Cristina defendió el tipo de cambio y prometió ley de ART para 2013

Política

En un discurso por cadena nacional y ante más de 1.500 de empresarios e industriales, la presidente Cristina de Kirchner ratificó el rumbo económico que denominó como "modelo político" al defender el tipo de cambio administrado y las restricciones a las importaciones como vitales para lograr industrialización plena. Además prometió para el próximo año una nueva ley de ART y propuso que los montos indemnizatorios se actualicen anualmente en el Consejo del Salario.

La jefa de Estado organizó una cena por el Día de la Industria en Tecnópolis donde reclamó a los empresarios "reinversión de utilidades", "afinar el lápiz con los márgenes de utilidad" y que "sigan apostando a la Argentina ya que tendrán en el gobierno a un aliado". "En la Argentina no tenemos un modelo económico, sino un modelo político", sostuvo al hablar en la megamuestra ubicada en Villa Martelli.

"Cada país elige un proyecto, que no puede ser otro que la reindustrialización", dijo Cristina, quien fustigó las campañas de la última dictadura en las que se hablaba mal de la producción nacional y se alentaba la importación.

"Estamos en el buen camino y los empresarios deben saber que son una parte fundamental para seguir construyendo. Han sido muy beneficiados por este proceso que se inició en el 2003", sostuvo y garantizó que su gobierno seguirá "defendiendo el trabajo y la industria nacional a rajatabla, contra viento y marea".

Desde temprano comenzaron a poblar el predio donde se realizó la cena anual empresarios, políticos y gremialistas. La UIA, presidida por Ignacio de Mendiguren estuvo completa, tanto en los cuadros directivos como los provinciales. A diferencia de otros años hubo más heterogeneidad entre los hombres de negocios pues se pudo ver a Jorge Castillo el dueño de "La Salada", quien se mostró contento por la invitación. 

Los gobernadores y el Gabinete nacional, que estuvo completo, oficiaron de anfitriones en las mesas donde se pagó $ 1000 el cubierto. Para matizar la espera los asistentes degustaron bocaditos, empanadas, vinos y gaseosas. Antes de la llegada de Cristina se podía ver charlando animadamente sentados en unos "puf" al gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, junto a la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, y su par de Turismo, Enrique Meyer.

En el salón también estuvieron desde temprano los titulares de Economía, Hernán Lorenzino; de Salud, Juan Manzur; el secretario de la Presidencia, Oscar Parrilli; el viceministro, Axel Kicillof y el vicepresidente de la Nación, Amado Boudou. Cuando llegó la jefa de Estado el todos los funcionarios de primera línea ya estaban en sus asientos.

En cuanto a los sindicalistas el titular de la UOM, Antonio Caló, fue quien se llevó todas las miradas. Esquivo y sin ánimo de hablar sobre su candidatura a la CGT oficialista dejó en claro que "está a disposición" del comité tras los rumores sobre una conducción colegiada. Lo único que confesó a ámbito.com fue: "Nunca estuve enfermo (con relación a que se decía que se bajada de la candidatura por problemas de salud) tengo una salud de fierro (sic)".

El extitular de la UIA y Presidente de la Cámara de la Industria del Plástico, Héctor Méndez, dijo estar asombrado del nivel de la organización del evento. Es que hubo muchos jóvenes de ceremonial que acompañaban a los invitados hasta sus mesas y estaban al tanto de los detalles. El empresario en diálogo con este medio también descartó que los industriales estuvieran molestos por compartir el evento con otras entidades y dijo "estaba en cama, enfermo pero decidí venir porque consideré que es una convocatoria muy importante".

Por su parte Ignacio De Mendiguren, también desestimó categóricamente que la entidad estuviese molesta por la decisión del Gobierno nacional de hacer un acto sin que los industriales fuesen protagonistas excluyentes. "No faltó nadie", aseveró, de hecho se pudo ver a Cristiano Ratazzi (FIAT), Federico Nicolshon (Ledesma), José Luis Basso (Basso valvulas), Luis Sacco (UIA), Daniel Funes de Rioja (COPAL), Horacio Martínez (naviera), estaban casi todos los principales directivos de entidad. También asistió Roberto Uriquía (Aceitera Deheza) Humberto Romero (Hidrovía) y representantes de la industria celulosa, papelera, plástica, marroquinería, entre otras.

Flotación administrada

En un párrafo especial de su discurso Cristina aseguró que "el tipo de cambio no está retrasado" y que la política de flotación administrada es la que "nos ha permitido tener este crecimiento que hemos tenido".

"Es clave para la industria que nosotros sigamos con el proceso de sustitución de importaciones, y necesitamos un tipo de cambio de equilibrio que no permita perder poder adquisitivo y permita a los industriales seguir adquiriendo equipos durables", subrayó la Presidente.

Usando las palabras en las que De Mendiguren dijo que la industria local posee algunos sectores "una matriz productiva muy dependiente de las importaciones", Cristina le dio la razón pero le replicó que "un aumento del dólar va evidentemente en contra de reconvertir esa matriz porque se va a producir un efecto neutro o negativo para aquellos que quieran seguir sustituyendo importaciones". La jefa de Estado, de esta manera mandó un mensaje claro a aquellos sectores industriales que por lo bajo se quejan que el tipo de cambio ya no es competitivo porque los costos han aumentado producto de la inflación y por ende la competitividad se vio reducida.

