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14 de septiembre 2026 - 00:00

Charlas de quincho: amarillos inquietos, secretos de hotel y candidatos que desensillan

El Gobierno se enfrenta a los límites que le presenta su propio programa. La inflación baja, pero la economía no levanta y le impone límites a la ampliación de su techo político. Mientras Milei busca aliados y la oposición se reordena, la rosca política se mueve entre cenas, pases de factura, nombres en danza y apuestas electorales.

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Los principales dirigentes del PRO, el peronismo y el oficialismo ya mueven sus fichas con la mira puesta en las elecciones de 2027.

La inflación volvió a darle una buena noticia al Gobierno: 1,7% en agosto, por debajo del 2,1% del mes anterior. Pero la economía sigue ofreciendo una fotografía bastante menos lineal. La industria cayó 5% interanual en julio y la reactivación continúa sin terminar de afirmarse. Milei conserva así uno de sus principales activos —la desaceleración de los precios— mientras tropieza con los límites de una economía que todavía no alcanza para ampliar su techo político.

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Ese techo empieza a imponer pragmatismo. A los libertarios, que necesitan aliados que hasta hace poco despreciaban; al PRO, que discute si resistir, acordar o esperar; y al peronismo, que olfatea una oportunidad y acelera la pelea por ordenar su propio día después. Con 2027 todavía lejos, pero cada vez menos, gobernadores, candidatos, empresarios y operadores empezaron a moverse.

De eso hablaron los quinchos de la semana. Hubo amarillos y violetas midiendo fuerzas entre burratas y malbec; Massa rosqueando con “capangas”; un banquero que suena para presidente y hasta una cotización para traer a Barack Obama; Jorge Macri acumulando millas; el axelismo desembarcando en las provincias; una automotriz francesa que se juega un pleno en Córdoba y rosarinos que llegaron a Buenos Aires con la mira puesta en 2027. Pasen y vean.

Ágape universitario con toque amarillo

El restaurante El Central, en el predio de La Rural de Palermo, fue uno de los quinchos de la semana. Allí, la Fundación Universitaria del Río de la Plata (FURP), dirigida por un PRO pura cepa como Francisco Quintana, reunió a parte del círculo rojo y a dirigentes políticos. Hubo mayoría de cercanos al macrismo, pero también libertarios, radicales y hasta una ministra de Axel Kicillof.

La concurrencia se distendió entre una barra libre y un malbec Alonso de Videla —de la bodega de José María Videla Sáenz, funcionario de Alfredo Cornejo en Mendoza—, combinación que llevó a más de un tertuliano a soltar la lengua, como quien dice.

Desde su creación en 1970, la FURP se dedica a la “formación de jóvenes líderes comprometidos con el desarrollo de la Argentina”, como expresó Quintana, quien tampoco oculta sus deseos de candidatearse a presidente de Boca Juniors. Entre sus programas aparecen País Federal, que reúne a jóvenes de las provincias para una inmersión en la estructura de poder argentina, y Junior USA, organizado junto con la Embajada de Estados Unidos.

Se lo vio a Bartolomé Abdala, presidente provisional del Senado, muy animado en un diálogo con Cristian Ritondo, jefe del bloque PRO en Diputados, y con el propio Quintana. “Tres del PRO”, chicaneó uno de ellos, recordando el pasado amarillo de Abdala, antes de posar para una foto jocosa. Cerca estaba Martín Goerling Lara, con un plato de salmón ahumado y otras delicias frías.

Ritondo, Quintana y Abdala, animados.

Tanto el puntano Abdala como el misionero Goerling Lara deslizaron sus posibles candidaturas provinciales para 2027. “¿Qué acuerdo hay con Claudio Poggi? Ninguno, si no tiene senadores ni diputados”, se preguntaba y se respondía Abdala ante la consulta sobre si su candidatura podía empantanar algún entendimiento con el gobernador puntano.

Goerling Lara, en tanto, se entusiasma con las fisuras que observa en el oficialismo misionero, aunque desconfía, según se oyó, de la supuesta pelea entre el líder Carlos Rovira y el actual mandatario Hugo Passalacqua. “Hay que mirar lo que pasó en Marcos Juárez y tenemos que ir juntos”, sostuvo ante otro comensal, que manoteaba del bandejeo unas croquetas de hongos.

