18 de agosto 2004 - 00:00

Clásico: carta orgánica PJ la escribe el gobierno

El peronismo kirchnerista de la Capital Federal espera que en las próximas horas se reúna el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, con el interventor del PJ porteño, Ramón Ruiz. Será una ronda en la que el gobierno quiere definir la normalización de la sede partidaria.

«Alberto será el presidente del PJ, pero debe decidir cuándo y cómo»
, confiaron funcionarios cercanos al jefe de Gabinete que animan esa postulación en internas simultáneas con las de la provincia de Buenos Aires, el próximo 21 de noviembre.

Otros sectores del peronismo de la Ciudad de Buenos Aires se reunieron anoche en el sindicato de taxistas que lidera Omar Viviani, en la Capital Federal, para escuchar definiciones del interventor del PJ metropolitano con respecto la interna partidaria. Ruiz llevó allí la postura del gobierno sobre ese trámite, mediante el cual el kirchnerismo se empeña en que el jefe de Gabinete de Néstor Kirchner conduzca el PJ metropolitano tras la normalización, ya que desde marzo pasado la sede está intervenida por la juez María Romilda Servini de Cubría. A. Fernández intenta compartir la conducción del PJ porteño con otros funcionarios del gobierno, como Daniel Filmus y Alberto Iribarne, además del propio Daniel Scioli, a quien reservan -si acepta- ser primer congresal nacional. Al menos, así está en el diagrama que bocetaron acólitos de Fernández como Héctor Capacciolli (secretario de Descentralización porteña), Juan Manuel Olmos (Corporación Puerto Madero), Víctor Santa María (Sindicato Encargados de Edificios) y, entre otros, legisladores como Francisco Talento.

Los kirchneristas quieren que A. Fernández (un hombre que tiene en lo partidario una ejemplar biografía transversal) se transforme en presidente del PJ Capital antes de fin de año y esperan que el jefe de Gabinete acepte definitivamente ese cargo, casi la única excusa por la que pelean el sello partidario para transformarlo en adherente al Presidente. Además, piden reformas a la carta orgánica partidaria, enmiendas que no son compartidas con los peronistas formales.

Las modificaciones que acercó el kirchnerismo al interventor tienen al menos cuatro puntos que generan discordia con el resto del peronismo porteño:

• Ampliar la duración de los mandatos partidarios de 2 a 4 años.

• Bajar de 74 a 18 la cantidad de consejeros.

• Establecer un máximo de 90 congresales que se elijan por el radio que abarcan los 16 centros de gestión y participación, y no, como se hacía, por cada una de las 28 parroquias electorales.

• Subir el piso de votos para la minoría de 25% a 30%.

Los sectores tradicionales del PJ Capital, que quieren permanecer en alianza con
Mauricio Macri, en cambio, piden dejar el sistema de mayoría y minoría para el reparto de puesto y cambiarlo por el D'Hont.

• Padrones


Por otra parte, de confirmarse que las internas -que serán sólo para cargos partidarios- se hagan simultáneamente con las de provincia de Buenos Aires, el PJ dará un plazo de 30 días en el cual abrirá los padrones.

Ese proceso, que duraría hasta el inicio de la primavera, será para que los que no están afiliados lo hagan y también dar chance a los que quieren desafiliarse.

Si el interventor aprueba la propuesta que le ha acercado el gobierno, el cronograma se lanzaría a más tardar el próximo lunes, una vez que dé el visto bueno la jueza María Romilda Servini de Cubría.
Se descuenta que así será, dado que el actual interventor partidario, Ruiz, es un hombre leal al gobierno.

Ese calendario fija que el 21 de setiembre terminará el plazo para afiliaciones y, al mes siguiente, el 21 de octubre, la presentación de listas. La idea es que no haya opositores a A. Fernández o el kirchnerista que propongan en el lugar de presidente, reservado en ese caso para Scioli, aunque la idea no conforma del todo a quienes animan la postulación del jefe de Gabinete.

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