30 de noviembre 2001 - 00:00

Con el PJ a cargo del Senado en 1999 se hubiera evitado la crisis

Poco después de jurar ayer como la segunda autoridad de la República, Ramón Puerta se brindó en un extenso diálogo ante un cronista de este diario. Reflexionó sobre la experiencia del Senado sin control del PJ desde 1999, repasó sus proyectos políticos y hasta la lista de sus amistades políticas. En esa charla, de la que reproducimos los párrafos principales, además este senador por Misiones, empresario yerbatero y ex gobernador que asume a los 50 años la presidencia del Senado, anunció que producirá una profunda reforma con recorte de gastos en la Cámara alta. Le dijo además a Fernando de la Rúa que puede gobernar sin temores por su compañía como virtual vicepresidente.

Con el PJ a cargo del Senado en 1999 se hubiera evitado la crisis
Periodista: ¿Que De la Rúa se quede tranquilo?

Ramón Puerta:
Si es por Ramón Puerta que se quede tranquilo. Ramón Puerta no va a ser vicepresidente, va a ser presidente del Senado, nada más. Es un cargo legislativo, un cargo que la oposición reivindica porque hubo un triunfo del peronismo el 14 de octubre. Hay que creer en la madurez de las instituciones, que tampoco se pueden manosear desacreditando la fuerza que tiene que tener la Cámara alta.

P.: ¿Quién hace eso?

R.P.: Hay que buscar un entendimiento claro. Hay un solo presidente y un solo Senado. Los problemas que tuvo el Senado hay que buscarlos también en lo que para mí fue un error en 1999. Es cierto que en las urnas el peronismo perdió, pero teníamos 14 provincias gobernadas por el justicialismo con cantidad suficiente de senadores para conducir el Senado entre 1999 y 2001. Hubo un criterio que el peronismo llevó adelante...

P.: ¿Quién lo impuso?

R.P.: No sé, pero no estoy de acuerdo con aquel criterio, que es ahora la causa de la confusión que tenemos hoy. Hay que entender a partir de lo que pasó en 1999 hasta la renuncia de Alvarez. Creo que hoy en 2001 el criterio del '99 quedó viejo y superado por las circunstancias. Este no es un Senado electo de manera indirecta por las Legislaturas que represente un realidad diferente de la de ahora. Este Senado nace de nuevo el 14 de octubre y no hay que darle la espalda a la realidad.

P.: Dénos una ficha de su persona, ya que lo eligen los peronistas pero parece también el mejor amigo de los radicales...


R.P.:
Espero que esto último sea cierto ahora. Conozco a los radicales, mi padre fue vicepresidente de la UCR y tengo mucho amigos. Pero me ha tocado en varias oportunidades tener cargos electivos y no ser bien interpretado por los radicales.

P.: ¿Por ejemplo?

R.P.: Asambleas legislativas a las que no concurrían... ya sé de eso.

P.: En Misiones ha pasado lo que ahora en el Senado...


R.P.:
Lo conocemos bien en mi provincia. Pasó durante un año y medio; falleció lamentablemente el vicegobernador y quedó un gobernador peronista (Julio Humada) con una vice que era una diputada radical, Mabel Marelli, que presidía la Legislatura de Misiones y reemplazaba al gobernador en su ausencia.

P.: ¿Hubo problemas?

R.P.: Ninguno, los que hubo se arreglaron con sentido común y el gobernador cumplió su mandato de cuatro años. El radicalismo siguió siendo oposición, dura, y no se comprometió con el oficialismo.

P.: Un paraíso...

R.P.: (sonríe) En la práctica, y por favor no me lo saquen de contexto, el gobernador cuando viajó, viajó por pocos días.

P.: ¿Se anota en la carrera presidencial?


R.P.:
No. Estoy para darle una mano al país. Este país me ha dado demasiado. Soy un empresario que tomo la política como un apostolado. Vivo de mi trabajo, de mis empresas. Fui el empresario más importante de mi provincias hasta que asumí como gobernador. Sigo siendo un empresario importante pero no ya el más importante. Me ha costado mucho estar en política. Nunca cobré el sueldo, siempre lo doné, vivo en mi casa, uso mi auto. Esto, además lo sé, es extremadamente importante para mí, hablo de lo que pase de 2001 a 2003.

P.: ¿Objetivos para ese año?

R.P.:
Si me fijase un objetivo para el año 2003 estaría subordinando algo muy importante a algo menos, personal.

P.: Pero la liga federal de gobernadores que usted coordina sí tiene proyecto...


R.P.:
Ya ha cumplido dos años esa liga de gobernadores. Y no sólo no se desintegró sino que creció y sumó más gobernadores al grupo original, como Rubén Marín o Néstor Kirchner. Por eso es la estructura más dinámica y más consolidada dentro del PJ.

P.: ¿Qué proyecto tiene?

R.P.:
Es muy posible, muy posible que se constituya en una línea interna dentro del justicialismo. No va a tardar mucho en que eso pase.

P.: Más allá de la pelea de partidos, ¿entiende el rechazo del radicalismo ante su elección en el Senado?


R.P.:
De ninguna manera. No tienen nada que temer. Están equivocándose. No hay ningún Parlamento del mundo en que la conducción de las Cámaras esté en manos de la minoría. No se conoce en ningún lado. Por más que le busquen argumentos, lo que piden se da de narices con lo que es el fundamento de la democracia, que es el voto. El peronismo representa una mayoría bastante clara. Si no la ejerciese no cumpliría con su deber ni con el mandato electoral.

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