Es que, creen, la dispersión opositora en la pequeña localidad cordobesa, señalada alguna vez como el “kilómetro cero” de Cambiemos, permitió la victoria del peronismo cordobés. La lectura hacia 2027 es sencilla: la división puede volver a entregar distritos competitivos. El problema, claro, es quién será el candidato. Y allí es donde el PRO territorial empieza a temer la lapicera de Karina Milei. Por eso, buscan que sea la PASO la ordenadora, al menos para las postulaciones nacionales.

Quienes más reniegan de un eventual acuerdo conversaban a un costado. María Eugenia Vidal, que optó por la burrata, y Hernán Lacunza, fascinado con las sepias frías, sostienen que el PRO debe caminar solo para preservar su identidad, aun a riesgo de hacer una elección discreta. “A largo plazo es preferible, por más que tengamos menos diputados o senadores”, decían. El diagnóstico que compartían era todavía más áspero: “Milei tiene más ganas de destruir al PRO que al kirchnerismo”. ¿Hay posibilidades de recrear algo similar a lo que fue Juntos por el Cambio para captar al tercio que no quiere a Milei ni al peronismo? Dudan, pero creen que puede haber lugar si esa demanda social crece. "El único que puede cerrar un acuerdo es Mauricio", expresaba uno de ellos ante otro comensal, y la referencia era obvia: Ritondo y de Andreis, quienes suelen peregrinar cada semana a Casa Rosada. "Que no hablen por todos, yo no lo vi a Mauricio avalando la candidatura de Lacunza", disparaban desde el otro rincón.

Buena parte del gabinete porteño se dio cita también: Gabriel Mraida, ministro de Desarrollo Humano y Hábitat; Gabino Tapia, ministro de Justicia; Gabriel Sánchez Zinny, jefe de Gabinete; y la vicejefa Clara Muzzio. Allí se habló de la intención de unificar esta vez las elecciones porteñas, a diferencia de lo ocurrido en 2025. “Cuando Milei cae en las encuestas, crece el PRO”, analizaban.

Clara Muzzio y en anfitrión Francisco Quintana.

Las decisiones, de todos modos, quedarían para más cerca de fin de año. Nadie quiere empantanar antes la discusión del Presupuesto en la Legislatura, recinto que controla Muzzio. Por supuesto, celebraban la pelea entre Karina Milei y Patricia Bullrich, convencidos de que le da aire a Jorge Macri. “Patricia es la primera que ve entrar el agua a la bodega”, graficaban. Aunque enseguida aparecía la paradoja: “Pero si Milei quiere ganar, la necesita”. Algún hereje ya imaginaba que la necesidad ante la falta de votos termine empujando a la senadora hacia una candidatura a vicepresidenta.

Más apartado asomaba el gobernador jujeño Carlos Sadir, quien no se confía de que LLA acepte no llevar candidato en Jujuy. El radical irá por su reelección y, además del peronismo, espera enfrentar a los libertarios. Ezequiel Atauche y Manuel Quintar pican en punta. Sadir contó además los avances de las negociaciones por Zona Cálida y afirmó que, a diferencia de otras oportunidades, esta vez la Casa Rosada "no tiene margen para incumplir el acuerdo".

El buffet frío fue de excelencia y generó un incesante tráfico hacia las islas de comida.

Otra figura solitaria venía del peronismo. Daniela Vilar, ministra de Ambiente bonaerense y esposa del intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín, fue una rareza entre amarillos y violetas. La funcionaria de Axel Kicillof eligió los rollos de salmón frío y circuló por un encuentro donde la discusión sobre cómo enfrentar —o acompañar— a Milei monopolizó buena parte de las conversaciones.

También pasaron Javier Martín López Zavaleta, fiscal general de la Ciudad; Carmen Polledo, presidenta de la Fundación Banco Ciudad; y Max Alier, representante del FMI en la Argentina, entre otros.

Para entonces, entre burratas, sepias, croquetas y copas de malbec, quedaba bastante claro que la discusión del PRO ya no pasa por si tendrá que hablar con los libertarios en 2027, sino desde qué lugar y bajo qué condiciones. Y, sobre todo, quién tendrá la lapicera cuando llegue el momento de cerrar las listas.

