8 de febrero 2008 - 00:00

Cristina a CTA: sólo promesas de "diálogo"

Cristina de Kirchner recibió ayer a la cúpula de la Central de Trabajadores Argentinos. HugoYasky tomó café, pero no pudo llevarse la promesa de que reconocerán legalmente a sucentral obrera paralela.
Cristina de Kirchner recibió ayer a la cúpula de la Central de Trabajadores Argentinos. Hugo Yasky tomó café, pero no pudo llevarse la promesa de que reconocerán legalmente a su central obrera paralela.
Fueron dos horas de espadeo de tribuna, genérico, sin precisiones. Cristina de Kirchner recibió ayer en la Casa Rosada a la cúpula de la CTA, cita que marcó el regreso de esa central a la negociación directa con el gobierno. No ocurría desde hacía tres años.

Encabezados por Hugo Yasky, al que escoltan en la jefatura Pedro Wasiejko ( Neumáticos) y Pablo Micheli (ATE), la comitiva ceteísta se apareció con una agenda abultada donde, como ejes, sobresalían el pedido de libertad sindical y un cambio en la distribución del ingreso.

Entraron con las manos llenas de preguntas; se llevaron, como único compromiso válido, la decisión presidencial de entablar un «canal de diálogo» duradero a través del cual la CTA, al igual que sus primos de la CGT, puedan negociar con el gobierno.

Existió, es cierto, el valor del gesto: como Néstor Kirchner al principio de su gobierno, Cristina accedió a recibir a la CTA en igualdad de condiciones respecto de la conducción cegetista de Hugo Moyano. A su marido le duró menos de un año; ¿cuanto resistirá ella?

El encuentro generó intriga entre los moyanistas, que esperaban, ansiosos, los resultados del encuentro. A pesar de eso, en la CGT se mantiene firme el convencimiento de que la Casa Rosada no habilitará el reconocimiento legal para la central paralela.

Por lo pronto, la Presidente escuchó cómo Yasky, y luego Wasiejko y Micheli, planteaba sus dudas sobre el alcance del «modelo» que junto con su esposo defienden en todos los atriles. Los visitantes hablaron de cambiar la matriz distributiva con un shock de distribución.

A su turno, Cristina defendió los indicadores sobre mejora de los salarios y reducción del desempleo, y habló de un proceso paulatino.

¿Sobre el planteo de libertad sindical y personería para la CTA?. Cero. «Ese asunto se debe canalizar a través del Ministerio de Trabajo», pateó la pelota al campo de Carlos Tomada.

No fue un dato festejado por los ceteístas que ven a Tomada como el más activo lobbysta a favor de una sola central gremial. Así, de hecho, lo interpretaron anoche los voceros de la central paralela. «Allí (por Trabajo), el trámite está prácticamente cerrado.»

«Sé que hay sectores que se oponen», dijo la mandataria al planteo específico. A la salida, Micheli arrimó su visión: «Si bien hay apoyos, hay muchos que se oponen, hay grupos económicos que se oponen y es de público conocimiento que hay sectores de la CGT que también lo hacen».

«Es importante que la Presidente haya reconocido la necesidad de que existan ámbitos de interlocución», dijo Yasky al finalizar el encuentro del que, además de la Presidente, participaron el ministro Tomada y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.

  • Metafórico

    Sin embargo, el diálogo fue, al menos en la primera etapa, casi metafórico: ninguna respuesta precisa ni, mucho menos, de concreción sobre algunos de los planteos acercados por Yasky y sus laderos.

    Ni siquiera la Presidente arriesgó una frase redonda cuando habló de salarios. Admitió que hay algunas tensiones, pero las justificó diciendo que la mejora de la actividad y la reducción del desempleo incentivan la conflictividad laboral en materia de discusión salarial.

    No se habló de «techos». En tanto, desde la CTA se pidió que se mantenga en sesión el Consejo del Salario. «No sólo le pedimos que convoque al Consejo del Salario, sino también que haya continuidad para que aquellos que no tienen convenio o paraguas tengan la posibilidad de mejorar su salario», explicó Yasky.
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