Con votación ya arreglada, la sesión fue pura oratoria
Rarísima e inolvidable, la sesión del Senado que ayer a las 3.40 terminó aprobando la ley del déficit cero. Durante su transcurso casi nadie habló bien del proyecto, ni peronistas ni radicales, pero al final salió aprobada. El texto de los discursos es para guardar como ejemplo de la distancia entre los dichos y los hechos entre los políticos argentinos de hoy. Esa distancia en la que insisten, y más en tiempo de campaña como éste, es lo que esmerila su popularidad y aleja al común de la gente de la actividad política. El Senado que termina el 10 de diciembre dio un ejemplo de eso. Lo reivindica, por otro lado, su intención de no contradecir el pedido del gobierno de una ley que dice permitirá superar la grave crisis financiera. Aquí los momentos más destacados de esa sesión.
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Jorge Yoma durante su discurso
• A MIAMI VIA LA HABANA
Héctor Maya (PJ, Entre Ríos): El ministro Cavallo decía «yo no les voy a pagar más 11 por ciento». Se avecinaba una disputa de seria confrontación y dignidad, en donde el país no iba a estar a merced de la usura. Sin embargo, nosotros teníamos la duda respecto de si ese «dispare hacia la izquierda» de Cavallo no era una ficción y en ese camino que cruzaba de Chicago y Harvard, amagando ir a Cuba, no terminaría en Miami. Y así ocurrió.
• MOREAU VS. LAS AFJP
Leopoldo Moreau (UCR, Bs. As.): Cuando se decidió semiprivatizar el régimen de jubilaciones y pensiones, ahí el efecto fue todavía peor, porque no solamente hubo una transferencia de recursos del sector público al sector privado empobreciendo al primero sino que, además, Cavallo lo transformó en el principal responsable de la explosión del déficit fiscal, del déficit del sector público. ¡Miren qué perverso es todo esto! Empobrecen al Estado, lo hacen cargar con deudas ajenas, le producen un agujero fiscal fenomenal y, después que lo tienen en el piso, que lo endeudaron y le provocaron el déficit, vienen a decir que el problema de la Argentina es el tamaño del Estado.
L.M.: Todos sabemos que, en realidad, aquí tendríamos que estar discutiendo otra cosa, señor presidente. ¿Saben por qué? No porque lo digamos nosotros. No es que tenemos diagnósticos pesimistas; no es que no tenemos propuestas; no es -como dice el secretario general de la Presidencia-que nos sentamos en las bancas porque no tenemos la responsabilidad de gobernar, pero nos gusta hablar. Todavía estamos esperando el plan de infraestructura y su ejecución, si de hablar se trata. Y además, quiero advertirle que vamos a seguir hablando, no nos vamos a callar ni hasta Navidad ni más allá, porque eso sería un tremendo retroceso.
(...) Un analista de crédito soberano de la calificadora Moody's, un señor llamado Mauro Leos, consideró que la aprobación del proyecto de déficit cero es una condición necesaria pero no suficiente. ¿Saben qué nos está anunciando este señor? Que vienen por más. ¡Vienen por más y éste es el fondo de la discusión! ¡Hoy vienen por los 21 mil millones de dólares del sistema de la seguridad social argentino!
• IGUAL VOY A VOTAR «SI»
En el final justifica el voto a favor del proyecto que le permitió usar más de una hora en TV en directo para castigar un proyecto del cual, según el partido que integra, depende la superación de la gravísima crisis financiera.
L.M.: Tampoco pienso que votando en contra de esta iniciativa resolveremos el problema, porque en términos prácticos, si lo hacemos, quedaría vigente el decreto del Poder Ejecutivo. Es cierto que quedaría en pie con la debilidad propia de un decreto, pero no puedo anticipar cuál podría ser la reacción de la Corte cuando el tema llegue a su consideración. Esta podrá rechazarlo o podrá ocurrir, como dijo el señor senador Yoma, que lo haga un juez de faltas. Pero también puede suceder lo contrario, es decir que frente a las condiciones de necesidad y urgencia y por la misma razón que hoy estamos reunidos -porque si no lo hacemos, se viene el mundo abajo-los jueces actúen de la misma manera y apoyen la norma, porque tienen responsabilidad institucional, porque son seres humanos y, probablemente, porque no desearían aparecer como los que provocaron el default de la Argentina. Entonces, quedaría en pie el decreto. Y si ello ocurriera estaríamos peor.