Cristina enfatizó que un aumento desmedido del dólar puede afectar de sobremanera a esos sectores, "sobre todo en un mundo donde nos van a competir por precio y por volumen". Y subrayó que "cuidar el tipo de cambio es seguir en el camino de la flotación administrada".

"Con un tipo de cambio alto favorecemos al sector más primario de la producción argentina, que no necesita un tipo de cambio más competitivo porque realmente este tipo cambio es súper competitivo para sus propios costos operativos", afirmó en relación al agro.

En otro tramo de su discurso, Cristina se mostró sorprendida "cuando desde algún sector gremial se pide otro tipo de cambio y devaluación". Este pedido se le atribuye al líder de la CGT Azopardo Hugo Moyano y sin mencionarlo -irónicamente- dijo que no entendía esos motivos porqué "una devaluación afecta directamente a los salarios de los trabajadores".

Ley de ART

La novedad de la noche pasó también por la iniciativa de avanzar en una nueva ley de Accidentes de Trabajo y propuso "actualizar los montos indemnizatorios de los accidentes de trabajo y que se resuelva una vez por año la cada reunión del Consejo del Salario (Mínimo Vital y Móvil)".

De esta manera se podrá "eliminar el mecanismo de la doble vía, para terminar con la litigiosidad, porque normalmente la parte del león se la quedan los estudios jurídicos", lanzó. Desde las mesas los empresarios e industriales aplaudieron y se mostraron conformes con las palabras de la Presidente. "Con esta propuesta vamos a tener ley seguro", se entusiasmó un importante industrial.

En lo que se interpretó como un fuerte respaldo al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, la jefa de Estado defendió las trabas a las importaciones al tiempo que mirando a los industriales les decía que era el mejor instrumento para desarrollar la industrial nacional al tener que sustituir importaciones, no solo eso, en otro párrafo defendió la política de "si tenés que importar, otro tanto tenés que exportar" al sostener que esta medida que se le impone a los empresarios "es para beneficio de todos".

La defensa al funcionario fue más allá, la mandataria contó que el fin de semana leyó que un importante cineasta (Eliseo Subiela) se quejaba que por las trabas a las importaciones no podía traer al país equipos de filmación. "Lo llamé a Moreno y le dije que se comunique con él para ver de solucionar el problema ¿y saben que pasó? el cineasta no había ni siquiera iniciado el trámite". Explicó que el referido director de cine directamente no intentó importar los equipos por el consejo de un despachante de aduana, asimismo negó que existieran problemas por las trabas en el ingreso de medicamentos. "Sería casi absurdo pensar que se negara o hubiera restricciones a la importación de medicamentos".

Moreno era uno de los funcionarios más requeridos por los empresarios que se le acercaban para dar sus tarjetas e incluso sacarse fotos.

En suma, Cristina garantizó seguir defendiendo el trabajo y la industria y aclaró que este año se crecerá menos que otros, pero que "los números nos están indicando que vamos a enfrentar el 2013 con mayor fortaleza".

Sobre el final les volvió a reclamar a los bancos que deben completar antes de fin de año el porcentaje de préstamos que deben destinar a las pymes por disposición del Banco Central. "Los bancos han cumplido en algo más del 10%, de los $ 14.800 millones que deben prestar, llevan poco más del $ 1.500 millones", sostuvo.

• Agasajo

Cena ofrecida por la Sra Presidenta de la Nación en conmemoración por el Día de la Industria, podía leerse en los menús que degustaron los más de 1500 comensales. La mayoría de los presentes destacaron la organización y la decoración, pues el tono intimista dominó la escena acompañado por un conjunto de cuerdas que tocaban música clásica, tango y temas más populares. En el salón podía verse candelabros de caireles coronados con velas, flores blancas (las favoritas de la anfitriona) y árboles de duraznos y cerezos estratégicamente ubicados. Las felicitaciones se las llevaron el secretario de presidencia Oscar Parrilli y Javier Grossman.

El menú estaba compuesto por una entrada de salmón confit acompañado por ensaladas y caviar, un plato principal de cordero patagónico y un postre elaborado con helado y frutos del bosque acompañados por vinos argentinos de alta gama. El catering estuvo a cargo de la firma "Eat" que se presenta como "una comida de autor, moderna y de diseño".

Cerca de medianoche Cristina se retiró luego de haber estado más de dos horas en la cena. Los invitados por su parte recibieron a su salida una bolsa con publicaciones con sello de Presidencia donde se exaltaba el rol de la industria.

Se estima que más de 1.500 empresarios nacionales asistieron a la celebración convocada por el Gobierno. Además de autoridades nacionales y provinciales participaron líderes y miembros de la Unión Industrial Argentina (UIA), la Confederación General Económica (CGE), la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la Confederación General Empresaria de la República Argentina (CGERA) y la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME), entre otras entidades.

Colaboración: Diego González

Dejá tu comentario