21 de agosto 2013 - 10:05

Cristina prometió a empresarios y sindicalistas tocar Ganancias

Cumbre en Río Gallegos.
Cumbre en Río Gallegos.
"Hay voluntad de solucionar lo de Ganancias", dijo Eduardo Eurnekián, titular interino de la Cámara Argentina de Comercio al término de la reunión que duró más de tres horas. El empresario reveló que fue la presidente Cristina de Kirchner quien manifestó su "deseo de solucionar" el reclamo para subir el piso de Ganancias. "Se habló de gravar la renta financiera, tema que se va a estudiar. La reunión fue muy positiva y hubo más coincidencias que diferencias", dijo el representante de la CAC.. El problema, según expuso con sinceridad la jefa de Estado, es que eliminar o reducir este tributo "sería una pérdida importante para el fisco".

Admitió que estuvo evaluando gravar la renta financiera pero lo que se puede recaudar por este concepto "es muy poco". Al respecto, hace unas semanas atrás el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray opinó que elevar el mínimo no imponible afectaría la recaudación impositiva porque por este impuesto "la AFIP recauda unos $ 54.000 millones, mientras que por el impuesto a las transacciones financieras se llegaría a unos 5.500 millones de pesos", explicó el funcionario. Este monto sería, señaló, siempre y cuando se aplicara una tasa promedio del 15% a las operaciones financieras según el proyecto del diputado Héctor Recalde.

Sin embargo, con sorpresa los empresarios y banqueros escucharon que Cristina les anticipó que no quiere "aplicar un impuesto a los depósitos fijos, sería castigar al ahorro de los argentinos", lo que provocó el alivio del titular de ADEBA, Jorge Brito, y de ABA, Claudio Cesario. Aunque reconoció que "estoy contemplando gravar las acciones". De todas maneras insistió en la necesidad de compensar fiscalmente el desbalance que provocaría la medida aunque a los asistentes, en particular a los sindicalistas, les quedo claro que "existe la voluntad política de solucionar esta demanda".

Abierta a sugerencias le encargó al sector financiero que evalúen el tema aunque el resto de los asistentes también tomaron nota del pedido.

Por su parte, la primera mandataria en declaraciones periodísticas antes de partir rumbo a Buenos Aires admitió que su intención es contemplar el pedido del impuesto a las ganancias pero advirtió que "lo que es importante es no desfinanciar al Estado" aunque no cerró el tema al indicar que "lo vamos a abordar oportunamente con la misma responsabilidad con la que venimos haciendo hace 10 años".

Para la jefa de Estado el encuentro fue "excelente" y "muy productivo" y comentó que les pidió que "dijeran lo que pensaban" lo que dio a lugar a que se hablara de "todos los problemas". Satisfecha con el resultado prometió que "las vamos a repetir más seguido, pero vamos a conformar mesas sectoriales".

El titular de ADEBA, Jorge Brito, dio más detalles al confirmar que se acordó otro encuentro con la jefa de Estado para dentro de "un mes" para avanzar con el seguimiento de los temas que se trataron en la reunión. La intención es "hacer comités de cada tema y volver a juntarnos en un mes nuevamente". El banquero resaltó la importancia de que "haya una mesa de diálogo" con la Presidente.

"Fue una charla donde todos pudieron expresarse y decir lo que pensaban y nosotros expusimos los números de lo que son importaciones y todos aceptaron que había un sobre stock de insumos", dijo Cristina. El tema de las dificultades para importar, si bien se mencionó no hubo demasiadas precisiones y, en este sentido, contribuyó la ausencia del secretario de Comercio, Guillermo Moreno que fue interpretado por los empresarios como una señal de distensión entre el Gobierno y los empresarios.

El que adjetivó el clima de la reunión fue el titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Héctor Méndez, cuando lo definió como "positivo" y donde "hubo buena onda". A pesar que la jefa de Estado previamente los había acusado de "que ganaron mucha plata y por lo tanto "son todos empresarios k" o retrucarles las críticas que escucha respecto al tipo de cambio o las trabas para importar. Si bien se habló del cepo cambiario a los asistentes les quedo bien claro que Cristina "no va a cambiar el rumbo".

La preocupación por el artículo 20 de la Nueva Ley de Mercado de Capitales que tanto preocupa a los empresarios prácticamente no se conversó como asimismo se sobrevoló el tema del tipo de cambio. La competitividad fue uno de los puntos que más se abordó y se quedo en seguir analizando sector por sector los eventuales problemas que pudieran existir.

A las quejas por las limitaciones al acceso de divisas, la jefa de Estado respondió con los siguientes datos: "Tenemos más de 6 mil millones de dólares por turismo y Brasil tiene 12.000, siendo que es una economía más voluminosa e importante", dijo. Indicó luego que el turismo representa "casi el 10% de lo que se comercializa en el Mercado Único de Cambios y las importaciones representa el 70%, son números tan concretos".

A la Presidente se la notó satisfecha del resultado del encuentro porque "todos" los dirigentes presentes "reconocieron los números de la economía".

En ocasión del discurso que brindó durante el acto de adjudicación de las represas hidroeléctricas, Cristina comparó la economía de Canadá y Australia con Argentina dando como resultado que nuestro país está mejor. Antes de volver a Buenos Aires dijo "no es que estemos en el paraíso o en el mejor de los mundos" pero estamos es un situación sustancialmente diferente a la que está el resto del mundo", afirmó.