• LOS EXTREMOS QUE SE ANULAN
Moreau tuvo un solo competidor solvente en cuanto a brillo de orador, el veterano Antonio Cafiero. Miembro de un bloque peronista disidente, también votó en contra el proyecto pero con el añadido de proponer un paquete de impuestos a negocios financieros que fue rechazado.
Antonio Cafiero (PJ, Bs. As.): A los operadores del mercado, que están siguiendo este debate tan ansiosamente como los jubilados y los empleados públicos, y que están pensando qué posición tomarán a partir de las 8 o 9 del próximo día, les diría que no crean demasiado en el discurso de la izquierda progresista del radicalismo, cuyo propósito es más bien de tipo mediático. Mi experiencia me dice que, generalmente, este tipo de discurso termina por coincidir con los intereses del statu quo y que se anula. Por lo tanto, les diría que no tomen decisiones apresuradas.
• INVENTAMOS MAS FRASES
Como avanzaba la madrugada Cafiero introdujo algo de humor explotando la pasión criolla por inventar terminologías rimbombantes.
A.C.: Fíjense los términos que en este año y medio han aparecido y que antes no existían. Alguien se acuerda cuando se llenó la Capital de afiches que decían: «Llegó el blindaje, salarios y trabajo para todos». Algunos creían que era una persona que se llamaba blindaje; sin embargo, era una forma de denominar a la masa de créditos con la cual tendríamos todos los problemas solucionados. Pero después no alcanzó e inventamos la palabra «megacanje». Todo se hizo mega, grande, macro. También encontramos la expresión «pacto de la independencia», aunque no sé cómo nos atrevemos a hablar de la independencia. Esto no es culpa del gobierno de De la Rúa sino de un proceso que nos invadió a todos, pero lo cierto es que la Argentina nunca ha sido más dependiente que en este momento, a punto tal que estamos sesionando bajo la mirada muy exquisita, certera y condiciona-dora de los órganos internacionales y no sólo los públicos sino también los privados, como los bancos y los fondos de inversión. Y ahora hemos inventado el déficit cero. (...) Obviamente, esto es muy creativo. Los argentinos no tendremos suerte en equilibrar el balance de pagos o el fiscal, pero sí en crear términos que sugieren situaciones de satisfacción como «megacanje», «blindaje» «empalme» y «déficit cero». No tendremos muchas divisas, pero terminología creativa tenemos y de sobra, ya que en el mundo se preguntan qué es blindaje o megacanje, porque al déficit cero lo conocen, aunque no lo practican.
• GALVAN VS. LOS DESERTORES
El radical riojano Raúl Galván, uno de los que defendió la ley que iba a votar, apartándose de la tendencia general, aprovechó para castigar al representante del Frepaso Pedro Del Piero, que faltó a la sesión. Su jefe, Chacho Alvarez, fue quien promovió la salida de Galván de la jefatura del bloque UCR del Senado, pérdida de la que Galván nunca se recuperó.
Raúl Galván (UCR, La Rioja): Señor presidente: no soy un visionario pero estoy viendo el fondo del abismo.
(...) A nosotros -los radicalesnos puede ir mal. Pero estoy seguro de que a los justicialistas no les va a ir mejor, porque los mercados no son peronistas ni radicales...
José Luis Gioja (PJ, San Juan): Son del Frepaso (risas).
R.G.: Ni menos de ellos. Los mercados tampoco son de los desertores. Acá tendrían que estar presentes responsables que hoy no se encuentran. Seguramente mañana andarán detrás de un canal de televisión, para que les maquillen la hipocresía y puedan decir que estuvieron en contra de este proyecto. ¡Porque no han tenido las pelotas de sentarse ahí (el señor senador Galván señala la banca vacía del señor senador Del Piero) y oponerse a la sanción de este proyecto de ley! Esa es la situación, señor presidente. Y vuelvo a Cicerón: «Catilina está en las puertas de Roma y deliberamos». No sé si aun votando esta ley, llegaremos a tiempo (aplausos en las bancas).




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