Roberto Lavagna llevó anoche sus preocupaciones al vicepresidente de la Corte, Eduardo Moliné O'Connor, sobre las consecuencias que podría traer si se avala en la más alta instancia jurídica la inconstitucionalidad de la pesificación. El problema no es menor y desde el mismo Tribunal -aun antes de esta reunión- se tomó conciencia de que un fallo de la Corte que volteara la devaluación de Eduardo Duhalde traería consecuencias impensadas para el país, tanto en los contratos civiles a partir de enero en adelante como en la relación con los organismos internacionales de crédito. Ese fue el mensaje que quiso transmitir el ministro de Economía.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Tanto Lavagna como Moliné O'Connor -el juez de mayor diálogo con el gobierno- llevaron a sus cuadros técnicos para acompañar los argumentos políticos con la contundencia de los números. El juez se habría comprometido a trasladar esta inquietud a sus pares de la máxima instancia que se encuentran -muchos de ellos- seriamente irritados por la indefinición del juicio político en su contra, que los pone en virtual estado de comisión. De todos modos, los ministros judiciales se encargaron ayer de reiterar su desmentida de la semana pasada de que exista un criterio político para el manejo de las causas y sólo quieren una definición del Congreso: por sí o por no de mantener la acusación en su contra.
De todos modos, el pedido de Lavagna será tratado el próximo jueves, cuando la Corte celebre su habitual reunión de los martes, ya que Adolfo Vázquez -hoy parte junto a Nicolás Reyes a la Antártida en viaje oficial para supervisar esa jurisdicción judicial que depende de la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia- se comprometió a estar presente pasado mañana en Buenos Aires para asistir al cónclave de los jueces. Si bien, hasta anoche, son sólo dos los casos que tienen en la Corte que involucran la pesificación -casos de Chubut y Río Negro-, en Economía se teme que se produzca una avalancha de casos similares que darían por tierra con la política económica de Duhalde y con esta precaria estabilidad que dice haber logrado el propio Lavagna.
Como anticipó este diario, son seis las voluntades que habría en la Corte en favor de mantener la dolarización de un plazo fijo de un millón de dólares y el cobro de una indemnización por una cifra sensiblemente inferior. Pero aún había dudas de las posiciones de Carlos Fayt y Augusto Belluscio, que podrían ser arrastrados por el voto de Antonio Boggiano.
Dejá tu comentario