• Argentina, Australia y Canada

Antes de la reunión, la jefa de Estado en su discurso, se ocupó en descartar con números las diferentes críticas a la política económica y cuestionó en más de una oportunidad a los empresarios.

Conocedora que luego de las elecciones hubo numerosas menciones a la falta de autocrítica y de dialogo por parte del gobierno dijo: "Lo importante es que podamos intercambiar opiniones acerca de estos 10 años, de las cosas que hemos hecho, de las cosas que nos faltan hacer, las de las que seguramente hemos hecho mal y de las que hemos hecho bien. Pero advirtió que "esta autocrítica, esta reflexión sobre uno mismo también lo pedimos sobre cada uno de los sectores.

Luego se quejó que "siempre" se escuchan críticas dirigidas hacia "un solo sector". Manifestó su deseo de escuchar críticas hacia otros sectores y no con cierta ironía reflexionó "tal vez no hayan cometido ningún error, ninguna equivocación, este todo ok y los únicos que tengamos que cambiar algo o algunas cosas seamos nosotros el Estado. Pero saben que no creo que sea así".

Aceptó que es necesario y poner "todo nuestro esfuerzo en las cosas que estamos de acuerdo. Y en las que no estamos de acuerdo, discutirlas y debatirlas".

Aunque recordó al auditorio que "tenemos números y resultados, porque tenemos políticas y experiencia de otras políticas aplicadas anteriormente y que finalmente terminaron en grandes fracasos. Y nadie quiere fracasar".

Señaló que es necesario hablar de "números gruesos, de datos macroeconómicos". Aunque les pidió discutir teniendo en cuenta que durante diez años el kirchnerismo "ha tenido éxitos importantes en materia de crecimiento".

Para reforzar este concepto utilizó datos económicos de Australia y Canadá para compáralos con la Argentina. Explicó que escogió estos países porque es "más cool" que si se hubiera comparado con algún país Latinoamericano.
El propósito de esta comparación es "derribar mitos, algunas mentiras y falsedades", que se intenta instalar en materia de actividad económica que, aseguró, "en lo que va del año creció un 5,1%, en un mundo que se derrumba, cae el trabajo", dijo Cristina.

"Los mismos que en 2001 decían que estaba todo bien, que había que dejar los ahorros en los bancos; hoy nos dicen que la situación fiscal es endeble", recordó Cristina. Más allá de este comentario explicó que Australia y Canadá pertenecen al G-20 así también como Argentina.

Las comparaciones abarcaron diversos datos macroeconómicos como la relación deuda pública vs el PBI; el saldo de la cuenta corriente; la relación de las reservas en función de las importaciones; y la dependencia comercial en función del principal país de intercambio.

Los datos enumerados, en la mayoría dejan a la Argentina mejor posicionada que Australia y Canadá. Sin embargo, "nadie pone en duda la solvencia y capacidad de pago (de estos países) quejándose de que si se hace con Argentina.

Hizo referencia a la caída de las reservas que actualmente se ubican en 37.076 mil millones de dólares y si bien Australia y Canadá tienen más reservas en la comparación con el PIB la relación es favorable para la Argentina 7,84% contra el 3,3% de Australia y 3,8% en el caso de Canadá. Y, sin embargo dijo que "todos los días se ven titulares de calificadoras, de gurúes, poniendo en duda las reservas de la Argentina cuando están representando un 7,8% del PBI".

Admitió que si no se tendría que destinar fondos para importar en materia energética "hoy estaríamos en 52.000 millones de dólares de reserva", afirmó.

Mirándolo directamente a Jorge Brito, presidente del Banco Macro "y si no hubiera habido algunas corridas cambiarias en las elecciones también por ahí podríamos haber tenido...pero son los juegos del mercado" dijo sonriendo con cierta ironía.

En la Casa Rosada se argumenta que en parte el resultado negativo de las elecciones responde a que ciertos sectores interesados buscan confundir a la gente. Cristina hablando a los argentinos admitió que "Es un tema muy álgido de la economía" pero sugirió que "si todos (los argentinos) se interesaran y averiguaran un cachito más serían menos engañables, menos influenciable y podrían tomar determinaciones con mayor tranquilidad, mayor libertad y nadie podría meterles el perro".

Esto le dio pie para manifestar su deseo de una "Argentina que este lo suficientemente bien informada por lo menos la mayor parte de su población para que nadie vuelva a meterles el perro como se lo han metido durante muchísimas oportunidades", concluyó.

Del encuentro participaron en representación del Gobierno el ministro de Economía, Hernán Lorenzino; el viceministro del área, Axel Kiciloff; la ministra de Industria, Débora Giorgi; el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, la titular del Banco Central, Mercedes Marco del Pont, entre otros funcionarios. Por la parte empresarial y sindical estuvieron presentes los titulares de la UIA, Héctor Méndez; de la CGT oficialista, Antonio Caló; de la CTA alineada al Gobierno, Hugo Yasky; de ADEBA, Jorge Brito, y de ABA, Claudio Cesario, entre otros.

Dejá tu comentario

Te puede interesar