Gira internacional del alcalde

Jorge Macri no estuvo en la FURP, pero hizo las valijas. En momentos en que el PRO vuelve a discutir fronteras, alianzas y hasta su supervivencia frente a los libertarios, el jefe de Gobierno porteño desplegó agenda internacional propia, con escalas en Montevideo, Miami y Washington. Para la tarea volvió a apoyarse en una suerte de canciller porteño, Fulvio Pompeo, secretario general y de Relaciones Internacionales de la Ciudad, viejo conocedor de esos menesteres por su paso por la Cancillería durante el gobierno de Mauricio Macri.

La primera escala fue Montevideo, donde Macri se reunió con el presidente uruguayo, Yamandú Orsi, y con el intendente de la capital, Mario Bergara. La excusa formal fue el encuentro “Smart Cities: las ciudades que vienen”, organizado por El Observador, pero hubo tiempo para bastante más. El alcalde porteño habló de inteligencia artificial, seguridad urbana, transformación digital e inversiones y promocionó el futuro Distrito de Inteligencia Artificial que busca impulsar en Buenos Aires. Todo bajo una consigna que en estos tiempos sirve también para la política doméstica: “Más diálogo, más acuerdos y una mirada a largo plazo”.

De regreso en Buenos Aires hubo cambio de interlocutor, aunque no de tono diplomático. Macri y Pompeo recibieron al cardenal George Jacob Koovakad, prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso del Vaticano, que desembarcó en estas pampas en la previa de la esperada visita de León XIV a la Argentina. La agenda terminó en el Teatro Colón, donde el jefe de Gobierno participó junto al enviado vaticano y más de 40 referentes religiosos de un encuentro dedicado al diálogo y la convivencia entre credos.

Orsi y Macri, en Montevideo.

Pero hubo poco tiempo para desarmar las valijas. El viernes, Macri volvió a Ezeiza, sumó a su jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny, esta vez rumbo a Estados Unidos, con Miami y Washington en la hoja de ruta. En Florida participó del Encuentro Atlántico de Think Tanks, organizado por Florida International University, la UPLA y la Fundación Hanns Seidel. Allí eligió como bandera una idea con indisimulable resonancia local: “Orden para la libertad”. Orden como condición para ejercer la libertad, explicó ante el auditorio. Una forma de marcar distancia con Milei, máxime en momentos donde los libertarios le pisan los talones y presionan en la negociación LLA-PRO con una candidatura violeta en CABA, la casa matriz del macrismo. Prueba de ello fue el video de Pilar Rámirez, titular de LLA en el distrito y mano derecha de Karina. Allí cuestionó con dureza la gestión porteña, en especial en lo referido a los barrios del sur.

La gira incluyó además contactos para promocionar a Buenos Aires en materia de inversiones, industrias creativas, gastronomía, grandes eventos y desarrollo urbano. En el macrismo aseguran que se trata estrictamente de gestión. Pero los habitués de los quinchos saben que ningún dirigente viaja, arma agenda internacional y cultiva interlocutores extranjeros pensando solamente en cortar cintas. Mucho menos cuando el PRO tiene por delante la tarea de decidir qué quiere ser en el nuevo mapa político.

Jorge Macri y Gabriel Sánchez Zinny junto a Daniella Levine Cava, Alcaldesa del condado de Miami Dade

El abrazo que inquietó al Rotary

Almuerzo con mirada trasandina en el Rotary Club de Buenos Aires, donde el embajador de Chile, Gonzalo Uriarte Herrera, habló de integración, Malvinas, Magallanes y negocios a ambos lados de la cordillera. En las mesas hubo sopa de verduras, lomo con papas y panqueque de dulce de leche. Uriarte dejó una definición que después tuvo recorrido: “Si los chilenos entendemos que para Argentina Malvinas es importante, hagámoslo propio”. Y pidió la misma reciprocidad argentina sobre el Estrecho de Magallanes. “No exacerbar los nacionalismos”, fue la consigna.

El embajador de Chile, principal orador del almuerzo del Rotary.

El diplomático se mostró optimista con la relación bilateral. Contó que presenció la reciente reunión entre Javier Milei y José Antonio Kast y definió el encuentro como un “abrazo esperanzador después de días intensos y convulsos”. También hubo espacio para los negocios. Admitió que está “desnivelado” lo que Chile invierte en la Argentina respecto de lo que recibe, pero aseguró que “se están dando las condiciones para volver a invertir en Argentina” y que hay capitales trasandinos mirando oportunidades. Gas argentino para Chile, energía y puertos chilenos para la minería local, pasos fronterizos y corredores bioceánicos completaron el menú de integración.

