De regreso a La Plata, en la que estudió abogacía en los '70, antes de volverse a Santa Cruz, ya casado con la tolosana Cristina Fernández, Néstor Kirchner retomó ayer un tema recurrente: su militancia juvenil -nunca del todo explicitada en cuando a compromiso e intervención- en la universidad y sus amigos de entonces, algunos desaparecidos durante el Proceso militar. «Cada vez que vengo a La Plata me emociono hasta las lágrimas», comenzó ayer, su discurso el Presidente, en un palco montado en el corazón de la villa La Bajada, donde desemboca la autopista La Plata-Buenos Aires. Con su referencia al pasado, y luego de embestir -sin decir su nombre- contra Roberto Lavagna, el Presidente apuntó contra los «economistas liberales» y de allí, sin escalas, saltó sobre José Alfredo Martínez de Hoz, ex ministro de Economía de la dictadura, durante el mandato de Jorge Rafael Videla, a quien en 1990 benefició un indulto firmado por Carlos Menem. Días atrás, como este diario anticipó en su edición del 2 de junio pasado, la Secretaría de Derechos Humanos, pidió a la Corte que declare la nulidad de aquellos decretos del perdón. Ayer, en La Plata, Kirchner trazó una referencia histórica. «Queremos una Argentina que no se parezca a la que crearon en 1976, con aquel proyecto de aquel ministro de Economía innombrable que, lamentablemente con otros, en los años '90, consolidó» aquel modelo económico, aseguró Kirchner.
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