11 de enero 2006 - 00:00

Comisión de Energía Atómica negó que Atucha II pueda ser otro "Chernobyl"

En medio de la creciente pelea por las papeleras, la Comisión Nacional de Energía Atómica salió hoy a responder las acusaciones de parlamentarios uruguayos que denunciaron que el relanzamiento de la central nuclear Atucha II en la Argentina puede provocar "otro Chernobyl".
   
El jefe de Relaciones Internacionales de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), Darío Jinchuk, señaló que la central nuclear de Chernobyl era "de una tecnología completamente distinta a las actuales centrales en operación en el mundo occidental, que tienen mayores elementos de seguridad y protección".
  
Jinchuk especificó que los elementos radioactivos en las centrales nucleares de la Argentina están contenidos en un recipiente de acero de 29 centímetros de espesor, que a su vez están dentro de un edificio de hormigón armado de un metro de espesor y contenidos en una esfera de acero de cinco centímetros.
   
"En el caso de Chernobyl, los elementos radioactivos carecían de todas estas barreras de protección y además el accidente fue producto de una mala práctica de los operadores que deliberadamente anularon los sistemas de seguridad para hacer un experimento prohibido", señaló Jinchuk a través de un comunicado.
  
En medio de la disputa con el Gobierno de Néstor Kirchner por la instalación de dos plantas de celulosa en Fray Bentos, el oficialista Frente Amplio uruguayo encaró ayer un contraataque, al denunciar que en la Argentina puede ocurrir "otro Chernobyl", en referencia a la tragedia registrada en Rusia.
  
La advertencia surgió del senador uruguayo Jorge Saravia, quien salió a denunciar que la puesta en marcha de la central nuclear Atucha II sería "tan peligrosa o más que Chernobyl", la estación soviética donde se produjo el mayor desastre en su tipo de la historia, en 1986.
  
A la ofensiva se sumó el diputado por el Frente Amplio Eduardo Brenta, quien elevó un pedido de informes a los ministerios uruguayos de Industria y de Vivienda y Medioambiente, para que el Gobierno argentino ponga a su disposición documentación sobre el proyecto.
  
El frenteamplista Saravia confirmó incluso que planteará en la Comisión Permanente del Poder Legislativo su preocupación por el "peligro" que representa la región el proyecto argentino de poner en marcha la planta Atucha II.
  
"La Argentina le debe a los gobiernos de la región una información completa acerca de en qué condiciones funcionaría la planta y qué tipo de tecnología van a utilizar", enfatizó.
  
La relación entre el reclamo uruguayo y la polémica desatada por la instalación de papeleras en Fray Bentos quedó clara a partir de declaraciones de los protagonistas.
   
El senador Saravia dijo que la Argentina debe actuar "con la misma responsabilidad con la que actúa el Gobierno uruguayo aportando toda la información disponible sobre las plantas de celulosa".
  
El Gobierno de Kirchner fijó como una prioridad la reactivación del proyecto Atucha II -cuya construcción está suspendida desde hace más de una década- ante una anunciada crisis energética a corto plazo, y su relanzamiento implicó una inversión de 480 millones de dólares.
  
Atucha II está ubicada en la localidad de Lima, en el norte de la provincia de Buenos Aires junto al Río Paraná, inmediatamente vecina a Atucha I, que presenta dificultades para operar.

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