Congreso, cerrado, para eludir críticas

Política

El kirchnerismo optó ayer por cerrar la Cámara de Diputados para evitar una sesión donde la oposición tenía preparada una batería de denuncias contra Felisa Miceli y Romina Picolotti y pensaba presionar, además, con una declaración de emergencia energética en todo el país. El bloque oficial no tenía instrucciones ni elementos para afrontar una andanada de cuestionamientos donde se habían anotado todos los bloques de la oposición.

«Cerramos el Congreso para que no haya campaña sucia», bromeaban los kirchneristas, mientras dejaban a la oposición sin quórum, «no vamos a permitir que conviertan a la Cámara en un espacio político para hacerle el juego a la oposición para que dispare contra el gobierno».

Quedaban así en el camino un proyecto de declaración de la emergencia energética en todo el país por un año, que impulsan los neuquinos Alicia Comelli y Hugo Acuña, ambos del MPN, y otro del radical Miguel Ángel Giubergia, vicepresidente 1º de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara baja, que establece, además, la creación de una Comisión Bicameral de Seguimiento de la Crisis Energética, algo absolutamente incompatible con la negativa del gobierno a reconocer la existencia de una emergencia.

  • Temas pendientes

    Entre los temas de la sesión que quedaron sin tratamiento figuraban tipificar el delito de desaparición forzada; dos proyectos de reforma de contrato de trabajo; la implementación de variantes en la ley de pymes; y una modificación del Código Aduanero sobre la importación de mercadería falsificada y la jura del reemplazante de Mauricio Macri, Julián Obiglio, que ahora deberá pasar al final del receso por vacaciones de invierno.

    Así, sin temas claves para debatir en el recinto el kirchnerismo prefirió evitar los pedidos de interpelación a Miceli, una decena de solicitudes de informes y citaciones sobre las acusaciones a Picolotti por uso de fondos de la Secretaría de Medio Ambiente, y el debate de fondo sobre la crisis energética. Se cerró así la Cámara de Diputados, al menos por dos semanas -de hecho el Senado ya está en receso- tiempo suficiente, al menos, para que amaine el frío y el gobierno pueda mostrarse más aliviado por la falta de luz y gas, sobre todo en la Capital.
  • Dejá tu comentario