pretenden antes del viernes. Ese día ellos encabezarán un acto en el estadio de Atlanta, para el que comprometieron la asistencia de 20.000 personas. Un dilema que inquieta a los capitostes de la CGT plantea esa urgencia: el tono oficialista que tenga el acto depende, en alguna medida, de que el gobierno les conceda el aumento de $ 80 para las asignaciones familiares.

Esta medida había sido conversada con el Presidente en la reunión anterior que mantuvieron con él los mismos sindicalistas, a mediados de setiembre. En esa oportunidad, Kirchner les pidió que dejen de hablar de aumentos salariales y que, en cambio, esperen a una mejora en los suplementos por hijos, escolaridad y familia numerosa. «El anuncio quiero hacerlo yo», les advirtió, generoso, el santacruceño.

Pasó casi un mes y en la CGT están ansiosos. Deben festejar el Día de la Lealtad (eligen el 15 porque temen que no aparezcan muchos leales el domingo 17), pero no saben a quién dedicárselo.

Rueda, Moyano y Lingieri no quieren hacer homenajes a cuenta . Y en la central obrera no sólo esperan que se concrete el aumento en las asignaciones por familia. Hay varios gremios de los grandes que están ansiosos por recibir el dinero que se les prometió por los jubilados a los que atienden en sus obras sociales, a pesar de estar en condiciones de derivarlos al PAMI. Bancarios, empleados de comercio, afiliados de Luz y Fuerza y otros sindicatos numerosos tienen a cargo de sus obras sociales a los afiliados retirados. Por esa cobertura reciben del PAMI una compensación, ya que por esos jubilados se realizan aportes al instituto. La queja de los gremialistas es que en muchos casos se abonan cerca de $ 80 por persona mientras que PAMI sólo reembolsa $ 36. Cuando se encontraron con Kirchner, los triunviros le pidieron que aumente esa compensación a $ 67. El Presidente los derivó a hablar con Roberto Lavagna, quien estiró su generosidad hasta $ 48. Sin embargo, en la conducción del PAMI, Graciela Ocaña se muestra renuente a abrir la mano en favor de las «cajas» sindicales, por lo que los sindicalistas recurrieron al mejor abogado ante la ex diputada del ARI: Alberto Fernández. El jefe de Gabinete prometió una compensación de $ 50 por afiliado jubilado. Es otro rubro de la factura que el trío le quiere recordar al Presidente.

• Relación agitada

Es bastante lógico que ninguno de estos motivos tienen que ver con el pedido de la audiencia, al menos de modo explícito. Rueda, Moyano y Lingieri quieren que les abran la puerta del despacho con la excusa más elegante de invitar al mandatario personalmente para festejar juntos el 17 de octubre. Desde Lomas de Zamora hay alguien atento al encuentro y a la contestación que ofrezca Kirchner. Es que también Duhalde fue invitado a participar de las conmemoraciones de Atlanta. Pero no sabe todavía si le conviene asistir.

Sucede que la relación entre la Casa Rosada y el ex presidente volvió a agriarse a raíz de las advertencias que hizo Duhalde sobre la inseguridad y la conveniencia de que intervengan las Fuerzas Armadas para corregirla. Kirchner montó en cólera y le pidió a José Pampuro que se comunique con su antiguo jefe para llamarlo a silencio.

Duhalde captó el mensaje y dio explicaciones. Ayer las siguió produciendo en el estrecho círculo del PJ bonaerense con el que estuvo todo el día comunicado, controlando las listas que se armaban para la conducción del partido en la provincia. Así hablaba Duhalde: «La verdad es que no tenía opinión formada sobre el tema de los militares. Pero me inspiró Lula. Estuve almorzando con él, a solas, en Brasilia, el jueves. Entonces comenzamos a comparar los conurbanos y los problemas de seguridad en Buenos Aires, San Pablo y Rio de Janeiro. El me explicó cómo están militarizando algunas áreas en las que los delitos complejos avanzaron demasiado. Como de la misma receta me hablaron en Colombia, se me ocurrió comentarlo». Siempre inocente Duhalde: todavía no se enteró de que en toda América existe un debate muy antiguo y extenso sobre seguridad interior y fuerzas armadas. Parece mentira que haya sido presidente.

Dejá tu comentario

Te puede interesar