Uriarte contó además que en su despacho conserva dos fotos que utiliza para contar la relación entre ambos países. Una remite a Julio Argentino Roca; otra, a los tiempos de Carlos Menem y Eduardo Frei. También hizo mención al histórico abrazo entre José de San Martín y Bernardo O'Higgins. Fue justamente cuando mencionó el “abrazo de dos héroes” que más de uno se inquietó en el salón.

Por unos segundos creyeron que, entusiasmado por la nueva sintonía bilateral, el embajador hablaba de Milei y Kast. No era para tanto: los héroes eran San Martín y O'Higgins.

Rosca peronista y candidatos que desensillan

El homenaje a José Manuel de la Sota dejó algo más que recuerdos y discursos. El Hotel Savoy, a metros del Congreso, se convirtió por unas horas en una suerte de cumbre informal de un peronismo que busca reconstruir puentes mientras empieza, todavía en voz baja, a discutir el 2027. La convocatoria, impulsada por Candelaria de la Sota, sirvió para medir quién habla con quién y, sobre todo, quién todavía conserva capacidad para moverse entre las distintas tribus del PJ.

La concurrencia ayudó. Allí estuvieron el gobernador cordobés Martín Llaryora y su antecesor y padre político, Juan Schiaretti, pero también representantes de casi todas las terminales del peronismo. Por el axelismo aparecieron Carli Bianco, Walter Correa y Cristina Álvarez Rodríguez. También dijeron presente el jefe del bloque de Unión por la Patria en Diputados, Germán Martínez; Cecilia Moreau; el santiagueño Gerardo Zamora; los exgobernadores Juan Manuel Urtubey y Rosana Bertone; el intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, y Juan Manuel Abal Medina. No hubo representación orgánica de La Cámpora, aunque sí dirigentes alineados con Cristina Kirchner. La foto terminó de ensancharse con nombres como Ricardo Alfonsín, Diego Guelar, Juan Carlos Maqueda y Miguel Ángel Toma.

Llaryora con los enviados de Axel Kicillof.

En ese escenario, Sergio Massa hizo su propio juego. Llegó sobre el final y convirtió el ingreso en una recorrida de saludos y conversaciones. Hubo abrazo con Llaryora y charla con Schiaretti, un vínculo que tiene historia: en 2015, De la Sota y Massa compartieron el armado de UNA. Más de una década después, y con el PJ nuevamente obligado a buscar una fórmula para ampliar sus fronteras, aquel puente con Córdoba vuelve a cotizar.

Quienes siguen los movimientos internos del peronismo hicieron una lectura adicional. Mientras Axel Kicillof busca construir desde la provincia de Buenos Aires, Massa intenta ocupar un casillero diferente: el del dirigente capaz de mantener diálogo con el kirchnerismo, pero también con el cordobesismo, gobernadores y sectores que difícilmente aceptarían quedar bajo una conducción exclusivamente bonaerense. No necesariamente son caminos de colisión inmediata. Pero todos saben que, tarde o temprano, habrá que ordenar candidaturas.

Dos asistentes repararon, además, en una escena particular. Durante el encuentro se lo vio a Massa conversando y “rosqueando” largo con Gerardo Zamora. El santiagueño ocupa un lugar especial en el mapa mental del tigrense. Massa suele definirlo como el único gobernador verdaderamente “capanga”. Poco importa que Zamora ya haya dejado formalmente el cargo: Sergio todavía lo pone en el lote de gobernadores. Una licencia que dice bastante más sobre el poder que le reconoce que sobre el puesto que figura en los papeles. Zamora, además, es otro potencial precandidato de un frente panperonista, como también lo es el ya lanzado Sergio Uñac, otro exgobernador que acumula desde el Senado.

Zamora, Massa y Cecilia Moreau.

Córdoba dejó así una pista sobre el rol que Massa pretende jugar en el reordenamiento. Antes que encerrarse en una interna anticipada, diagrama una estrategia que le permite mantener abiertas puertas por fuera de la estructura formal del PJ.

