20 de junio 2002 - 00:00

Confirmó ayer Solá que buscará la reelección

Buenos Aires - Felipe Solá blanqueó ayer en público lo que hace rato confiesa en privado: que en 2003 -o cuando sean las próximas elecciones- buscará su reelección como gobernador de Buenos Aires .

Lo hizo con diplomacia. «Esto no es una obsesión, es un deseo», dijo ayer y argumentó: «Tenemos planes de largo plazo y la provincia necesita tiempo para hacerlo. Y, por supuesto, que me gustaría continuarlos».

Hasta ayer, Solá se debatía entre dos fuegos: de un lado, la crisis social que no soporta mezquindades políticas -como especular sobre candidaturas-; y del otro, la estrategia duhaldista para expulsarlo de la provincia.

A esto último -se enojan en La Plata- responde la persistente versión que lo señala como segundo en una fórmula presidencial encabezada por el santafesino Carlos Reutemann (a los felipistas les molestan hasta las encuestas que manda hacer el Presidente midiendo la dupla Reutemann-Solá).

Pero lo segundo se impuso sobre lo primero: aunque todavía considera «una frivolidad» hacer especulaciones electorales en un marco social tan agitado, Solá se decidió a contrarrestar la táctica duhaldista.

Y el debut de ese esquema fue ante Eduardo Duhalde en la reunión que a solas mantuvieron el martes por la tarde. Allí el Presidente le aconsejó hacer dúo con Reutemann, pero Solá rechazó la invitación. A nadie escapa que la intención de Duhalde es «despejar» la provincia para desembarcar como gobernador o, si otro figura en la nómina de autoridades, gobernador en las sombras, cuando se le termine el interinato presidencial.

Y son muchos los que se anotan en ese esquema: la primera dama
Chiche Duhalde, el diputado Osvaldo Mércuri, el intendente de Merlo Raúl Othacehé y hasta, quizá, el secretario de Seguridad Juan José Alvarez.

Pero Solá, jura y perjura, está dispuesto a competir.
«Felipe es el mejor candidato del peronismo en Buenos Aires», se exceden en La Plata los hombres del gobernador para enfurecer a los duhaldistas. «Y vamos a dar pelea.»

Ayer, Solá salió de la trinchera y quedó expuesto a los golpes: ahora, como un boxeador, pondrá a prueba su capacidad de asimilación y supervivencia. También de ataque.

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