10 de julio 2008 - 00:00

CGT: socios de Moyano ya quieren rediscutir sueldos

Un reflexivo José Pedraza (Unión Ferroviaria) junto al municipal Amadeo Genta que aplaude sin pasión. Atrás, sonríe, quién sabe por qué, Oscar Lescano. Aliados de Moyano que ya empezaron a presionar al camionero.
Un reflexivo José Pedraza (Unión Ferroviaria) junto al municipal Amadeo Genta que aplaude sin pasión. Atrás, sonríe, quién sabe por qué, Oscar Lescano. Aliados de Moyano que ya empezaron a presionar al camionero.
Ahoras de ser reelecto, tras un trabajoso acuerdo que requirió la intervención de medio gabinete de Cristina de Kirchner, Hugo Moyano empezó a sentir el peso de sus palabras: su promesa de una conducción «colegiada» derivó ayer en un pedido de reabrir la discusión salarial.

El planteo lo formalizó Andrés Rodríguez, titular de UPCN, que el martes fue reelecto secretario de Relaciones Institucionales de la CGT. «La inflación se proyecta con preocupación», ante lo cual se reclamará un nuevo ajuste de salarios, al margen del 19,5% pactado en marzo último. UPCN fue, junto con Camioneros y UOCRA, uno de los gremios que firmó un acuerdo salarial por debajo de 20%, operativo que intentó ponerles un techo a las demandas de aumentos. Aquella suba, con la estampida inflacionaria comenzó a licuarse rápidamente.

Frente a eso, Rodríguez reclamó al gobierno una intervención específica para controlar la inflación. «Puede ser corregido con políticas firmes de desaceleración de precios, si no, tendremos que reclamar un ajuste de salario en cada una de nuestras actividades», precisó.

Y agregó: «Los aumentos de precios, producto, entre otras cosas, del prolongado conflicto agropecuario, se proyectan con preocupación».

-¿Ante eso estudian pedir que se reabran las paritarias en la segunda mitad del año? -se le preguntó.

-Las convenciones colectivas de trabajo han terminado en la mayoría de las actividades; así que se podría solicitar, desde los gremios, la reapertura de las paritarias- detalló.

Rodríguez integra junto con Gerardo Martínez (UOCRA) el sector de los «líberos», que gestionó el regreso de los « gordos» a la CGT para la reelección de Moyano. Sin embargo, aun sin dejar la central, fueron duros críticos de los modos de conducción del camionero.

Ese fue, en rigor, uno de los reclamos recurrentes y la promesa que, hacia la interna sindical, repartió Moyano. Juró, en un inédito rapto de autocrítica, que respetará el formato de órgano colegiado y dejará de lado su habitual conducción personalísima.

Pero el argumento principal que sedujo a los díscolos fue el supuesto de que, sólo desde adentro de la CGT podrían jugar fuerte. Y, por ejemplo, poner a Moyano en la situación de tener que elevar el piso de las demandas que le hace a la Casa Rosada.

Esa carnada, además de beneficios menos visibles, reconcilió simbólicamente a Armando Cavalieri (Comercio), José Pedraza (Unión Ferroviaria) y, más receloso, Carlos West Ocampo (Sanidad). ¿O los fascinaron los cargos que tendrán en CGT? Pedraza, por caso, será secretario de Cultura.

  • Compromiso

    El titular de Luz y Fuerza, Oscar Lescano, otro «gordo», se había arrimado antes por méritos de Julio De Vido ligados a las empresas de electricidad de las que dependen sus afiliados y que cuentan, vía Planificación, con subsidios estatales para, también, pagar salarios.

    El compromiso de abrir el juego de Moyano, redundante por tratarse de una mesa de conducción con 23 secretarías y 10 vocales, fue ayer reforzado por Gerónimo «Momo» Venegas, jefe de UATRE, que renovó como secretario de Interior de la CGT, y también comanda Las 62 Organizaciones.

    «En el período anterior, en la otra conformación de la CGT, hubo gremios que se retiraron del consejo directivo. Ahora hay un compromiso de todos los miembros de que el secretariado actúe en forma colegiada, por lo que no va a haber decisiones unilaterales», dijo Venegas, ladero de Moyano.

    Esa apertura implicará, además, que otras voces sindicales de la CGT expresen planteos.

    El de Rodríguez, ayer, fue un anticipo contundente que eslabonó, además, un menú de reclamos: desde la suba del salario mínimo hasta la eliminación del Impuesto a las Ganancias para los trabajadores, pasando por un aumento de las asignaciones familiares.

    «Ahora hay que revisar el salario mínimo; ya lo hemos solicitado a Trabajo», especificó el dirigente estatal que, además, señaló que considera inminente la convocatoria por parte del gobierno de Cristina de Kirchner al Consejo del Salario Vital y Móvil.

    Agregó, en el revuelo, otros pedidos: «Hay que conversar del reajuste de las asignaciones familiares y otros elementos, entre ellos el famoso Impuesto a las Ganancias, que impacta en el trabajo en relación de dependencia al conseguir aumentos de salario».

    «Se han hecho soluciones parciales, se ha elevado el piso para que no fuera alcanzado tanto sector del trabajo, pero queremos una solución de fondo: la eliminación de la tabla de Machinea para que el trabajador en relación de dependencia no sea alcanzado por el Impuesto a las Ganancias», detalló.
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