Y no sólo hubo políticos tomando nota de esos movimientos. Entre gobernadores, exgobernadores, legisladores y operadores apareció un invitado que llamó especialmente la atención de los habitués de la rosca: Jorge Brito. El hombre fuerte del Banco Macro se dejó ver en el Savoy en medio de un cónclave con inocultable aroma peronista. Su presencia, naturalmente, disparó preguntas entre los asistentes.

Desde ya, en momentos en que distintos actores, especialmente del círculo rojo, bregan por un candidato más cercano al empresariado e, idealmente, ajeno a la política pura y dura, Brito es uno de los nombres que suele sonar.

Incluso, hay quienes comentan que, bajo los influjos de Emilio Monzó como armador, ya se estuvo tanteando un acto de lanzamiento del banquero para el cual sondearon, nada más y nada menos, que a Barack Obama como invitado estrella. El expresidente norteamericano cotiza alto: se estima la friolera de u$s2 millones por venir a estas pampas y discursear.

De hecho, la cifra y el rumor traspasaron las ventanas de la Casa Rosada. Y fue allí que a Milei se le hizo agua la boca, como también le habrían brillado los ojos a una familiar muy, muy cercana del Presidente, cuyo nombre empieza con K (de todos modos, no lo revelaremos, querido lector). Incluso, hay quienes dicen que aquella frase de Milei, en un evento afín, sobre que tiene asegurado su futuro como conferencista internacional si no es reelecto estuvo inspirada en esa noticia que corrió por despachos oficiales. Aunque, claro, el valor de una conferencia de Obama dista leguas de los precios que podría tener una de Milei.

Por supuesto, en esas fantasías del círculo rojo otro nombre que suele sonar es Marcos Galperín, fundador de Mercado Libre. Pero resulta que ahora el hombre de negocios cultiva el perfil bajo: la mora récord de las familias puso de relieve en la opinión pública las altas tasas que cobran las fintech. Y no sólo hubo quejas del peronismo. Hasta Patricia Bullrich, jefa del bloque de LLA en el Senado, alzó la voz.

Como sea, en la mesa directiva de ML se impartió una orden a todos los sectores: frenar las campañas comerciales hasta que baje el ruido. Desensillar hasta que escampe. Incluso, hartos de los comentarios negativos que se instalaron en distinos medios y en las redes, se pidió a las áreas de la empresa eliminar de la difusión de promociones comerciales a dirigentes opositores y periodistas de renombre, que ya no reciben en la aplicación la oferta de un préstamo a medida. Entre los trabajadores de prensa, uno de los borrados es Ernesto Tenembaum. El ex Página/12, entre otros medios, hoy parte del star system radial, es uno de los enemigos declarados de Marcos. Nada grave: ya no podrá acceder a un personal en un solo clic.

"Los que estuvieron callados"

Pero más allá de los actos como el del Savoy, la interna del peronismo bonaerense parece haber encontrado otro escenario donde dejar algunas señales: el movimiento estudiantil. De cara a la movilización por los 50 años de la Noche de los Lápices, que se conmemora el próximo miércoles, la Federación de Estudiantes Secundarios pidió colectivos para garantizar el desplazamiento de jóvenes desde distintos puntos del territorio, pero desde la Provincia respondieron que “las marchas las financian las organizaciones políticas y no el Estado”.

La respuesta, sin embargo, fue leída con especial atención dentro de la FES. Con suspicacia, creen que el rechazo en verdad responde a que la organización prevé marchar bajo la consigna “Cristina libre”. Así, la interna entre el Movimiento Derecho al Futuro, el espacio de Axel Kicillof, y La Cámpora, con Máximo Kirchner como referente, sigue dando señales de que la temperatura no termina de bajar.

Por caso, Kicillof ya no solo mantiene una interna con el kirchnerismo, sino que la posible postulación de Sergio Massa, incluso en alianza con los K, lo pone al tigrense también en la mira. De hecho, sorprendió la declaración del gobernador días atrás, cuando le lanzó un tiro por elevación a Massa, al pedirle a "los que estuvieron callados este tiempo" que "salgan a la cancha".

La declaración la realizó en un acto organizado por el intendente de La Plata, Julio Alak, donde también estuvo el histórico dirigente radical Federico Storani para darle un reconocimiento a Sergio Karakachoff como ciudadano ilustre post mortem de la ciudad en reconocimiento a su trayectoria, su militancia y su histórico compromiso con la defensa de los derechos humanos y la democracia. De hecho, hay quienes especularon con que Kicillof podría buscar un acercamiento a sectores del radicalismo para ampliar un frente anti Milei.

