Citaron a declarar a los hermanos Schoklender y a la hija de Bonafini
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Hebe de Bonafini y Sergio Schoklender en un obrador de las casas sociales que construía la fundación a través del programa Sueños Compartidos.
El juez investiga si fondos aportados por el Estado para el programa Sueños Compartidos fueron desviados por Schoklender a través de las empresas Meldorek SA y Antártica Argentina para la compra de bienes y la realización de emprendimientos privados.
El 27 de diciembre pasado, Di Lello pidió la indagatoria de los hermanos Schoklender, de Alejandra Bonafini, y de otras más de 60 personas, al dar por probado el manejo irregular de fondos públicos destinados a la Fundación Madres de Plaza de Mayo para la construcción de viviendas sociales.
Mediante un dictamen de 190 carillas que presentó ante el juez federal Oyarbide, el fiscal pidió que cite a todos ellos por los delitos de administración fraudulenta, asociación ilícita y lavado de dinero, entre otros y remarcó que los Schoklender formaban una organización compleja destinada a cometer delitos.
El fiscal imputó a Alejandra Bonafini pero dijo que a la dirigente de derechos humanos le cabe una responsabilidad civil y no penal: según el fiscal, contribuyó "a despojar de fondos públicos a la fundación" y está sospechada por la venta a la empresa Meldorek SA de "la Unidad Funcional 15 ubicada en el pisos 4° y 5° de la calle 44, número 1324, en La Plata, y por la suma de 25.000 dólares, que no sería el precio real de mercado.



