20 de noviembre 2000 - 00:00

CGT ya amenaza con otro paro en diciembre

El gobierno dio plazo hasta hoy para que las empresas y los gremios estatales, bajo cuya responsabilidad cae el prever guardias en los servicios públicos, hagan llegar sus propuestas por el paro de 36 horas del jueves y viernes, dispuesto por las dos CGT y la CTA.

«El paro fue dispuesto por un confederal y en el Ministerio de Trabajo no tienen soluciones a las varios razones que han llevado a disponerlo»,
señaló ayer una alta fuente sindical vinculada a los gordos de la CGT oficial. Aclaró que se sigue analizando en qué fecha se hará el anunciado para diciembre. Lo que no dijo fue que la CGT que lidera Rodolfo Daer fue prácticamente arrastrada al paro de 24 horas del viernes, luego que los rebeldes que encabeza el camionero Hugo Moyano dispusieron una medida similar, pero por 36 horas, arrancando al mediodía del jueves.

Comienzo anticipado

Un paro que tiene claras connotaciones políticas -cruzadas en algunos casos-, aprovechando el descontento de sectores de la sociedad respecto del gobierno. Tanto que el sindicato de Comercio de Rosario por ejemplo -alineado en la CGT oficial y liderados por Armando Cavalieri-, decidieron comenzar el paro el jueves por la tarde con una batucada que cortará calles y avenidas en la ciudad más importante de Santa Fe, asociados con los disidentes.

Para la CGT oficial, son varias las razones por la cual aprobaron la medida de fuerza: «No es monotemático» aclararon. Uno de los temas es la reforma del sistema previsional; el más importante son las obras sociales a cuya desregulación se oponen. El 1 de enero comenzará a regir libre competencia con empresas de medicina prepaga y están dispuestos a frenar ese proceso como sea; sin olvidar la falta de trabajo y los cortes de rutas por piquetes de activistas, señalan. Sin mencionar el hecho de que Hugo Moyano y Víctor De Gennaro los hayan obligado a seguirlos.

La CGT disidente, donde se reparten responsabilidades Moyano y desde la CTA el burócrata De Gennaro, acentuaron su presión sobre el gobierno no sólo en contra del pacto fiscal firmado ayer por los gobernadores peronistas -que es exigido por los organismos financieros internacionales y ha provocado la reacción en contra del Frepaso, dividiendo el bloque de la Alianza en Diputados-, sino también por la anunciada decisión del gobierno de reformar el sistema jubilatorio, cancelando el reparto oficial. Tanto Moyano como De Gennaro buscaron primerear en la demanda contestataria, para evitar que frepasistas como la sindicalista Alicia Castro aparezcan liderando la protesta. Pero además porque el camionero-empresario Moyano cultivando su relación con Carlos Ruckauf y Eduardo Duhalde, que quieren que sea parte del peronismo porteño en las elecciones del 2001.

El secretario de Trabajo, Anselmo Riva -único vocero en las cuestiones del paro, dijo que el Ministerio de Trabajo aguardará hasta hoy que las entidades empresarias y las organizaciones gremiales acuerden las prestaciones mínimas de servicios para el paro de 36 horas del jueves y viernes próximos.

«El Ministerio de Trabajo aguardará que las entidades empresarias y sindicales acuerden entre ellas la disposición de las prestaciones mínimas. De lo contrario esta cartera dispondrá el cumplimiento de los servicios exigidos por la legislación»
, advirtió Riva a este diario. De esta forma el ministerio a cargo de Patricia Bullrich busca garantizar los servicios esenciales durante las 12 horas del paro dispuesto desde el mediodía del jueves en forma conjunta por la CGT disidente y la CTA, y en las 24 del viernes, en las que se sumó también la CGT oficial.

Obligaciones

Para Bullrich -citando al Comité de Libertad Sindical de la OIT-, considera como servicios esenciales el transporte de pasajeros y cargas, el transporte ferroviario, el servicio de correos, los servicios portuarios y ciertas prestaciones de la administración de Justicia. «Tenemos la obligación de garantizar y respetar que las organizaciones sindicales puedan concretar sus huelgas, pero también tenemos la obligación de otorgar al resto de la población el derecho a trabajar y ejercer el comercio y la industria libremente», afirmó Riva.

El funcionario negó la existencia de contactos o conversaciones desde el ministerio
«exclusivamente dirigidas al tratamiento de las medidas del jueves y viernes». Advertidos de que no hay forma posible de cancelar la medida de fuerza, ya se han iniciado contactos reservados con la CGT oficial para buscar neutralizar el otro paro, anticipado para diciembre.

Dejá tu comentario

Te puede interesar