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Pero los movimientos exceden a La Plata y se expande a las provincias. El Movimiento Derecho al Futuro (MDF), brazo partidario de Kicillof, lanzaba su revista "De frente al futuro" en la Universidad Nacional de Santiago del Estero, un mitin que contó con la presencia de José Cruz Campagnoli, del MDF; Matías Jaime, dirigente de Patria y Futuro (PyF) y presidente del Partido Podemos; y Cyntia Ponce, presidenta de la Asociación El Ceibal – PyF.

Como suele ocurrir en los mítines axelistas, no se escatimaron dardos hacia la gestión libertaria y al presidente Javier Milei. Actualmente, el terruño santiagueño es comandado por Elías Suárez, histórico hombre de confianza del hoy senador Gerardo Zamora, a quienes algunos sindican como un potencial candidato de unidad del peronismo para 2027, pese a su origen radical, y que es ponderado también por Massa, como se comentó líneas más arriba.

El axelismo llegó a Santiago.

El mandamás de la provincia de Buenos Aires suma millas en su bitácora. En los últimos meses estuvo en Córdoba, Corrientes, Chaco, La Pampa y Misiones y planea más viajes en el futuro.

Sus lugartenientes, en tanto, hacen lo propio en otros terruños, como Mendoza y Santa Fe. La coordinación con las tribus por fuera de las fronteras bonaerenses recae en Andrés "Cuervo" Larroque, encargado de atraer incluso a quienes no los une el amor, sino el espanto.

Pick up, dudas y eléctricos que (no) explotan

El mundo automotor también tuvo su propia tertulia durante la semana. Renault presentó en Buenos Aires la Niagara, la nueva pick-up que se fabricará exclusivamente en la planta de Santa Isabel, Córdoba, y con la que la automotriz buscará ganar terreno en América Latina. El modelo es una bala de plata para la compañía francesa, que necesita que la apuesta sea un éxito: la reconversión productiva es total y viene de sufrir un revés con el proyecto anterior de camionetas, el de la Alaskan, que tuvo un paso fugaz por las líneas de producción.

El lanzamiento tuvo dimensión global: desembarcaron en estas pampas Fabrice Cambolive, CEO de la marca Renault y Chief Growth Officer del grupo; Laurens van den Acker, jefe de Diseño; y Jan Ptacek, vicepresidente de Vehículos Comerciales. Como anfitrión jugó, naturalmente, Pablo Sibilla, presidente y director general de Renault Argentina.

La presentación tuvo lugar en Arena Tortuguitas, con despliegue de luces, pantallas, cuenta regresiva y humo para descubrir la camioneta ante los invitados. No era un lanzamiento menor: Renault invirtió 350 millones de euros y Santa Isabel será la única fábrica que produzca la Niagara, con buena parte de las unidades destinadas a la exportación regional.

El evento se realizó exclusivamente en inglés, para realzar su carácter global, hecho que dejó fuera de juego a un 70% del auditorio, poco familiarizado con el idioma. Inclusive, mientras los popes de Renault hablaban en otra lengua, alguien contó una curiosa anécdota: resulta que una de las universidades que se jacta de estar en la cima de la innovación, como la UADE, no permite el ingreso a su estacionamiento de autos eléctricos “por miedo a que exploten las baterías”. Dicen que la casa de estudios fundamentó la decisión en videos de TikTok, ya que ni sus ingenieros aportaron evidencias empíricas. La anécdota desató risas.

Entre brindis y conversaciones, Sibilla ratificó la apuesta por convertir a Córdoba en un polo exportador para la región. Antes había señalado lo propio en el coqueto Sofitel de Cardales, donde los ejecutivos pasaron la noche para estar frescos a la mañana siguiente, la de la presentación. Como sea, entre los asistentes no dejaban de comentar que, cuando se planeó la inversión, la idea era producir 70 mil unidades al año, pero en el anuncio se habló de unas 40 mil. Asimismo, como se sabe, las inversiones en esta industria son de largo plazo y, cuando comenzó a planificarse la llegada de Niagara a Córdoba, prácticamente no existía la actual competencia china. “El mercado local está superpoblado y las condiciones para exportar no son las mejores”, se comentaba.

