22 de noviembre 2011 - 14:42

Cristina adelantó el eje de su próximo mandato y lo definió como la etapa de la "sintonía fina"

Cristina de Kirchner en el cierre de la conferencia anual de la UIA.
Cristina de Kirchner en el cierre de la conferencia anual de la UIA.
Ante un auditorio desbordado de empresarios, funcionarios y sindicalistas, Cristina de Kirhcner anticipó el eje económico de su nuevo gobierno. A la nueva etapa que comenzará con la reasunción del 10 de diciembre próximo la bautizó como de "sintonía fina", basada en una fuerte inversión en innovación productiva.

Para concretar su proyecto, la mandataria reclamó a los hombres de negocios que reinviertan sus utilidades empresarias en el país y que equilibren sus balanzas comerciales. A cambio, se mostró dispuesta a discutir una redistribución de los subsidios y el nivel de la inflación. Rechazó un ajuste en el tipo de cambio flotante administrado y descartó que el Gobierno impulse una ley para impedir el envío de remesas al exterior.

"Quiere referirme a cómo seguimos", dijo al inicio de su anticipo en materia económica para el período 2011-2015, para luego agregar que "lo que nos va a dar el salto cualitativo es cuánto seamos capaces de hacer en cuanto a inversión en innovación".

"La definiría como la etapa del desarrollo, como dijo De Mendiguren, pero quiero ir un poquito más: la definiría como la etapa de sintonía fina. Hasta ahora hemos hecho referencia a las pequeñas, medianas y grandes empresas, pero ahora hay que centrar a cada uno de los sectores en cuanto a la competitividad de cada empresa, solo sustentable con políticas de inclusión", continuó.

La jefa de Estado recomendó no buscar competitividad por salarios o subsidios y dijo que "lo que vamos a tener que medir en este mundo es que cada empresa tenga una utilidad estándar" porque, según confesó, "me molesta que si esa utilidad está por arriba del estándar internacional".

Además, reflotó la idea del Pacto Social y abogó por un gran acuerdo entre el Gobierno, ejecutivos y sindicatos. "Hay que innovar los comportamientos de cada uno de los sectores, los empresarios, los trabajadores y el Estado, como tercer actor de esa trilogía, actuación tripartida, que ha sido una de las claves del modelo de crecimiento".

En su exposición, la Presidente sostuvo que hay que comenzar con la etapa de la sintonía fina: "Ya no va más con la definición de pequeña, mediana y gran industria, hay que ver en los grandes, como temas de inversión, subsidios y utilidades", afirmó.

"De las utilidades, que no se habla, también tienen que ver con la economía. Se intentan no tocar utilidades, fundamentales para el sector financiero y que la crisis la paguen los que menos tienen, y eso termina como la Argentina en el 2001 con la masa pegando en la pared", advirtió.

Para la mandataria, el eje de la nueva etapa es "hablar" con las grandes empresas para equilibrar la balazas comerciales y dio como ejemplo las automotrices, que reinvierten sus utilidades en el país, en lugar de remitir sus remasas a las casas matrices.

En la misma línea del diálogo, la Presidente se mostró predispuesta por primera vez a discutir medidas para frenar el alza del costo de vida. "No quiero discutir ni pelar con nadie, solo digo lo que hay que hacer para que este crecimiento siga adelante (...) y así poder hablar de inversión, de inflación".

"Nuestro modelo es un modelo de crecimiento y no de metas de inflación. El modelo de metas de inflación es el de consenso de Washington que llevó a la destrucción" a la región, manifestó en referencia a América latina. "Vamos a hablar de estos temas sin tabúes", prometió.

Por otra parte, descartó que desde el Gobierno se impulse una ley que impida a las empresas remitir ganancias al exterior. "Me preocupa los tontos que pueden creer que después de ocho años podamos hacer algo así", dijo, y agregó: "Miren cual ha sido el comportamiento de nuestro gobierno en otras crisis". 

"No hay que enojarse, no hay que hablarse por los diarios. Cuando uno quiere arreglar las cosas debe tomar el teléfono y llamar o visitar el despacho de un funcionario y listo" completó.

La Presidente llegó a las 12.45 al Salón Pacífico del hotel Hilton, en el barrio porteño de Puerto Madero, para cerrar la 17° Conferencia Industrial, organizada por la Unión Industrial Argentina (UIA). Cristina habló luego del vocero del evento, Luis Ureta Sáenz Peña, y tras el discurso del titular de la Unión Industrial Argentina, José Ignacio de Mendiguren.

Sobre el escenario del salón principal del Hilton, la acompañaron el ministro de Economía y futuro Vicepresidente, Amado Boudou, el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, la ministra de Industria, Débora Giorgi, y Ureta Sáenz.

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