24 de noviembre 2011 - 00:25

Cristina no está dispuesta a que se discuta su autoridad

Cristina de Kirchner.
Cristina de Kirchner.
El lunes el ministro de Planificación, Julio de Vido anunciaba acompañado de Mariano Recalde un plan para mejorar la eficiencia y hacer más eficiente a Aerolíneas. En este plan se incluyó la racionalidad en el gasto público y por esta razón se prevé un análisis de todas las rutas y dar de baja aquellas que no sean rentables. En ese momento, el propio Recalde admitió que el déficit de este año era superior al esperado y anticipó que el previsto para el 2012 será similar al correspondiente a este ejercicio, es decir unos u$s 400 millones.

El otro punto del plan consistió en una serie de medidas que afectan a los gremios con el objetivo de "lograr más eficiencia y ser competitivos a nivel internacional", explicó el titular de Aerolíneas Argentinas. Las medidas, entre otros representan un aumento en las horas de vuelo y menos tiempo de descanso equiparándolos con los convenios internacionales.

El anuncio en algunas fuentes cercanas al poder fue interpretado como que la presidente Cristina de Kirchner estaba disgustada con Mariano Recalde y con "La Cámpora". Sin embargo, no hizo falta que termine la semana para Cristina, en un duro discurso haga saber a todos que Recalde cuenta con todo el apoyo presidencial y los "jóvenes" (por La Campora) también. "No lo puso el espíritu santo, lo nombró esta Presidenta", refiriéndose a Recalde. Además, y como para que no queden dudas afirmó que todas las medidas anunciadas para Aerolíneas el lunes, "fue elaborado y me fue consultado paso por paso en Olivos antes de ser enunciado, que nadie confunda a nadie, la que decida es esta presidente por mandato popular", enfatizó.

Si bien cuestionó que se critique a otros gremios como a Asociación de Personal Técnico Aeronáutico (APTA) comandado por Ricardo Cirielli y el que dirige Jorge Pérez Tamayo de pilotos de Aerolíneas (APLA), la jefa de Estado se ocupó de contarle a todos los "boicot" y la "falta de voluntad para trabajar" de algunos gremios.

Para obtener el apoyo popular en esta cruzada contra gremios "díscolos" o los trabajadores que no honren su trabajo, la primera mandataria se ocupó de detallar los sueldos mensuales promedios de todas las categorías de trabajadores. Los que menos perciben son los maleteros y el personal de mostrador con unos $ 11.500 pesos; afiliados al gremio de Cirielli $16.600; personal jerárquico: $21.000, personal de abordo: 12.700 y finalmente los Pilotos: $37.800. Además se incorporó más de personal.

En tanto, el Estado -es decir todos los argentinos- o como dijo la propia Cristina incluso aquellos que nunca viajaron, ya han invertido solo en infraestructura unos u$s 1.450 millones desde el 2008 hasta la fecha incrementándose la flota en un 8%

Caber recordar que el Gobierno había solicitado a la Justicia en el suspenderle la personería gremial a APTA que preside Cirielli, pedido que por el momento no fue concedido aunque el fallo del Fiscal General fue crítico hacia la actitud sindical.

Se sabe que a la presidente Cristina de Kirchner le enoja y mucho ver "maltratos para con los usuarios" en general. Por esta razón, es que en el discurso de hoy, criticó la actitud de los trabajadores del subte que se negaban a cargar la tarjeta SUBE por padecer de "tendinitis". De más esta decir que los conflictos en Aerolíneas, línea que su Gobierno rescató para el Estado, la enoja aún más. Por esta causa, explican el Rosada, la jefa de Estado, no solo respaldó a Recalde y a La Campora y al plan para ser más eficiente a la empresa sino que, conciente que la lucha gremial no cesará buscar obtener el apoyo y la indignación de los argentinos.

El mensaje a Cirielli fue que la idea "no es confrontar, la idea es convencerlo para que trabaje". Un pedido, que la gente que escuchó el mensaje presidencial, encontrará de por sí absolutamente lógico especialmente luego de haberse enterado de los sueldos que ganan, explican no sin ironía en el entorno presidencial. Previamente Cristina recordó el voto "no positivo" de Julio Cobos en el conflicto con el campo, si bien lo hizo para repasar los tiempos difíciles que le tocó atravesar a su gestión, también buscó refrescar los distintos "boicots" que enfrentó su mandato.

Dando a entender que los gremios díscolos estaban pensando "arruinarle a los que viajan en avión el fin de semana largo", Cristina le preguntó a Recalde "¿que pasará este fin de semana?, ¿se romperá un avión?, tendrán colitis?"

Finalmente cerró con una frase que es difícil que alguien esté en desacuerdo, "a todos ustedes les quiero pedir que trabajen. Para que todo lo que me dijeran el 21 de julio de 2008 en la Casa Rosada se cumpla. Demuestren que Aerolíneas Argentinas somos todos", concluyó.

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