En definitiva, Renault buscó apalancarse en modelos exitosos como los de Toyota y Ford, que centraron buena parte de su estrategia local en pick-ups como Hilux y Ranger, respectivamente. Pero antes Santa Isabel tuvo un ambicioso plan que contemplaba camionetas gemelas de Renault, Nissan y Mercedes-Benz. Esta última nunca terminó de subirse al barco, mientras que la Nissan Frontier y la Alaskan terminaron discontinuadas.

Por eso, en la automotriz francesa saben que con Niagara se juegan un pleno. Por lo pronto, para su llegada tiraron la casa por la ventana.

Autodefensa rosarina en Buenos Aires

La diputada nacional de Unión por la Patria (UP) Caren Tepp encabezó el martes pasado una avanzada rosarina en la Ciudad de Buenos Aires. La excusa fue la presentación del Manual de Autodefensa Financiera, una guía que, en sus propias palabras, denuncia la "estafa financiera del régimen mileísta a tomadores de créditos para la supervivencia; ofrece soluciones técnicas, y propone desendeudar, organizando el malestar de millones de argentinos".

El evento fue motorizado por Ciudad Futura, la escudería aliada al peronismo con base en Rosario, que tiene en Tepp y en su pareja, el legislador Juan Monteverde, a sus principales referentes. Además de su autora, la jornada contó con las exposiciones de la socióloga Luci Cavallero y de los economistas Marco Kofman y Alejandro Bercovich, también periodista.

La platea fue una mixtura de dirigentes gremiales vinculados al peronismo y a sectores progresistas. Por ejemplo, la crew santafesina se robusteció con la presencia del diputado y presidente del Frente Renovador, Diego Giuliano, y de la titular de la CTERA, Sonia Alesso, reelecta hace semanas al frente del poderoso gremio docente. También dijo presente Leo Grosso, del Movimiento Evita, quien ya se anotó en la carrera por la intendencia de San Martín, desafiando al actual alcalde, Fernando Moreira, cercano a Gabriel Katopodis.

Los rosarinos coparon Buenos Aires.

Por los pasillos de Abra Cultural, ubicado en Hipólito Yrigoyen al 800, circuló el antropólogo, sociólogo e investigador Pablo Semán, un estudioso del fenómeno libertario. Por supuesto que más allá de disertar sobre el fenómeno de los endeudados y proponer soluciones contrarias al libreto mileísta, también hubo guiños al 2027. En su discurso, Tepp plantó bandera: reivindicó a su terruño como cuna del Che Guevara y consignó que nunca antes Ciudad Futura había desembarcado en CABA, "donde atiende Dios".

El cierre de su discurso no tuvo medias tintas. "El año que viene, junto al movimiento que le dio los días más felices al pueblo argentino, vamos a ganar la ciudad de Rosario", clamó ante el aplauso rosarigasino. ¿Habrá sonado el teléfono en los despachos del socialismo

El intendente que no puede reelegir y se postulará en otro

Miguel Ángel Gargaglione ya piensa en el día después de San Cayetano. El radical lleva casi dos décadas al frente del municipio y, como en 2027 no podrá volver a competir por la intendencia debido al límite a las reelecciones, empezó a circular una alternativa bastante particular: mudarse políticamente al distrito vecino y competir por la intendencia de Necochea.

La posibilidad fue mencionada por el propio jefe comunal durante una entrevista radial, cuando le preguntaron por la chance de que dé el salto al municipio que hoy conduce el vecinalista Arturo Rojas. Gargaglione no cerró la puerta, aunque para concretar la aventura tendría primero que resolver un detalle nada menor: actualmente no tiene domicilio en Necochea.

Los dos distritos están separados por pocos kilómetros y comparten perfil costero. Pero Necochea tiene, además, el puerto de Quequén. Un pequeño detalle que, puestos a pensar en términos políticos, podría convertir el cambio de municipio en una suerte de ascenso.

La especulación aparece mientras en la Legislatura bonaerense sigue sin avanzar una modificación que permita a los intendentes saltearse la limitación vigente para las reelecciones. Así, mientras algunos esperan una solución legislativa, Gargaglione parece evaluar una alternativa bastante más creativa: si no puede quedarse, quizás pueda cambiar de municipio.

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